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A los 80 años, murió el arquitecto y académico Jorge Hampton
Era miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes y de la de Arquitectura y Urbanismo; fundó en 1982, con su colega y amigo Emilio Rivoira, un estudio arquitectónico que desarrolló varios proyectos en el país
El miércoles 20, a los 80 años, murió el arquitecto, profesor y académico Jorge Hampton. Había nacido en Buenos Aires el 15 de julio de 1945. Según sus allegados, fue una muerte inesperada. Era padre de tres hijos. Integraba la Academia Nacional de Bellas Artes (ANBA) y la Academia de Arquitectura y Urbanismo. “Era un arquitecto completo y contemporáneo como pocos, con una vida realmente vivida”, dijo a este diario su colega, el arquitecto y académico Mariano Clusellas.De la baratija a lo cool: la nueva era del kitsch y la civilización del excesoHampton se recibió de arquitecto en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1974 y se diplomó en el Development Planning Unit de University College, en Londres, en 1978. Trabajó en proyectos de minas de carbón en Gales y hospitales en Lagos, Nigeria. Fue consultor de la Organización de Estados Americanos para la planificación urbana de Puerto de Esmeraldas, en Ecuador, en 1975.Se desempeñó como docente de Diseño Arquitectónico entre 1983 y 1992 en la UBA e integró la Comisión Directiva de la Sociedad Central de Arquitectos, entre 1995 y 2004, así como también el Consejo Consultivo de la Escuela de Arquitectura y Estudios Urbanos de la Universidad Torcuato Di Tella. View this post on Instagram El estudio creado en 1982 con su colega y amigo Emilio Rivoira (Hampton-Rivoira, Arquitectos, H+R+A) representó a la Argentina en las Bienales de Venecia y San Pablo, y obtuvo el Premio Vitruvio en 1997, el Premio Década (de la Fundación Tusquets Barcelona y Universidad de Palermo) en 2005, el Premio Bienal de Arquitectura en 1996, el Premio Sociedad Central de Arquitectos en 1994 y 1995, y el primer premio Premio Bienal Arquitectura de 1998 por intervención en Edificios Patrimoniales. “Dejamos de ser Mondongo para esto”: buscan nombre para un “nuevo ser” creativo de tres cabezasEn el canal de Moderna Buenos Aires de YouTube se puede ver una entrevista a Hampton y Rivoira, hecha por la arquitecta Cristina B. Fernández. “La originalidad es el pecado mayúsculo de los arquitectos que suponen que tienen que hacer algo distinto de lo que hizo el anterior”, dijo.Dentro de las obras más reconocibles de H+R+A -que obtuvo el diploma al mérito de la Fundación Konex en 2002- se encuentran el paseo peatonal en la calle Juana Manuela Gorriti de Puerto Madero, el rediseño de la Plazoleta Julio Cortázar, el Bar El Taller, la Torre Telecom, el diseño de interiores de la Torre del Banco de Boston, el Acuario Corrientes (en la provincia de Corrientes) y trabajos para clientes como Microsoft, Louis Dreyfus, BAESA-Pepsi Cola, HSBC, IRSA, La Compañía de Jesús, la Fundación Temaikèn (“El lugar de las aves” del bioparque, por el que el estudio recibió el premio del Centro Internacional de Críticos de Arquitectura en 2009), YPF (“Vivimos las tres vidas recientes de YPF: de Repsol a Kicillof”, bromeó Hampton), Pampa Energía y el Grupo Petersen. “Con el fallecimiento de Jorge Hampton, la Academia Nacional de Bellas Artes pierde a un académico de número cuya presencia, desde su incorporación en 2018 al sitial José Fioravanti e integrando la Comisión de Arquitectura, enriqueció de manera notable la reflexión institucional sobre la arquitectura y la ciudad -dice a LA NACION el presidente de la ANBA, el historiador y diplomático Sergio Baur-. Hampton aportó una mirada de gran rigor intelectual y profunda sensibilidad hacia los vínculos entre arquitectura, cultura y espacio público, participando activamente en los debates y proyectos de la Academia. Su pensamiento y su obra dejan una referencia perdurable para la cultura arquitectónica argentina y para la vida intelectual de nuestra institución".Sus restos descansan en el Cementerio Británico de la ciudad de Buenos Aires.