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El FMI dijo que el dato oficial de inflación está desactualizado y pidió una nueva ley para el Indec
En el reporte del staff se indicó que la metodología no está actualizada y que la actual canasta del IPC es menos representativa; el Gobierno se comprometió a cambiarlo cuando el proceso de desinflación esté consolidado
Las estadísticas públicas vuelven a tener un apartado en los reportes del Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin asteriscos por la falsificación de los datos oficiales -como en tiempos de los Néstor y Cristina Kirchner o de Guillermo Moreno-, no obstante, el organismo alertó que la metodología del número oficial de inflación está desactualizada, que la actual canasta de consumo es menos representativa y que es necesario una nueva ley para regular el marco normativo del organismo estadístico. Es preciso recordar que a comienzos de febrero de este año, el Gobierno, en una polémica decisión tomada por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, se frenó la publicación de un nuevo índice de precios al consumidor (IPC). La no difusión de ese indicador -que ya estaba terminado- terminó con el portazo del entonces director del Indec, Marco Lavagna. Fue reemplazado por el director técnico del instituto Pedro Lines, un especialista destacado, pero que se quería ir del Indec por los bajos sueldos. De hecho, estaba buscando trabajo en Linkedin.“La prolongada demora en la actualización del IPC ha dejado la metodología desactualizada y menos representativa de la actual canasta de consumo”, alertó el Fondo en el staff report que avaló la segunda revisión del Programa de Facilidades Extendidas (EFF, según las siglas en inglés) que el organismo multilateral tiene con la Argentina. Pero el organismo dijo más sobre las estadísticas locales. “Las cuentas nacionales también presentan limitaciones en términos de desagregación y precisión, en parte como reflejo de un año base obsoleto. Las estadísticas del sector externo también enfrentan restricciones, ya que los datos devengados por fuera del comercio de bienes solo están disponibles de manera trimestral y con un rezago de tres meses”, afirmó sobre las áreas e informes que miden el nivel de actividad y los dólares que entran y salen del país. “Al mismo tiempo, el marco institucional que regula al Indec necesita ser modernizado. El personal técnico del Fondo está dispuesto a continuar brindando asistencia técnica para respaldar los esfuerzos de las autoridades orientados a corregir estas deficiencias y mejorar la calidad general de los datos”, se informó en el staff report del FMI. El Indec ya tenía listo el nuevo IPC para salir en marzo de 2025, pese a que el dato ya tenía un año de pruebas en conjunto con el FMI. Se postergó por cuestiones técnicas —ajustes en las canastas de provincias—, pero, sobre todo, por las elecciones legislativas del año pasado. El proceso de desinflación no podía ponerse en riesgo en las urnas. Sin embargo, en septiembre del año pasado -en un informe del IPC- informó que en 2026 se usaría el nuevo dato ya actualizado de inflación. El mismo Banco Central (BCRA) había confirmado en su primer informe de política monetaria el impacto que podría tener la aplicación del renovado IPC. Cerca de Milei aludieron una llamativa razón técnica: sobre la primera, cuestionaron que Lavagna haya querido cambiar el IPC, una noticia que tenía casi dos años. Cuestionaron que los ponderadores de los índices estaban armados con “precios distorsionados”. Caputo dijo que en 2026, año sin elecciones, las tarifas de los servicios públicos correrán por encima de la inflación. En el nuevo IPC, los servicios ganan peso entre los ponderadores y amenazan las expectativas a crearse entre los actores privados sobre el andar del proceso de desinflación. Vale aclarar que recién en abril pasado, el Gobierno logró romper una racha de diez meses de inflación mensual sin bajas. Sin embargo, en tan solo un cuatrimestre quebró la meta anual de 10,1% inscripta en el presupuesto 2026. El FMI, cree que la suba de precios orillará el 25% este año. “En enero, el Indec había anunciado que la actualización de las ponderaciones y categorías del IPC basadas en la encuesta de gastos de los hogares de 2017/2018 sería postergada. Las autoridades prevén publicar el IPC actualizado una vez que el proceso de desinflación esté firmemente consolidado, con asistencia técnica del Fondo para continuar fortaleciendo los arreglos institucionales de las estadísticas oficiales en línea con las mejores prácticas internacionales”, se advirtió en otra parte del reporte técnico del FMI. No se fijó una fecha puntual. En Economía, según supo LA NACION, no hay fecha para una nueva canasta de consumo que actualice el IPC. “Seguimos comprometidos con la producción y difusión oportuna de datos creíbles y de alta calidad”, se afirmó en otro lugar del documento publicado el viernes. “Una vez que la desinflación esté firmemente consolidada, tenemos previsto publicar un nuevo IPC basado en ponderaciones actualizadas. Este proceso contará con el respaldo de asistencia técnica del Fondo, que contribuirá al fortalecimiento continuo de los marcos institucionales de las estadísticas oficiales de acuerdo con las mejores prácticas internacionales”, se señaló en el staff report del FMI.La respuesta de ATELos trabajadores de ATE-Indec, quienes resistieron a la intervención de Guillermo Moreno y el apagón estadístico durante casi una década de destrucción kirchnerista, dio hoy su opinión sobre la decisión oficial de no actualizar el IPC y de las advertencias que hizo el FMI en su reporte. “Que el propio FMI, un organismo históricamente hostil al pueblo argentino y particularmente a la clase trabajadora, señale en su último staff report las deficiencias metodológicas e institucionales del Indec muestra hasta qué punto resulta grave e injustificable la dilación en la actualización del IPC con las ponderaciones surgidas de la ENGHo 2017/18″, estimó Raúl Llaneza, delegado de ATE. “Más aún si se recuerda que el mismo FMI emitió en 2013 una inédita ‘moción de censura’ contra la Argentina por la manipulación de las estadísticas públicas durante la intervención iniciada en 2007. Desde ATE-INDEC venimos denunciando durante todo 2025 que el índice continúa trabajando sobre una estructura de consumo desactualizada y cada vez menos representativa de la realidad social”, explicaron los técnicos de ATE y agregaron: “Tanto las recomendaciones internacionales establecen la necesidad de utilizar patrones de consumo lo más actuales posibles y actualizar periódicamente las canastas y metodologías. Debería hacerse cada cinco años.” En la interna recordaron que en la Argentina las encuestas de gasto de los hogares se realizan aproximadamente cada diez años y, aun así, “a más de 102 días de la postergación de la actualización” —según el propio cronograma oficial de publicaciones y los dichos públicos del exdirector del organismo— el IPC sigue “sin incorporar plenamente” las nuevas ponderaciones. “El propio informe también advierte limitaciones en cuentas nacionales por la utilización de un año base obsoleto y restricciones en las estadísticas del sector externo por la falta de información más oportuna y desagregada”, indicó Llaneza este mañana. “Resulta además contradictorio que desde el propio Gobierno se argumente que las ponderaciones basadas en la ENGHo 2017/18 ya estarían ‘viejas’ y que sería necesaria una nueva encuesta para avanzar en la actualización, mientras dentro del Indec no existe hoy preparación concreta ni recursos suficientes para poner en marcha una ENGHo 2027/28, cuestionó Llaneza ante la consulta de LA NACION.“Esta situación vuelve a poner en evidencia la necesidad urgente de transformar el marco institucional del Indec y del Sistema Estadístico Nacional para garantizar independencia real respecto del poder político y de los gobiernos de turno”, cerró el delegado de ATE-Indec.LA NACION consultó a las autoridades del Indec, pero no hubo respuesta al pedido de precisiones sobre los dichos de los equipos técnicos del FMI sobre el organismo estadístico.