El Vaticano, a la espera de que se confirme el viaje de León XIV a la Argentina, la deuda heredada de Francisco

ROMA.- Aunque no hay nada confirmado en el Vaticano, incluso nadie ha realizado hasta el momento el ritual viaje de avanzada de gendarmes, guardias suizos y personal de la Sala de Prensa para ir haciendo el reconocimiento del escenario, es claro que el papa León XIV ya tiene decidido hacer un viaje a la Argentina, como parte de una gira más amplia a América latina que incluirá Perú y Uruguay, y que probablemente se dará en noviembre, según dijeron a LA NACION.El primer papa agustino cumplirá, así, esa deuda pendiente que le dejó su predecesor, Francisco, quien en sus 12 años de pontificado priorizó en su agenda de viajes no solo las periferias más castigadas del mundo, sino también los países jamás visitados por el sucesor de Pedro. “Me tuvieron 76 años en la Argentina”, solía bromear Jorge Bergoglio, quien al ser elegido pontífice a esa edad, cuando estaba a punto de jubilarse, sintió que más allá de su amor profundo por su país y su evidente argentinidad no podía darle un trato preferencial a sus compatriotas porque se había vuelto el pastor de todo el mundo. Por problemas de agenda, pero también por una relación complicada con su madre patria, marcada por los clásicos tironeos de la sotana, manipulaciones políticas e idas y venidas, el tan ansiado viaje de Francisco a la madre patria, finalmente quedó en el tintero. Y no pudo ser. Es más, tan manoseada estaba la cuestión de la visita a la Argentina -jamás realizada por el exarzobispo de Buenos Aires acusado al principio de ser el líder de la oposición al kirchnerismo, pero después, de ser un “papa K”-, que el tema se había vuelto casi un tabú. Muchos obispos que visitaban a Francisco en Santa Marta ni siquiera se atrevían a tocar la trillada cuestión en los últimos tiempos, erróneamente interpretada como un visto bueno al gobierno de turno y no lo que efectivamente es, una visita apostólica al santo pueblo fiel de Dios para llevarle aliento y el mensaje del Evangelio.León XIV, siendo Robert Prevost y, desde 2023, prefecto del Dicasterio de los Obispos, todos los sábados solía reunirse en Santa Marta con su predecesor argentino, que lo estimaba mucho y confiaba en él. Nadie sabe si llegó a conversar con él sobre esa asignatura pendiente, pero es claro que heredó esa misión. El anhelo postergadoEse deseo no cumplido de su antecesor de regresar vestido de blanco a la Argentina –el último papa que la visitó fue San Juan Pablo II, en abril de 1987-, fue manifestado claramente por el propio Papa en marzo de 2023, al cumplirse su décimo aniversario de su elección, en diversas entrevistas que concedió a medios argentinos, entre ellos LA NACION.En esa ocasión, Francisco recordó que había sido planeado un viaje a su patria natal en 2017, cuando finalmente terminó yendo sólo a Chile y Perú, en enero de 2018, e insistió en que nunca hubo una negativa a ir. “Las cosas se complicaron de otra manera, hubo dos años de pandemia que tiró adelante viajes que se tenían que hacer necesariamente, incluso a lugares que uno dice ‘para qué fue ahí’, pero había que ir. Así que la Argentina sigue esperando. Yo quiero ir, espero ir. Ojalá pueda”, dijo.En esa entrevista Francisco también admitió haber tenido una relación complicada con su país, que trató de minimizar utilizando su habitual sentido del humor porteño: “Los argentinos no somos el premio Nobel de la simplicidad”, aseguró, riendo.Más allá de eso, lo que es claro es que su sucesor, León XIV, el primer papa estadounidense, pero también peruano de adopción, ha recogido el guante. El mismo León XIV le ha dicho concretamente en su momento al presidente Javier Milei -que lo invitó, en su visita de junio de 2025 -, así como a otros funcionarios del Gobierno, que tiene intención de hacer este viaje. El Gobierno está trabajando a toda máquina para que se concrete cuanto antes, ya que 2027 será un año electoral y el Vaticano evita viajes apostólicos en tales contextos. Incluso a esta corresponsal, cuando tuvo la oportunidad de preguntarle sobre la visita a la Argentina en el vuelo de regreso de su primer viaje internacional -a Turquía y al Líbano, heredado, también de Francisco-, León le confirmó que sí, que la tenía en sus planes. “Evidentemente, me gustaría mucho visitar América Latina, Argentina y Uruguay, que están esperando la visita del Papa y el Perú”, dijo en diciembre del año pasado.“Tengo muchas ganas de visitar varios países de América Latina. De momento no está confirmado, ya veremos. Esperamos”, reiteró, al regresar de su gira a África, el 23 de abril pasado.Mientras crece la expectativa, aunque en el Vaticano nadie confirma -nunca se anticipa con demasiada antelación un viaje-, también está instalada la idea de una visita que, según dijeron a LA NACION, debería darse en noviembre. Aunque habrá que esperar.
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