Rusia exhibe su poder nuclear mientras crecen las fricciones con Estados Unidos por Cuba

MOSCÚ.– Camiones con misiles balísticos intercontinentales, submarinos nucleares y aviones de guerra formaron parte este jueves de la etapa final de los ejercicios nucleares conjuntos que Rusia llevó adelante con Bielorrusia, en una nueva demostración de fuerza de Moscú en medio de la guerra en Ucrania. Las maniobras, que se extendieron durante tres días, incluyeron operaciones por tierra, mar y aire. Según informó el Ministerio de Defensa ruso, participaron 64.000 soldados, más de 200 lanzadores de misiles, más de 140 aeronaves, 73 buques de guerra y 13 submarinos, incluidos ocho equipados con misiles balísticos intercontinentales con ojivas nucleares.El gobierno ruso sostuvo que los ejercicios estuvieron centrados en la “preparación y el uso de fuerzas nucleares bajo la amenaza de agresión”, en una señal directa hacia Occidente en un momento en que Moscú denuncia un creciente involucramiento occidental en la guerra de Ucrania.El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, inspeccionó durante las maniobras sistemas rusos de misiles Iskander con capacidad nuclear y dejó una frase que reflejó el tono del operativo. “Soñé con esta máquina hace mucho tiempo”, declaró al observar uno de los lanzadores.Los ejercicios también sirvieron para reforzar la integración militar entre Moscú y Minsk. Bielorrusia alberga actualmente armas nucleares rusas y forma parte del nuevo esquema estratégico impulsado por el presidente ruso, Vladimir Putin. Entre los sistemas desplegados en territorio bielorruso figura el nuevo misil ruso Oreshnik, de alcance intermedio y capacidad nuclear.La exhibición militar llegó además en medio de un aumento de los ataques ucranianos con drones contra territorio ruso, incluso sobre suburbios de Moscú. Según las autoridades rusas, esas ofensivas dejaron muertos y daños sobre edificios e instalaciones industriales, un escenario que dificulta los esfuerzos del Kremlin para mostrar la guerra como un conflicto distante para la población civil.En paralelo, Putin endureció en 2024 la doctrina nuclear rusa. El nuevo documento establece que cualquier ataque convencional contra Rusia respaldado por una potencia nuclear podrá considerarse un ataque conjunto contra el país. La modificación fue interpretada como una advertencia dirigida a Occidente para desalentar el envío de armas de largo alcance a Kiev y redujo significativamente el umbral para un eventual uso del arsenal nuclear ruso.La nueva doctrina también incorporó a Bielorrusia bajo el llamado “paraguas nuclear ruso”. Putin afirmó que Moscú mantendrá el control de las armas desplegadas en territorio bielorruso, aunque permitiría a Minsk seleccionar objetivos en caso de conflicto.Relaciones con CubaMientras Rusia realizaba los ejercicios nucleares, el Kremlin también quedó envuelto en una nueva disputa geopolítica vinculada a Cuba y Estados Unidos.La portavoz de la cancillería rusa, María Zajárova, afirmó este jueves que Moscú mantiene contacto con La Habana “en todos los asuntos de interés” para ambos países.Zajárova rechazó además una publicación del sitio Axios según la cual Cuba habría adquirido más de 300 drones de Rusia e Irán para posibles ataques contra intereses estadounidenses. La vocera calificó de “ficción” aquella versión.La declaración rusa apareció apenas horas después de que Estados Unidos enviara el portaaviones USS Nimitz al sur del Caribe en un nuevo movimiento de presión sobre Cuba.El gobierno de Donald Trump busca utilizar al buque y a su grupo de ataque como una demostración de fuerza contra La Habana, aunque sin planes inmediatos de una gran operación militar.El despliegue coincidió con el anuncio de cargos judiciales estadounidenses contra Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996, un episodio que provocó una de las mayores crisis diplomáticas entre Washington y Cuba desde el final de la Guerra Fría.Rusia reaccionó rápidamente en defensa del régimen cubano. El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó de “inaceptable” la presión estadounidense sobre La Habana y afirmó que esos métodos “rozan la violencia”.Agencias Reuters, AP y AFP
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