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Danelik Galazan, de Gran Hermano: su infancia en Tucumán, la relación con Brian Sarmiento y qué opina del odio que recibe en redes
Luego de su eliminación de la casa, la influencer hizo un balance de su paso por el reality de Telefe y del modo en que se relaciona con la popularidad
Danelik Galazan ingresó en Gran Hermano: Generación Dorada con un perfil alto. Sus cuentas en redes sociales superan los cinco millones de seguidores, y su relación con el público siempre fue muy cercana. Por ese motivo, ella se convirtió en una jugadora natural del reality, y en una charla con LA NACION, habló sobre su pasado, la relación con su familia y su estadía en la “casa más famosa del país”. -¿Te sorprendió tu salida de la casa?-Sí, me sorprendió. No me imaginé que Eduardo [Carrera] podría llegar a sacarme. Cambié el juego en los últimos días pero no me alcanzó el tiempo. En el fondo sabía que si pasaba esta placa iba a ser diferente. Pero di tarde el volantazo. -¿Qué sentís que pudiste mostrar dentro de la casa que quizá no habías compartido en redes sociales? -Siento que le mostré todo lo que soy a la gente que me conoce mucho, pero la parte nueva fue la confrontación. Realmente en la casa hice mucho quilombo y me exhibí fuerte para demostrar que nadie me pasa por encima.-¿Y a los que no te conocían? -Traté que me vieran en diferentes facetas. Obviamente cuando tenés un rival en la casa, cuando hay dos bandos, una siempre va a demostrar que hay bronca con el otro equipo. Pero con mis compañeros, con los que compartía todo el tiempo, siento que fui excelente, buena persona, buena onda, pude sacar sonrisas, compartir comida. Todo lo que tenía lo compartía con ellos. -Al entrar en Gran Hermano y sabiendo que llegabas a un público más masivo, ¿te preocupaba que hubiera ataques transfóbicos o comentarios de odio? -No me preocupaba. Me crié en un entorno súper sano con familiares a los que no hizo falta decirles absolutamente nada, lo mismo con mis amigos. En la escuela secundaria me costó un poco, pero siento que desde ahí empecé a hacerme fuerte. Los ataques en las redes comenzaron cuando me sentía y mostraba más segura. Me afectaba pero no me impedía seguir mi vida. Lo hacía con más ganas y me mostraba más fuerte, porque como dice Mirtha Legrand: “Si te ven mal, te maltratan”. Al principio me ponía muy sensible y lloraba, pero sentía que eso era alimento para los haters. Entonces decidí no darles bola y me dejó de importar. Realmente nunca me hizo falta decir “soy trans” a nada ni a nadie en la vida. -¿Y dentro de la casa, sufriste algún comentario hecho con maldad?-Algo que me afectó y mucho, se dio cuando salí de la casa. Ahí me mostraron unos videos en los que Eduardo, Luana y Zilly hablaban sobre el tema. A Emanuel también lo escuché hablando, y en una parte dijo: “Cómo se agarra las dos tetas y los huevos”, o algo así. Me duele haber escuchado ese trato de parte de ellos una vez que salí de la casa, que no sepan ser personas, y que no puedan separar la realidad del juego. Adentro de la casa no recibí ningún comentario de este tipo. Solamente Zilly una vez me dijo “hombre”, y fue cuando estaba separando los platos de comida y dijo: “Bueno, estos tres platos son para vos, para Zunino y para Ema que son hombres y comen más”. Me quedé con ganas de hablarlo, pero por el aprecio que le tenía a Zilly no lo hice y me quedé callada. Me lastimó porque vino del grupo con el que yo compartía. Pero de ahí en más, lo único que me puede doler, importar y dañar es algo que me diga mi familia, porque ellos son las personas con las cuales convivo todo el tiempo.-¿Siempre sentiste que tu familia te acompañaba?-Siempre me apoyaron. Mi papá no está en estas situaciones porque mi mamá y mi papá están separados. En redes hay una controversia sobre porqué cuando estoy con mi mamá, no está mi papá. Pero como ya aprendí a no dar tanta explicación de lo que pasa dentro de mi familia, eso es algo que no cuento tanto. Con mi papá comparto viajes y salidas, aunque no le gusta salir mucho ni hacerme gastar plata. Él prefiere compartir tiempo en casa porque tampoco está acostumbrado al mundo en el que estoy, se le hace raro que la gente se acerque a saludarnos. A veces hasta me dicen que es lindo y que se los presente, y mi papá se pone un poco incómodo. -¿Cómo era tu vida en Tucumán antes de entrar en Gran Hermano? -Yo soy de Alberdi, Tucumán. Hace dos años me mudé a Buenos Aires y alquilaba departamentos por dos meses. Estaba tres semanas en Buenos Aires, una en Tucumán, o tres meses en Buenos Aires, y uno en Tucumán. Nunca dejé de tener contacto con mi familia, mi mamá sin mí se desmaya. Siempre que tengo libre, me voy a Tucumán. Mi casa siempre va a ser ahí, pero estoy en Buenos Aires porque tengo a todos mis amigos y la gente con la que trabajo. -¿Cómo fue la respuesta de tu familia cuando les dijiste que ibas a entrar en Gran Hermano?-A mi papá y a mi hermana se los conté un mes antes y no lo podían creer. Mi papá estaba asustado porque me preguntaba si me convenía hacerlo, si no me daba miedo que me ensuciaran o que salieran a hablar de mí. En realidad iba a pasar de todo, porque siempre sale gente hasta de abajo de la alfombra a querer dañarte o a mostrar apoyo. Así que le dije a mí papá: “No creo que salga mal, es algo que siempre quise hacer”. No me dejé llevar mucho por lo que me decía porque hacía cinco años que tenía ganas de entrar. Mi hermanita sí, ella estaba re contenta. Mi hermana Celeste también estaba súper contenta porque es seguidora del programa. Y a mi mamá cuando se lo conté, se puso triste porque no quería que me separara mucho tiempo de ella y tenía miedo por el hate en redes, que me atacaran masivamente porque Gran Hermano es un programa que ve mucha gente. Pero a mí el hate no me afecta. -¿Qué les dirías a esas personas que sufren el hate cuando empiezan a tener exposición? -Les diría que confíen en ellos, que miren lo que son por dentro, lo que sienten. Si tienen hate obviamente al principio les va a costar mucho no leer porque uno se interesa en saber lo que piensan al respecto, pero son perfiles falsos o gente con mucha maldad. Siempre les recomiendo que miren su esencia y lo que transmiten a otras personas. El hate casi siempre consiste en ocho personas que te aman y dos que te odian, pero parece que el odio pesa más porque te hace mucho ruido el por qué te tratan así dos personas que no te conocen. Es más eso. Es gente que no tiene vida. -¿Qué perspectivas hay con Brian Sarmiento, con quien tuviste una relación muy cercana dentro de la casa?-Con Brian estuvimos un rato hablando a la salida del canal antes que me viniera al hotel, y tuvimos una cita.