El consignatario Carlos Lanser va por el segundo remate de hacienda Holando (Holstein), una experiencia que nació con la intención de darle mayor previsibilidad comercial a una producción que durante mucho tiempo tuvo categorías sin demasiado valor dentro del negocio lechero. El evento está previsto para este jueves 17, donde se ofertarán 2.600 cabezas para faena y para invernada.
“Estamos armando el mercado del overo. No de reproductores, no mezclamos. Lo que estamos haciendo es generar una referencia de precios para los terneros que antes no valían nada y la vaca de rechazo que tiene que destino la exportación a China”, afirmó el consignatario a Bichos de Campo.
El ternero macho, que durante mucho tiempo fue considerado prácticamente un subproducto del tambo, hoy tiene compradores que lo recrían y engordan para llevarlo a distintos pesos de faena.
Lanser explicó que hay compradores que buscan producir novillitos de consumo y otros que los llevan a mayores pesos. Un animal chico puede pasar de unos 180 kilos a 380 o 400 kilos en aproximadamente 180 días, mientras que otros sistemas apuntan a terminar animales de 500 kilos o más, e incluso hay productores que hacen novillos para la cuota Hilton en sus tambos.
En conjunto, se estima que la venta de terneros machos y de vacas puede representar alrededor “del 15% de los ingresos de un tambo, aunque la proporción varía de acuerdo con el sistema productivo y el tamaño de cada establecimiento” contó Lanser. Es decir, la hacienda dejó de ser un ingreso secundario para transformarse en una pieza cada vez más importante de la ecuación lechera.
En los últimos años cambió la percepción de los compradores sobre la productividad del ternero holando y de los consumidores sobre la calidad y sabor de la carne. Según Lanser “un novillo overo amestizado puede estar en niveles similares a un mestizo que viene con un 58% de rendimiento”, afirmó. Y agregó que la carne “sale rosada, es de fibra blanca, muy tierna” y tiene buena aceptación entre los consumidores.
Para este segundo remate, la oferta está compuesta por unas 1.300 cabezas destinadas a faena. Hay más de 800 novillos, desde unos 380 hasta 650/680 kilos, alrededor de 500 vacas en sus distintas categorías —gordas, de manufactura y conserva— y unas 100 vaquillonas para faena.
En invernada se ofrecen principalmente machos: más de 500 terneros de entre 120 y 170 kilos, unos 300 novillos de entre 240 y 370 kilos y otros 200 novillos de entre 400 y 500 kilos. La oferta se completa con unas 50 o 60 hembras.
Lanser señaló que los valores de la hacienda Holando se fueron acercando a los de otras razas. “Hubo remates en los que se pagó 5% menos que el mestizo”, indicó. Para el consignatario, esa evolución muestra que el Holando ya tiene una plaza propia y que la intención es profundizarla con una frecuencia regular de ventas.
Agro & Campo
El consignatario Carlos Lanser armó “el mercado del overo”: Remata terneros y vacas Holando que antes se rechazaban y hoy generan “el 15% del ingreso de los tambos”
Fuente: Bichos de Campo