Festival de Venecia: un astro de Hollywood, el regreso del hijo pródigo y un debate político con temperatura en aumento

Una estrella de Hollywood en busca de un sueño, un prócer del cine italiano de regreso como si fuese un hijo pródigo, un ilustre ausente con un saludo grabado y la agenda política cada vez más presente, convertida en una olla a presión que puede estallar en cualquier momento. Así vive el Festival de Cine de Venecia el comienzo de un fin de semana en el que empiezan a definirse algunas tendencias y pronósticos. Este sábado contó con la aparición estelar de los hermanos Liam y Noel Gallagher para acompañar el estreno mundial del largometraje documental que testimonia el regreso de Oasis. Junto a ellos también ocuparon los primeros planos Robert Pattinson (cuyo último film participa de la competencia oficial), Nanni Moretti, Al Pacino y también, como era de esperar, los reclamos cada vez más intensos de los grupos defensores de la causa palestina para que en la muestra no deje de mencionarse la cuestión de Gaza. El mayor foco de atención se concentró en la aparición de Pattinson, que cierra un año muy activo (El drama, La Odisea y una próxima aparición en Duna 3) con su presencia protagónica en el thriller Primetime personificando a Chris Hansen, conocida personalidad de la TV estadounidense y conductor del programa To Catch a Predator, dedicado a la localización y búsqueda mediática de potenciales abusadores sexuales de menores de edad a través de operaciones encubiertas reveladas por las cámaras. Las primeras críticas aluden a un relato que muestra las fronteras éticas en las que se mueve Hansen para llevar adelante su objetivo y las tensiones entre este ejercicio mediático, el papel de la policía y la idea del entretenimiento aplicado a un tema tan sensible. También sugieren que Pattinson, con esta actuación, aparece más cerca que nunca de la próxima temporada de premios de Hollywood. Robert Pattinson gives Suki Waterhouse a kiss as “Primetime” receives a 7-minute standing ovation at the #VeniceFilmFestival. pic.twitter.com/AreP8KFqVZ— Variety (@Variety) September 5, 2026“Acabo de tener un bebé. No tenía ganas de salir por la noche, así que de repente me encontré con el doble de tiempo disponible, lo cual me vino muy bien para estar aquí”, dijo Pattinson, que llegó a Venecia desde Londres, donde filma en estos días su segunda película como Batman. Acompañado por su novia, la cantante Suki Waterhouse, el actor agradeció tras la función de gala los aplausos del público, que se extendieron a lo largo de siete minutos. Antes, ya recuperado de sus problemas de salud (dos infartos y la incertidumbre de su continuidad laboral y creativa), Nanni Moretti regresó a Venecia después de 37 años para presentar dentro de la competencia oficial su nueva película, Succederá questa notte (Ocurrirá esta noche), una historia de amor en la que “una mujer y un hombre se encuentran siempre en el momento equivocado”, según la definición el propio director. “Hace algunos años en varias entrevistas usé una frase un poco tonta: quisiera hacer siempre la misma película, pero siempre de una manera cada vez más bella. Con el paso del tiempo me fui dando cuenta de que no quiero en realidad volver siempre a la misma historia. Ahora me propuse hablar de los sentimientos, de la necesidad de nombrarlos y dejar que se expresen sin reservas. Decir sin pudores que una persona está enamorada de otra”, señaló Moretti sobre la película, protagonizada por el francés Louis Garrel y la italiana Jasmine Trinca. El director se reservó un pequeño papel, el del padre del protagonista masculino. Después de revelar que su nueva película será la primera en la historia en incluir en su banda de sonido una canción de Bruce Springsteen grabada en vivo, Moretti tuvo tiempo para cerrar el encuentro con los medios con una ironía: “¡Qué mala suerte! ¿Ya terminó el tiempo? Me hubiese gustado tanto hablar de la actualidad política...” Los hermanos Gallagher no fueron ayer los únicos que se ausentaron de las conferencias de prensa virtualmente obligatorias para todas las películas que participan de las secciones oficiales de Venecia o tienen alguna relevancia dentro de la programación del festival. Pasó lo mismo con Al Pacino, uno de los protagonistas de Father Joe, presentada por Kiefer Sutherland y su guionista y productor, Luc Besson.“Ojalá hubiese podido estar con todos ustedes en Venecia, un lugar encantador y maravlloso. He rodado películas allí, he estado allí, lo he vivido. Es un placer para mí pronunciar el nombre de Luc Besson y saludar a mi compañero Kiefer. Que lo pasen bien. Mis mejores deseos para todos”, dijo la estrella de 86 años en un mensaje grabado en video y difundido antes de la conferencia de prensa de la película. Father Joe se presentó como un thriller de acción ambientado en la Pequeña Italia de Manhattan en los años 90 que muestra el enfrentamiento entre un sacerdote (Sutherland) y un jefe mafioso (Pacino). “Se trata de una fábula moderna sobre la fe, la redención y la complejidad de la naturaleza humana”, sintetizó Barthélémy Grossmann, que debuta en la dirección con el guión y la producción de Besson. También fuera de competencia y como parte de la sección Venice Open, como Father Joe, el guionista y director israelí Amos Gitai abrió este sábado una serie de proyecciones dentro del festival relacionadas con la agenda política internacional ligada a la actualidad del Medio Oriente. En el documental The Road to Jericho (El camino a Jericó), Gitai describe la situación de una escuela situada en la Cisjordania ocupada por Israel, a la que asisten unos 300 niños de tribus beduinas, que desde hace ocho años enfrenta la amenaza de una demolición. “Todo se ha desestabilizado y ahora estamos en manos de gente que no quiere la paz, ya sean colonos de extrema derecha o militantes de Hamas. Este es el peor momento de mi vida. Muchos de nosotros en Israel hemos vivido los últimos tres años en estado de shock ante los niveles de violencia y salvajismo que estamos presenciando”, dijo el laureado realizador israelí, de 75 años. Gitai recordó un pasado “mucho más prometedor” alrededor de la figura de Yitzhak Rabin, el primer ministro de Israel que fue asesinado en 1995 por un compatriota suyo, militante ultraderechista. “Esa muerte puso fin a los esfuerzos por entablar un diálogo entre las partes. Rabin era una persona muy sencilla y sensata. Quería llegar a un acuerdo y estaba dispuesto a poner sobre la mesa todos los temas y debatirlos, porque sabía que es imposible conseguirlo a la fuerza. Un acuerdo siempre debe surgir del consenso”, agregó. La película cerró la programación del sábado mientras crecen los pedidos para que la bandera palestina ondee junto a las demás dentro de los espacios oficiales del festival. El director artístico de la muestra, Alberto Barbera, descartó por completo esa posibilidad en una entrevista con el diario italiano La Repubblica. “La bandera palestina no estará presente porque la Bienal solo tiene permitido incluir las banderas de los países reconocidos por el estado italiano. Aunque lo deseamos y luchamos por ello, Palestina todavía no es un Estado”, explicó. El grupo Venice4Palestine, que había hecho por primera vez el reclamo antes del comienzo del festival, reforzó la solicitud en las últimas horas, invocando el hecho de que Palestina ya cuenta con el reconocimiento oficial de 150 países, 35 de los cuales son europeos, entre ellos España, Francia y Gran Bretaña”. Venice4Palestine reforzará su campaña a partir del lunes cuando la bandera palestina llegue a orillas del Lido de Venecia, sede del festival de cine, a bordo de un barco de la flotilla Global Sumud. Así lo anunciaron los promotores de una campaña que ya tuvo manifestaciones de este tipo el año pasado dentro del mismo festival. Esa tarde, una vez atracado el barco, habrá una conferencia de prensa en la que, según prometieron voceros de Venice4Palestine, también estarán presentes algunas de las figuras del cine que firmaron antes del comienzo de la muestra una carta abierta en respaldo de la causa palestina y con duras críticas a la política israelí. El grupo también anuncia para el martes un debate promovido dentro de la sección paralela Giornate degli Autori bajo el título de “La complicidad cultural”. A este nuevo capítulo del fuerte contrapunto entre figuras del espectáculo internacional con opiniones enfrentadas sobre el conflicto de Gaza se sumó en las últimas horas, fuera del festival, la dura respuesta del creador de la serie Fauda a dichos del actor Mark Ruffalo. “Cuando Ruffalo repite la palabra genocidio te das cuenta de que hay gente ignorante y gente estúpida. Él es una rara combinación de ambas cosas”, dijo Avi Issacharoff durante un encuentro realizado en Londres poco antes del estreno de la quinta temporada de Fauda, que estará disponible en Netflix a partir del martes próximo. “¿Entiende usted, señor Ruffalo, lo que significa genocidio? ¿Entiende usted, como figura principal de Hollywood, que cuando Israel permite que entren diariamente 600 camiones con alimentos y suministros a Gaza no pretende ni planea matar al pueblo palestino? ¿Entiende que si nacieron más personas durante la guerra de Gaza de las que murieron nadie intentaba eliminarlas y los únicos que trataron de cometer genocidio fueron los miembros de Hamas?”, dijo Ischaroff, que además de creador de Fauda es comentarista y analista político. “Tiene que pasar algo mucho más importante para que sean un poco más inteligentes, menos ignorantes y menos estúpidos. Pero al fin y al cabo me considero una persona optimista. El hecho de que viva en Israel lo demuestra. Y hay que creer que algún día la gente comprenderá mejor la realidad y no se dejará engañar por eslóganes, clisés y mentiras”, completó Ischaroff. La polémica estalló cuando Ruffalo, hace dos semanas, en medio de sus críticas adversas a la fusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery, publicó una historia en su cuenta de Instagram en la que acusó a Safra Catz, integrante de la junta directiva de Paramount, de origen judío,

Fuente: La Nación