Ingresamos en una dimensión desconocida: la fase ENSO “El Niño” instalada va camino a ser tan intensa que ni siquiera tiene una categoría propia para ser definida.
La recopilación de pronósticos publicada por CCRS/IRI –organismo dependiente de Columbia Climate School– muestra que 25 de los 26 modelos climáticos proyecta un “Súper Niño” para el último trimestre de este año.
“Los indicadores oceánicos y atmosféricos se alinean cada vez más, lo que proporciona una mayor evidencia de que el fenómeno de El Niño en curso continuará intensificándose”, señala el informe de CCRS/IRI.
Otra evidencia del fortalecimiento del fenómeno climático proviene del océano subsuperficial, el cual viene siendo cada vez mayor y potencia el proceso de intensificación de “El Niño”,
“La magnitud de este calentamiento subsuperficial es excepcional, lo que aumenta el potencial de un mayor incremento en las anomalías de temperatura superficial durante el otoño boreal y principios del invierno (primavera y comienzos del verano austral). Si esta evolución continúa, El Niño de 2026 podría convertirse en uno de los eventos más intensos en el registro histórico de ENSO”, advierte el informe.
Las predicciones de la intensidad de ENSO se estiman mediante un enfoque de conteo de modelos basado en el consenso, utilizando un conjunto de umbrales de anomalía de la temperatura superficial de un sector del Océano Pacífico para indicar los niveles de intensidad del fenómeno.
“El evento de ‘El Niño’ de 2026 es realmente excepcional: aunque nuestra clasificación de intensidad actual se detiene en +2,0 °C, un total de 15 modelos pronostican anomalías de la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 (zona del Pacífico donde se determina el evento climático) que alcanzan o superan los +3,0 °C, mucho más allá de nuestra categoría de intensidad máxima definida”, alerta.
En función de la experiencia histórica reciente, el CCRS/IRI estableció una escala para definir la naturaleza de “El Niño” con diferentes gradientes, en la cual, por ejemplo, una temperatura 1,0 a 2,0 ºC superior al promedio es considerado en la categoría “moderado, mientras que entre 1,5 a 2,0 ºC es “fuerte” y superior a 2,0 ºC “muy fuerte”.
Pero un “Niño” con una anomalía de 3,0 ºC tendría que ser ubicado en una nueva categoría por implementar, que podría ser denominada, por ejemplo, “excepcionalmente fuerte”.
“Es importante destacar que no se trata simplemente de un ‘El Niño’ de alta probabilidad; el conjunto muestra una señal inusualmente fuerte y consistente de un evento de intensidad excepcional. Incluso cuando el conjunto se inclina hacia categorías más débiles a principios de 2027, la persistencia de condiciones de El Niño de fuertes a moderadas durante marzo-mayo de 2027 subraya la magnitud y durabilidad inusuales del evento de 2026”, señala el documento.
“En conjunto, la perspectiva objetiva de El Niño de mediados de agosto apunta a un El Niño sostenido y excepcionalmente fuerte, con pocos indicios de una transición que lo aleje de El Niño antes de la primavera de 2027”, resume.
Agro & Campo
Bienvenidos a la dimensión desconocida: la fase “Niño” que viene en camino es tan fuerte que ni siquiera tiene todavía una categoría propia
Fuente: Bichos de Campo