El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, repasó ante tamberos las medidas instrumentadas para mitigar el impacto del “Súper Niño”

Los excesos hídricos presentes en la actualidad en algunas zonas bonaerenses son solo el comienzo de una serie de lluvias superiores a las normales que vienen en camino con el “Súper Nilo”.
En ese contexto, esta semana el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, se reunió con referentes tamberos bonaerenses de Carbap, FAA y SRA para informar las acciones emprendidas para intentar mitigar el impacto del fenómeno climático.
“Lo fundamental de la mejora del propio camino rural es garantizar la transitabilidad”, sostuvo el ministro, para lo cual remarcó que el “Plan Estratégico de Caminos Rurales” que está llevando a cabo el gobierno provincial prioriza especialmente la conexión con localidades, escuelas y tambos.
En ese sentido, señaló que el programa ya cuenta con más de 455 proyectos en proceso o finalizados, alcanzando a más de 110 municipios, 404 escuelas rurales, 202 parajes y localidades y 445 tambos.
“Por un lado, localidades; por otro lado, escuelas rurales; y por otro lado, tambos. Han sido fundamentalmente nuestras tres prioridades por la necesidad del movimiento diario”, explicó Javier Rodríguez.
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El ministro también destacó el trabajo conjunto con municipios y organizaciones de productores para identificar los puntos críticos y definir las prioridades de intervención. “Siempre apelamos es a la participación local, sea del municipio como de las organizaciones, entidades de los productores, para identificar las prioridades”, afirmó.
Entre las acciones previstas, el ministro informó que la provincia se encuentra avanzando en la compra de maquinaria que será entregada a los municipios para fortalecer sus capacidades locales de respuesta, además de las obras y entrega de materiales ya contempladas.
La prevención también incluye tareas sobre alcantarillas, zanjas y canales. El enfoque presentado por el Ministerio de Desarrollo Agrario contempla el mantenimiento de caminos mediante alteo, abovedado y cuneteo, la limpieza de alcantarillas y la limpieza de canales para favorecer el correcto escurrimiento del agua.
En este punto, Javier Rodríguez explicó que la provincia trabaja de manera articulada con las áreas de Hidráulica y con los municipios. “Muchas veces sucede que la cota de altura del camino rural incluso está por debajo de los campos”, señaló, y explicó que en esos casos se evalúan alternativas de sanjeo para permitir que el agua pueda conducirse “a través de la zanja y no a través del camino rural completo”.
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El ministro también remarcó que estas acciones forman parte de un abordaje interministerial coordinado por el Ministerio de Seguridad de Buenos Aires, con participación de las áreas provinciales vinculadas a la emergencia, la infraestructura y la hidráulica. El esquema provincial contempla además la articulación con los municipios, la Dirección Provincial de Vialidad y la Autoridad del Agua.
“Todo esto se inscribe en un trabajo interministerial que lo coordina el Ministerio de Seguridad”, sostuvo Javier Rodríguez, y destacó que la estrategia contempla tanto las zonas urbanas como las rurales.
Además de las obras de infraestructura, el ministro puso el foco en el fortalecimiento de las capacidades locales. En ese marco, adelantó que la provincia trabaja en el relanzamiento de capacitaciones destinadas a maquinistas de los distritos, con especial énfasis en el manejo de motoniveladoras, y en paralelo mantiene abierta una línea de capacitación para mandos medios municipales junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI):
Durante el encuentro también se repasaron las obras hidráulicas de mayor escala consideradas estratégicas frente al escenario climático. El ministro destacó particularmente los trabajos vinculados a la cuenca del río Salado y a la cuenca del río Luján.
En relación con el Salado, señaló que el gobierno provincial continúa trabajando en la etapa V de las obras y destacó la importancia de la reactivación del tramo 4.2 de la etapa IV, que corresponde al gobierno nacional. “Para nosotros es una obra fundamental”, afirmó, al tiempo que planteó la necesidad de que los trabajos avancen al ritmo requerido.
Al respecto, la provincia puso en marcha un plan para regularizar obras hidráulicas clandestinas realizadas en la cuenca del Río Salado con el objetivo de incorporar esas intervenciones al sistema oficial y ordenar el manejo de los excedentes hídricos en el territorio bonaerense.
La iniciativa apunta a que las obras hidráulicas ejecutadas sin autorización puedan ser relevadas, regularizadas e incorporadas a una planificación integral de la cuenca, en un contexto en el que el manejo del agua y la prevención de inundaciones vuelven a ocupar un lugar central.
Sobre la cuenca del Luján, Javier Rodríguez destacó que se trata de una obra de gran importancia por su impacto sobre la ciudad de Luján y sobre toda la cuenca, al permitir una mayor capacidad de desplazamiento del agua.

Fuente: Bichos de Campo