La reciente decisión del gobierno de desregular el servicio de practicaje y pilotaje paraliza por estas horas las operaciones en los puertos de todo el país. Fue por la decisión de la mayoría de estos profesionales de no llevar adelante su trabajo en respuesta al decreto 690/2026 impulsado por el ministro Federico Sturzenegger.
Concretamente, el sector, cuya tarea radica en guiar a los buques en la entrada y salida a puertos, ríos y canales argentinos, fue sorprendido por un proyecto de “modernización” -tal como fue calificado por el gobierno- que pretende desregular la contratación de nuevos operadores y, en la práctica, apunta a bajar el costo del servicio que prestan.
Pero, desde dentro del sector, advierten que no sólo fue una medida inconsulta, sino que además desconoce íntegramente el funcionamiento de la actividad. Lo que, a futuro, dicen, va a generar el efecto contrario.
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“El practicaje está totalmente desregulado hace 35 años. Lo que hace este decreto es modificar condiciones y requerimientos clave y aumentar exponencialmente los riesgos de la navegación”, señaló a Bichos de Campo John Ryan, capitán de ultramar y actual presidente de la Cámara de Actividades de Practicaje y Pilotaje.
Lo cierto es que la anterior reforma impuesta en el sector data de 1991 cuando, con argumentos similares, el gobierno de Menem dispuso cambios profundos. Entre ellos, que cada práctico sería considerado un profesional independiente y que el servicio estaría regido por una serie de tarifas máximas definidas por el Estado.
De hecho, las mismas habían sido actualizadas durante el gobierno de Macri y vuelven a ser mencionadas en la norma actual, en la que el gobierno señala que la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) será la encargada de velar por su cumplimiento.
A su vez, flexibilizando el registro de nuevos profesionales -que pasará a manos de Prefectura-, y ampliando el universo de excepciones a su contratación, la nueva reforma busca disminuir el costo de ese servicio.
“Los valores del practicaje van a bajar, pero no los costos de la operación marítima. Y eso es por los peligros que estamos anunciando”, expresó Ryan, que considera que, fruto de su miopía, el proyecto gubernamental terminará poniendo en riesgo la actividad comercial que tanto importa a los sectores agropecuario, industrial y energético.
“Este es un sistema robusto y eficiente. El gobierno considera que el costo logístico que implica este servicio afecta la competitividad de los productores del país o el bolsillo de los consumidores y quiere bajarle ese costo. Pero, en vez de atender este punto, el económico, lo que hacen es romper todo el sistema”, afirmó el capitán.
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En respuesta a ello, a partir de hoy, se hizo masiva la decisión de muchos profesionales de interrumpir la asistencia a bordo. Una medida que, sin ser formalmente un paro, provocó un colapso de los movimientos portuarios, la paralización de las operaciones y dejó un saldo de al menos 150 buques detenidos en los puertos. Por el momento, no hay señales de su normalización.
“Todo depende del gobierno, no está de nuestro lado esa posibilidad”, dicen desde el sector, que pide directamente la derogación de la norma y discute con vehemencia los argumentos defendidos por Sturzenegger.
“Somos los especialistas que hacemos que todo el sistema de navegación sea eficiente. Cualquier inconveniente significa cientos de miles de dólares y nuestra tarea es de altísima responsabilidad”, afirmó Ryan.
También le discuten haberlos llamado un “pequeño club reservado”, tal como lo expresó el propio ministro de Desregulación en el programa Conversaciones, junto a Rosendo Grobocopatel, recientemente.
“En las últimas décadas no hubo ni un solo buque, y lo digo literalmente, que haya estado demorado en su operatoria por falta de práctica, y eso quiere decir que el sistema es robusto con la cantidad de profesionales que tiene”, afirmó el dirigente, quien también apuntó por el nivel de conocimiento que tiene Sturzenegger del sector.
“Uno se convierte en práctico luego de un trabajo o sacrificio de muchos años. No hay academias de práctico como en algún momento deslizó el ministro. O dice falacias o lo han engañado”, señaló.
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Sin relación de dependencia y sin un convenio colectivo de trabajo, esta actividad no está regida por gremios. A nivel país, hay poco más de 500 profesionales que, en muchos casos, se nuclean en dos importantes entidades. Una de ellas es la que hoy preside Ryan, la Cámara de Actividades de Practicaje y Pilotaje, y la otra es la Asociación de Prácticos y Pilotos (Acppra). Ambas sorprendidas por la medida publicada el pasado viernes.
“El gobierno nunca quiso hablar ni con unos ni con otros. Hace más de 20 meses que se vienen gestando distintos proyectos para desregular esto, pero jamás hablaron con nosotros para estudiar la problemática y ver cuáles podrían ser las mejores opciones”, espetó el dirigente, quien lamenta que “el gobierno elige un camino que es el de imponer sin consultar”.
Agro & Campo
“Rompen un sistema robusto y eficiente”: Los prácticos le recuerdan a Sturzenegger que el sector “está desregulado hace 35 años” y dicen que su reforma terminará encareciendo la logística
Fuente: Bichos de Campo