¡Qué lindo que es vivir en el campo! En el partido de Ayacucho hay unos 200 chicos rurales sin el servicio de combis que los lleven hasta la escuela

La Resolución 2508, dictada en 2020 por la Dirección General de Educación de la Provincia de Buenos Aires, propició un “Programa de Descentralización de la gestión administrativa” en ese área, de modo tal de permitir que los consejos escolares locales puedan realizar directamente una serie de contrataciones para asegurar, en cada uno de los partidos de la vasta provincia, que los chicos tengan acceso a su derecho básico a la educación. Entre otras cosas, uno de los servicios que podían contratarse localmente era el traslado de chicos de las zonas rurales a los establecimientos más cercanos.
En un  gesto raro para una entidad agropecuaria, pero a la vez super necesario para construir una ruralidad posible, la Sociedad Rural de Ayacucho se puso a seguir detenidamente este asunto en dicho partido, uno de los de mayor extensión territorial de la Provincia. Y de ese esfuerzo surgió una situación  lamentable, porque cerca de 200 alumnos que viven en el campo, que es el 41% de la matrícula total de chicos en esa condición, no tiene todavía asignado un servicio de transporte. Y por lo tanto, pierde sus derechos a una educación formal salvo que la familia pueda resolver el asunto de otra manera, sin ayuda de ningún tipo por parte del Estado.
El gráfico que sigue resume bien la situación: En Ayacucho las autoridades locales debían licitar 46 recorridos de combis para recoger a los niños que deben asistir a la escuela, pero solamente se bubieron 22 de esos servicios y quedan 24 pendientes. Esto implica quede 489 estudiantes en situación de vulnerabilidad por habitar sus familias la zona rural, cerca de la mitad no tengan un servicio de traslado, Hay 287 chicos que sí son trasladados y otros 203 que no tienen transporte asignado.

“Esto viene desde el año pasado y el problema es la no escolarización de muchos chicos que no acceden a la escuela por problemas de licitación de los transportistas. Desde la Rural de Ayacucho todos los años en marzo, cuando arrancan las clases, siempre preguntamos en el consejo escolar cómo es la dinámica de las licitaciones y demás”, contó a Bichos de Campo Nicolás Tortorella, el presidente de esa entidad que sigue muy de cerca esa cuestión, porque lo que está en juego es que muchos de esos chicos accedan finalmente a la escuela.
El sistema comenzó a debilitarse el año pasado, cuando se produjeron una serie de auditorías sobre esos recorridos, ocasionando que se empezaron a demorar los plazos para aprobar alumnos para las combis asignadas mediante las licitaciones. Pero además el panorama se complejizó por las fuertes lluvias que cayeron sobre la región, estropeando muchos caminos rurales.
“Por un lado había chicos que no accedían al transporte escolar por una cuestión de la licitación, porque por ahí ese recorrido no lo había licitado un transportista y entonces esos chicos no podían acceder a la escuela. Y por otro lado después empezó a llover, los caminos quedaron rotos y se hizo más complejo todavía el tema”, relató el dirigente.

Por este asunto hubo varios cruces entre la Sociedad Rural de Ayacucho y las autoridades educativas. En el tema también intervino Carbap. Pero Tortorella se quejó porque a nivel de la política local “nadie levantó el guante como para poner este tema en la mesa” de discusiones. En consecuencia no hay resolución.
“Así llegamos a esta resultado de casi 200 chicos , el 41% de la matrícula escolar rural, sin tener acceso a combi. Es demencial, es una locura que estemos hablando de este tema en 2026, pero es así”, lamentó el ruralista.
-¿Cuál es la respuesta que les llega desde los sectores políticos?
-Que el 41% es un número normal para la región, ¿viste? Entonces, empezamos a normalizar este tipo de cosas. Normalizamos que el alumno rural no tiene cómo ir a clase. O peor aún, romantizamos que el alumno que no puede acceder a una combi vaya a caballo o en bicicleta a la escuela. Los políticos hasta te dicen… Yo iba a pie.
Tortorella está convencido de que la Sociedad Rural no debe dejar pasar estas cosas. “Esto es por los alumnos de familias que han decidido irse al campo, que están ocupando un puesto laboral, y que tiene un chico que ¿no puede ir a la escuela. Por eso esto es un reclamo gremial de la Rural de Ayacucho”, explicó.
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Además el dirigente dejó muy en claro que no es un problema de falta de recursos para llevar adelante las licitaciones pendientes, ya que a nivel de Provincia de Buenos Aires, se sigue cobrando a los productores una tasa por marcas y señales. En Ayacucho esa tasa es de casi 2,5% de la recaudación total y debe andar por unos 800 millones de pesos anuales.
“Yo, como acción gremial, me doy vuelta y les digo a los productores: muchachos, paguen marcas y señales porque al menos esa plata va para la combi, para los chicos. Pero hoy, cuando yo pregunto dónde está la plata de Marcas y Señales, nadie sabe decirme nada, no sabe ni dónde está”, relató el dirigente.
“¿Qué tengo que terminar pensando yo? Bueno, que a nadie le importa,. Como no se ve, como está fuera de las 4 avenidas del pueblo, como está en el sector rural, no importa. Pero vuelvo a repetir lo mismo: 41% de la matrícula escolar rural afuera del sistema educativo”, insistió Tortorella.

Fuente: Bichos de Campo