Economía
Cavallo cargó de nuevo contra el Gobierno y criticó el RIGI: “Discrimina a millones de empresas”
El exministro de Economía expresó que eliminar el sesgo “antiinversor” y “antiexportador” es la clave para el crecimiento económico del país
El exministro de Economía Domingo Cavallo cargó de nuevo contra el gobierno de Javier Milei y criticó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y su versión más reciente, el Súper RIGI, al considerar que esas iniciativas “discriminan y ponen en desventaja a millones de empresas”.Mediante un escrito en su blog personal, Cavallo afirmó que el principal freno para el crecimiento económico sostenido son los sesgos “antiinversor” y “antiexportador” que considera que se generaron en el país luego de 2002. “Eliminar estos sesgos es la clave del éxito de la estrategia de crecimiento económico. Y esto no se consigue con el RIGI y mucho menos con el Súper RIGI, porque ambos esquemas discriminan y ponen en desventaja a millones de empresas y emprendedores”, manifestó.Según el exministro de Economía de Carlos Menem, el sesgo antiexportador “impide que los empresarios puedan adoptar sus decisiones de inversión y producción pensando no solo en la demanda interna sino en la que pueda provenir del exterior”, por lo que “se restringe la posibilidad de conseguir ganancias por mayor escala de producción”.“Al incrementar los costos de la inversión y de los insumos comercializables internacionalmente, impide que puedan alcanzarse en las actividades de exportación los mismos niveles de productividad que en los países con los que competimos en los mercados del exterior”, señaló.En ese marco, Cavallo destacó lo sucedido durante la década de ‘90 con el rendimiento de los cultivos granarios del país en comparación con Brasil. “Con la eliminación de las retenciones y todas las demás medidas de reducción de costos de laboreo y transportes, más la temprana introducción de las últimas innovaciones tecnológicas en materia de semillas, la Argentina prácticamente cerró la brecha de rendimientos con los Estados Unidos, mientras que Brasil quedó rezagado por varios años”, expuso.Por otro lado, expresó que el sesgo antiinversor se manifiesta en las dificultades de los potenciales inversores en “conseguir financiamiento a tasas razonables de interés”, y resaltó la necesidad de bajar los costos de los préstamo a mediano plazo en el mercado interno y del financiamiento externo.“Si se consiguen bajar estas dos tasas de interés de manera que no superen el ritmo potencial de crecimiento de la economía, digamos el 5% anual, no solo se estará reduciendo el sesgo antiinversor, sino que además será más fácil reducir el sesgo antiexportador“, afirmó.En ese contexto, instó al Gobierno a eliminar “cuanto antes” todos los controles de cambio, incluida las retenciones, y a producir normativa para impedir que puedan ser reintroducidos.“Es decir, asegurar de una vez y para siempre la libre movilidad de capitales y, al mismo tiempo, acumular muchas reservas, apuntar a conseguir rápidamente la baja de la tasa real de interés y eliminar los sesgos”, concluyó.