El cerdo le quita mercado a la vaca, y con buena rentabilidad: “El consumo llegó a casi 25 kilos anuales por persona”, dice el consultor Juan Uccelli, marcando un récord para la carne porcina

La producción porcina atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años. El margen bruto, según los cálculos del consultor Juan Uccelli, fue de 22% en mes pasado cuando el promedio histórico es de 17%. Esto de la mano de un consumo que no deja de crecer mordiéndole mercado a la carne vacuna, y que habría llegado al récord de 25 kilos anuales por habitante.
“Junto con mayo del año pasado, son los únicos dos mayos buenos de los últimos 25 años. Normalmente, es un mes malo, pero esta hubo rentabilidad positiva”, destacó el consultor Juan Uccelli, un especialista en el mercado de carne porcina.
La llegada del frío, que suele afectar el consumo y la dinámica comercial, no tuvo impacto negativo esta vez. Según explicó el analista el precio del cerdo se mantuvo en niveles rentables gracias a costos de producción contenidos y a una fuerte competitividad frente a la carne vacuna.

Actualmente, el costo de producción ronda entre 1.780 y 1.800 pesos por kilo, mientras que el precio de venta del capón se ubica cerca de los 2.300 pesos. Esa diferencia permite alcanzar un margen bruto de entre 22% y 22,5%.
Incluso, según sus cálculos, el costo de producción actual es aproximadamente 2% inferior al que tenían los productores a comienzos de año.
A eso se suma una ventaja clave en el mostrador: la enorme diferencia de precios respecto de la carne vacuna.
“La relación sigue siendo muy amplia. Hoy estamos muy por debajo de la carne vacuna. La carne de cerdo vale menos de la mitad y eso hace que esté en boca de todos porque es una carne barata que realmente se consigue”, afirmó.

Esa combinación de calidad y precio está permitiendo al sector ganar espacio en el mercado interno. “Estamos arriba de los 24 kilos y medio. Eso tiene que ver con que aumentamos la producción y también aumentamos el peso de faena”, explicó Uccelli.
En los primeros cinco meses del año, el peso promedio de faena se incrementó unos dos kilos respecto del mismo período de 2025, alcanzando actualmente entre 121 y 122 kilos por animal.
“Todavía tenemos margen para seguir creciendo. Podemos llegar tranquilamente a los 130 kilos promedio, que es otra forma de ofrecer más carne al mercado sin necesidad de aumentar la cantidad de cabezas”, señaló.

Sin embargo, el consultor advirtió que la rentabilidad del sector podría ser aún mejor si no fuera por la presión que ejercen las importaciones de carne porcina desde Brasil.
“Brasil está vendiendo por debajo de sus costos de producción y eso hace que ingrese mercadería muy barata. Hoy no tenemos que mirar tanto el precio de la carne vacuna sino el valor del producto importado, porque eso condiciona directamente el precio que recibe el productor argentino”, sostuvo.
La ganadería vacuna también pasa por un buen momento de precios y de rentabilidad, pero el resultado productivo es el contrario. La faena está cayendo, y por ello también la oferta de carne para el consumo y la exportación.
En mayo la faena fue de 1 millón de cabezas según los datos provisorios aportados por el Senasa. Ese volumen fue 10% inferior al del mismo mes del año pasado.

Según el analista Víctor Tonelli esto responde a un proceso de retención que atraviesa todos los eslabones de la cadena ganadera. “Hay retención en todos los niveles. Eso significa menos animales disponibles para faena y, por lo tanto, menos carne para abastecer el mercado interno”, explicó.
Las consecuencias ya empiezan a verse en la oferta de carne vacuna y podrían profundizarse durante el resto del año. Según las estimaciones del consultor este año la faena caería en un millón de cabezas y la producción de carne en más de 2200 mil toneladas. “Es prácticamente un mes menos de producción de carne en el año y eso afecta directamente a un consumo que bajó de los 45 kilos por habitante”, indicó.
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