Malvina: la cachorra de puma sobrevivió a un brutal atropello en la Ruta 40 y ahora se recupera en un santuario

Una escena devastadora sobre la Ruta Nacional 40 marcó el inicio de una historia que conmovió a vecinos y especialistas. Luego de que una hembra de puma y sus crías fueran embestidas en el tramo que conecta Bariloche con Villa La Angostura, una cachorra fue hallada con vida y comenzó una lucha por sobrevivir. Hoy, Malvina atraviesa una nueva etapa en su recuperación.La historia de Malvina comenzó el pasado 2 de abril, en un episodio que generó conmoción entre vecinos y trabajadores vinculados a la conservación de la fauna. Un automovilista de Villa La Angostura encontró a una hembra de puma atropellada al costado de la Ruta Nacional 40 y, junto a ella, a tres cachorros que habían muerto tras el impacto. Sin embargo, al acercarse a la escena, descubrió que uno de ellos aún seguía con vida.Ante la situación, el vecino actuó de inmediato: decidió asistir al pequeño animal, darle abrigo y trasladarlo de urgencia para que pudiera recibir atención veterinaria. Ese gesto fue el punto de partida de un operativo conjunto que reunió a especialistas y personal del Parque Nacional Nahuel Huapi, con el objetivo de brindarle una oportunidad y luchar por su recuperación.Cómo fueron los primeros días de Malvina tras sobrevivirLa nueva vida de Malvina, la puma bebé rescatada en Neuquén tras la muerte de su madreCon el paso de los días comenzaron a conocerse más detalles sobre el delicado estado en el que fue encontrada Malvina. Víctor Fratto, Licenciado en Gestión Ambiental y especialista en Manejo de Fauna Silvestre y Biodiversidad, explicó el dramático escenario que rodeó el rescate: “Cuando se la encontró, la madre estaba muerta, había otros cachorros muertos, y esta estaba con un deterioro bastante avanzado”. Además, destacó el rol clave que tuvo la rápida intervención de quienes participaron en los primeros auxilios, ya que sostuvo: “La persona que la rescata, la envuelve, la lleva a un veterinario y un veterinario, prácticamente, le salva la vida”.Las primeras semanas fueron especialmente difíciles para la cachorra. El pequeño puma había sobrevivido al impacto y necesitaba asistencia constante para seguir adelante. El médico veterinario Sergio Sánchez quedó a cargo de su atención intensiva, en una etapa marcada por controles permanentes, alimentación específica y seguimiento diario. A ese trabajo también se sumó el acompañamiento de la familia que protagonizó el rescate inicial y permaneció cerca durante los momentos más críticos.Durante el proceso de recuperación surgió además una nueva complicación: Malvina presentó una importante lesión e infección en uno de sus ojos, una situación que requirió un tratamiento especializado. La médica veterinaria oftalmóloga María Graciela Beveraggi, de Bariloche, intervino junto al equipo del Parque Nacional Nahuel Huapi para atender el cuadro clínico. Con el correr de las semanas, el estado del animal comenzó a mostrar señales alentadoras y la cachorra evolucionó favorablemente bajo monitoreo constante, alimentación controlada y cuidados específicos adaptados a su edad y condición biológica.Una nueva etapa para Malvina: fue trasladada a un centro especializadoLa recuperación de Malvina también abrió otro desafío complejo: definir cuál sería su futuro y encontrar el lugar adecuado para continuar con su desarrollo. Durante semanas, especialistas y organismos trabajaron en distintas evaluaciones para determinar cuál era la mejor alternativa para la cachorra, teniendo en cuenta que el objetivo inicial de reinsertarla en la naturaleza ya había comenzado a alejarse.Según explicó Víctor Fratto, el tiempo que el animal pasó bajo cuidados humanos fue un factor determinante en esa decisión. “Ese cachorro estuvo casi más de dos meses y medio en contacto con humanos, ya que las primeras semanas este contacto con humanos hace que el animal se impronte, es decir, se familiarice con la presencia humana”, detalló el especialista. Ese vínculo, aunque indispensable para mantenerla con vida durante los primeros meses, terminó generando consecuencias en su desarrollo y condicionando las opciones a futuro.Por ese motivo, devolverla a su hábitat natural dejó de ser una posibilidad viable. “Por lo tanto, ese animal no puede ser liberado, es imposible”, sostuvo Fratto al explicar el panorama actual. Finalmente, luego de un trabajo articulado entre distintas instituciones y más de un mes de análisis, el Parque Nacional Nahuel Huapi y la Dirección Regional Patagonia Norte coordinaron el traslado de Malvina a la Fundación Bubalcó, donde continuará bajo seguimiento veterinario y manejo especializado.
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