Murió Fernando Gayoso, el exentrenador de arqueros de Boca famoso por estudiar a los pateadores de penales rivales

Fernando Gayoso, exentrenador de arqueros de Boca, Racing, Vélez y Tigre, entre otros equipos, murió este martes a los 55 años, tras permanecer algunos días internado en el Sanatorio Mitre a raíz de un delicado cuadro de neumonía. En marzo de 2023, había sido diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa que fue deteriorando su salud con el paso del tiempo.Gayoso, que ganó notoriedad en Boca por su método de estudio de los pateadores rivales y por su rol como consejero de Agustín Rossi y Sergio Romero a la hora de afrontar las tandas de penales, había cerrado su etapa en la primera división del club tras la final de la Copa Libertadores 2023, ya que el avance del cuadro no le permitía desarrollar sus tareas en el campo. De todos modos, seguía ligado al club como coordinador de los preparadores de arqueros de las divisiones juveniles.Muy querido en el ambiente del fútbol, en enero de este año había sufrido la pérdida de su esposa, Silvina Mazza, también a raíz de una grave enfermedad, con quien tenía un hijo: Franco.Aunque fue más conocido como entrenador, Gayoso también tuvo su etapa como futbolista: admirador de Julio César Falcioni, Hugo Gatti y Ubaldo Matildo Fillol, decidió seguir sus pasos y defendió los colores de All Boys, Deportivo Armenio, Almirante Brown, General Lamadrid, Osorno -de Chile- y Tristán Suárez.Luego trabajó junto a Carlos Bianchi, Rodolfo Arruabarrena -a quien acompañó también en Tigre, Boca y Nacional, de Montevideo-, Sebastián Battaglia, Hugo Ibarra, Jorge Almirón y Miguel Russo, entre otros técnicos, y a lo largo de su carrera entrenó a grandes arqueros como José Luis Chilavert, Marcelo Barovero, Agustín Orion -a quien asesoró de manera particular durante su etapa en Racing-, Juan Musso y Esteban Andrada.En 2024 publicó “Desde los 12 pasos”, un libro en el que revelaba los secretos de su estrategia para analizar a los ejecutantes de penales y reducir el margen de error de los arqueros.Poco antes, tras intentar levantar una pesa con su brazo derecho, había descubierto los primeros síntomas. Creyó que se trataba de un dolor normal, vinculado a su oficio, pero tras una serie de estudios le detectaron ELA.“Cuando me dijeron que muy probablemente sea ELA, sentí que se terminaba todo. Pensé en el caso de Esteban Bullrich, se me puso todo en negro y no podía caminar. Con la familia lo fuimos procesando. Hoy estoy muy fuerte de la cabeza”, contó en 2025.En los últimos días, desde su entorno habían pedido una cadena de oración en medio de su lucha. Una batalla que dio hasta el final y que reflejó su fortaleza tanto dentro como fuera de la cancha.
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