“Los impuestos distorsivos siguen frenando el crecimiento, las exportaciones y el desarrollo del mercado de capitales. Los derechos de exportación crean una brecha entre los precios internacionales y los nacionales, lo que reduce los precios al productor y debilita los incentivos para invertir, expandir las áreas cultivadas y adoptar tecnologías que mejoren la productividad”.
Esa afirmación no proviene un informe elaborado por una entidad agropecuaria argentina, sino de un documento sobre la situación de la economía argentina confeccionado por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Como consecuencia de esas distorsiones –explica el documento–, la producción de soja ha crecido más lentamente que en otros países exportadores. Desde el año 2000, La producción brasileña de soja se ha triplicado con creces, mientras que la argentina solo ha aumentado un 40%. Las tasas impositivas diferenciadas entre productos distorsionan aún más los precios relativos y reducen la eficiencia en la asignación de recursos”.
El FMI asegura que el análisis empírico sugiere que existen ganancias considerables al reducir los impuestos distorsivos. “Específicamente, una reducción del 1% en los derechos de exportación de la soja y sus derivados en relación con otros cultivos se asocia con un aumento de aproximadamente el 0,5% en la producción y las exportaciones de soja”.
El documento señala además que la eliminación de las retenciones “podría aumentar las exportaciones de oleaginosas y cereales, tanto a granel como procesados, en alrededor del 10%, lo que incrementaría las ganancias anuales en divisas en aproximadamente 5000 millones de dólares”.
El informe resalta que otros estudios, como los realizados por Grundke y Folders en 2010 y Cicowiez et al. en 2016, “encuentran que la reducción de los impuestos a la exportación, particularmente cuando se compensa con una mayor tributación directa para preservar el equilibrio fiscal, promueve una mayor inversión y un crecimiento a largo plazo”.
Mientras que hasta el año 2024 el FMI pedía la continuidad de los derechos de exportación, desde el año pasado organismo internacional comenzó a solicitar al gobierno argentino que los reduzca y, en lo posible, los elimine, ya que los considera incompatible con el proceso de ordenamiento de la macroeconomía.
IMF
Agro & Campo
¡Avivate Milei! Hasta el Fondo Monetario Internacional se dio cuenta de que las retenciones son un atentado contra el desarrollo económico
“Los impuestos distorsivos siguen frenando el crecimiento, las exportaciones y el desarrollo del mercado de capitales. Los derechos de exportación crean una brecha entre los precios internacionales y los nacionales, lo que reduce los precios al productor y debilita los incentivos para invertir, expa...