En el primer cuatrimestre de 2026 la soja importada representó una de cada cuatro toneladas procesadas por la industria aceitera argentina
Con el volumen originado en el mercado argentino más la importación de soja de países vecinos, que fue de 1,03 millones de toneladas el mes pasado, la molienda argentina de soja se recuperó de manera notable en el primer mes del ciclo comercial 2025/26 de la oleaginosa. En abril pasado la molienda d...
En abril pasado la molienda de soja en la Argentina –según datos oficiales– fue de 3,47 millones de toneladas, una cifra 2,3% superior a la del mismo mes de 2025, lo que permitió restaurar parte del bajo volumen de procesamiento registrado en los dos primeros meses de este año.
Las fábricas oleaginosas argentinas vienen haciendo grandes esfuerzos por originar poroto para aprovechar los buenos valores internacionales de la harina y el aceite de soja. En ese marco, la participación de la soja importada es lo que posibilitó que la molienda argentina no cayera a niveles dramáticos en el primer cuatrimestre de 2026.
En abril pasado la Argentina importó 1,03 millones de toneladas de poroto de soja en el marco del régimen de admisión temporaria, la mayor parte de la cual provino de Paraguay. Se trata de una cifra equivalente al 29,9% del volumen de molienda registrado en el período.
En marzo pasado esa proporción había sido de 30,1% y en febrero de 41,8%, mientras que enero, obviamente, la proporción de soja importada fue mínima porque aún no había comenzado la recolección de soja en Paraguay.
El ingreso de soja al mercado argentino se realiza en el marco del régimen de “importación temporaria de mercaderías destinadas a recibir perfeccionamiento industrial”, el cual –implementado por el decreto 1330/2004– facilita el ingreso de insumos con la obligación de que los mismos, una vez procesados en territorio argentino, sean exportados como harina, aceite y biodiésel para generar divisas.