Moody’s evaluó que la crisis por la intervención de Ueno Bank es “negativa” para el sistema financiero paraguayo, pero “manejable”

La agencia Moody’s Ratings se refirió a la crisis del sistema financiero que sufre Paraguay a partir de la intervención de Ueno Bank. Evaluó que la situación es “manejable”, pero pondrá a prueba el marco de resolución para las quiebras bancarias del país.El Banco Central de Paraguay (BCP) anunció este martes el inicio del proceso de resolución bancaria sobre una de las entidades financieras digitales más grandes en el país, que cuenta con 2,9 millones de usuarios. Esta medida se debe a que su índice de solvencia cayó por debajo del 50% del mínimo regulatorio tras ajustes en sus estados financieros durante una revisión de supervisión. Una serie de inspecciones detectó deficiencias en la evaluación de riesgos crediticios, inconsistencias en la información financiera utilizada para aprobar préstamos y operaciones con empresas relacionadas con los accionistas del banco.Hasta el momento hay ocho directivos del banco detenidos y la Justicia paraguaya dispuso embargos preventivos por US$70 millones y 1,62 billones de guaraníes sobre bienes de Ueno Bank y sus accionistas. La situación es tan compleja que quienes tienen allí sus ahorros no podrán acceder a ellos al menos por 15 días. “La resolución de Ueno es negativa para el crédito del sector bancario porque los depositantes no asegurados, incluidas algunas empresas, podrían enfrentar demoras o pérdidas en sus saldos, lo que podría tener un impacto modesto y temporal en la economía real”, señaló Moody’s en un comentario sectorial.De todos modos, la calificadora anticipó que los riesgos sistemáticos para el sector bancario se mantendrán contenidos si se logra una resolución “rápida y ordenada”. En ese sentido, consideró que se trata de “una prueba para el marco de resolución de Paraguay ante un banco del tamaño de Ueno”.Crecimiento agresivo y cobertura de depósitosPor otro lado, la calificadora repasó la estrategia de crecimiento digital de Ueno, que le permitió expandirse con rapidez —incluso mediante la adquisición de Banco Visión en 2024— para llevar servicios a segmentos desatendidos. Esto generó que, hacia agosto de 2026, los depósitos representaran el 73% de los pasivos del banco. Esta estructura planteaba un desafío inicial: por valor, solo un 30% de esos depósitos se encontraba dentro del límite del seguro oficial (fijado en 75 salarios mínimos, unos 228 millones de guaraníes o cerca de US$ 38.000 por depositante). No obstante, Moody’s destacó que el BCP indicó que aproximadamente el 97% de los depositantes estarían cubiertos en su totalidad por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). Si se excluyen los depósitos del Instituto de Previsión Social (IPS) del gobierno y de otras entidades del sector público, los saldos no asegurados representan cerca del 40% de los depósitos de Ueno y se clasificarán como créditos contra el patrimonio residual de Ueno, por lo cual su recuperación es incierta. Sin embargo, a septiembre de 2026 la liquidez del FGD era de US$1600 millones, monto que duplica los depósitos asegurados de Ueno. Si hiciera falta liquidez, el fondo se financia principalmente mediante contribuciones trimestrales obligatorias de las instituciones financieras y el Estado actúa como respaldo mediante la emisión de bonos si los recursos resultaran insuficientes. Además, el mayor acreedor local es un banco de desarrollo (la AFD), pero su exposición está blindada y respaldada en garantía por los propios préstamos que Ueno dio con esa plata. Por lo tanto, se limita el riesgo de contagio hacia el resto del sistema financiero.Solidez del sistema y el rol de los grandes bancos“A pesar del reciente deterioro en la calidad de los activos de préstamos al consumo, esperamos que el sistema bancario se mantenga sólido, respaldado por un fuerte crecimiento económico y una inflación contenida”, determinó la calificadora. Si bien los préstamos problemáticos subieron levemente al 2,5% del total, las reservas cubren el 113% de estos, y el capital regulatorio de la industria se ubica en un robusto 17,1%. Con la salida de Ueno, Moody’s proyecta que se moderará la intensa competencia por la tasa de los depósitos de los últimos tres años. Esto beneficiará previsiblemente a los bancos más grandes de Paraguay (como Itaú, Continental, Sudameris y GNB), que concentran cerca del 60% de los depósitos del sistema y absorberán la reubicación de los fondos. Finalmente, la agencia concluyó que este episodio podría incentivar al BCP a endurecer los requisitos de capital y acelerar la convergencia hacia las normas de Basilea III, un proceso que los bancos locales están en condiciones de absorber gracias a sus sólidas posiciones de capital.

Fuente: La Nación