Economía
Fin a una prohibición de más de 50 años: Sturzenegger celebró una exportación de ganado en pie por avión
A más de un año y medio de que el Gobierno eliminara una prohibición que impedía exportar ganado vacuno en pie para faena, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró que ya se estén realizando envíos de animales vivos desde la Argentina al exterior. Lo hizo al compartir en sus redes sociales el video de un veterinario que contó cómo funciona este negocio y las oportunidades que se abren para vender hacienda a otros países, incluso mediante envíos en avión.“Exportación de ganado pie. El año pasado cuando sacamos la traba a la exportación de ganado en pie pensé que llevaría años transformar esa libertad en realidad. Ver para creer. VLLC!”, escribió el funcionario en su cuenta de X. El video que acompañó la publicación es de Gabriel Carnevale, veterinario que trabaja en la consignataria Colombo y Colombo, quien explicó cómo se realizan estas operaciones y qué países están interesados en comprar animales argentinos.En diálogo con LA NACION, Carnevale contó que el año pasado realizaron un envío de ganado en pie a África y que ahora preparan otro embarque hacia ese continente. Además, señaló que están en conversaciones para vender animales a Turquía y Estados Unidos y que también recibieron consultas desde Kosovo. “A África ya cargamos y funcionó perfecto. Ahora tenemos otro cargamento que estamos preparando”, señaló. Según explicó, hay países interesados en comprar vacas lecheras preñadas, terneros y animales para faena, aunque no precisó qué tipo de hacienda enviaron en la operación que ya realizaron.Una de las particularidades de este negocio es que los animales pueden viajar en avión, en grupos pequeños de cinco, diez o veinte cabezas. La idea es aprovechar los aviones que llegan al país con mercadería importada y que muchas veces regresan al exterior con espacio disponible. Según Carnevale, los animales viajan con agua, alimento y temperatura controlada, por lo que aseguró que, en algunos casos, el traslado puede ser incluso más corto que un viaje en camión dentro del país.El veterinario explicó que están trabajando para cumplir con los requisitos sanitarios que exige cada país. En el caso de Turquía, tienen prevista una reunión con representantes de su embajada para avanzar en las condiciones necesarias para vender hacienda.También contó que recientemente recibieron una consulta desde Kosovo para comprar vacas gordas. Según explicó, los compradores internacionales buscan distintos tipos de animales y algunos tienen interés en razas que se producen en la Argentina. “Hay lugares del mundo que se están quedando sin vacas y están evaluando recibirlas por avión sin ningún problema. Ya lo hicimos y funciona”, afirmó.La decisión que celebró Sturzenegger se tomó en febrero de 2025, cuando el Gobierno publicó el decreto 133/2025, que eliminó una prohibición vigente desde 1973 para exportar ganado vacuno vivo destinado a faena. Hasta ese momento, la Argentina podía vender animales vivos al exterior para otros fines, como reproducción, pero no para que fueran faenados en otro país.Ley de semillas: los multiplicadores reclaman un lugar en la mesa de debate con el GobiernoDificultadesEn tanto, desde la Asociación Argentina de Exportadores de Ganado en Pie señalaron que todavía hay dificultades para que este negocio crezca y se puedan enviar grandes cantidades de animales al exterior. Fernando Molinari, secretario de la entidad y CEO de Zona Franca Santafesina, de PTP Group, explicó que una cosa son los pequeños envíos en avión y otra muy distinta es exportar miles de cabezas por barco.“La primera limitación son los protocolos sanitarios. Los que tiene vigentes la Argentina no son para animales de consumo, sino para cría, recría y reproducción. Esos protocolos son los que más están trabando el negocio”, explicó Molinari a LA NACION.Según señaló, las exigencias sanitarias que deben cumplir los exportadores argentinos son mayores que las de otros países. Como ejemplo mencionó a Uruguay, uno de los competidores de la Argentina. “Nosotros tenemos que cumplir con 14 o 15 puntos, mientras que Uruguay tiene tres requisitos. La competencia se hace absolutamente imposible porque es carísimo cumplir con todos los puntos que pide el Senasa”, afirmó.A esta dificultad se suma otro problema, que es conseguir suficientes animales del tipo que buscan los compradores. Molinari explicó que muchos países quieren comprar machos jóvenes, sin castrar, de razas británicas, como Angus. En la Argentina, en cambio, buena parte de esos animales se castra para abastecer al mercado interno. Además, por la distancia con los países compradores, para que un envío por barco sea rentable se necesitan reunir alrededor de 5000 animales.Pese a estas dificultades, Molinari consideró que hay oportunidades para que los productores argentinos comiencen a vender hacienda viva al exterior. “Como hoy hay una gran baja en el precio de la carne en el mercado interno, creemos que hay una gran oportunidad para la exportación de ganado en pie”, sostuvo.El dirigente explicó que la asociación busca seguir un sistema similar al de Uruguay, donde varios productores pueden juntar sus animales para completar un barco y vender directamente a compradores del exterior. “Nosotros estamos más por poner en vigencia el modelo uruguayo, donde el productor directamente exporta”, ejemplificó.Según Molinari, de esta manera los productores podrían quedarse con una mayor parte del dinero de la venta. Sin embargo, insistió en que primero es necesario actualizar los requisitos sanitarios para que la Argentina pueda competir con países como Uruguay y Brasil, que ya tienen experiencia en este tipo de exportaciones.
Fuente: La Nación