General
Cómo sigue la salud de las dos jóvenes baleadas tras escapar de un control policial en Arrecifes
Poco más de una semana después de ser baleada por uniformados durante una persecución policial ocurrida en el municipio bonaerense de Arrecifes, Celeste Montarana, de 21 años, sigue internada y tuvo que ser trasladada desde su ciudad de Pergamino a un centro de salud de mayor complejidad en La Plata para continuar con su tratamiento. Debido a que un disparo impactó de lleno en su riñón, los médicos tuvieron que extirparle el órgano.“Ahora nos mudamos con ella acá. Es increíble lo que estamos viviendo. Las personas que la tenían que cuidar casi le arrebatan la vida. Ni con delincuentes hacen una persecución tan violenta, tan terrorífica. Fue una cacería. Queremos justicia”, dijo Elsa, la madre de Celeste, en diálogo con LA NACION, desde la puerta del Hospital San Martín de La Plata. Después de ser atendida en primera instancia en un centro de salud de Arrecifes, donde ocurrió el violento episodio en el que, además de Montarana, fue baleada Maite Azcona, de 23 años, Celeste fue trasladada a un hospital de Pergamino, cerca de su vivienda familiar, pero como las autoridades médicas encontraron líquido acumulado en la región abdominal, decidieron que lo mejor era derivarla a la capital bonaerense. El traslado sanitario aéreo fue coordinado con el Ministerio de Salud provincial.“Creí que me moría”, fue una de las pocas cosas que le dijo la joven a su madre, en medio del llanto; apenas pudo hablar de lo sucedido aquella madrugada del domingo 25 de octubre. La joven, “que está muerta de dolor”, según describió la mujer, permanece internada desde ese día, luego de haber sido baleada por policías durante un episodio ocurrido en Arrecifes, cuando viajaba junto a otros jóvenes en un Volkswagen Gol blanco de vidrios polarizados que quedó involucrado en una persecución luego de negarse a detener la marcha para un control. Como consecuencia del hecho, Montarana sufrió dos impactos de bala en la zona abdominal.Antes de este hecho, Celeste había comenzado a estudiar la carrera de maestra jardinera y actualmente trabajaba como jornalera en el campo, tarea para la cual se solía levantar a las 3 de la madrugada. Por su parte, la otra joven, Azcona, se encuentra fuera de peligro tras ser intervenida quirúrgicamente ese mismo domingo por un disparo que recibió en la zona del coxis. Días atrás, publicó en sus redes sociales una fotografía junto a su amiga con un mensaje contundente: “Hasta el final con mi compañera siempre, te amo, hermana. Justicia por nosotras”.La investigaciónLuego de que la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense desafectara de sus funciones a los dos policías involucrados en el hecho hasta tanto se determine su grado de responsabilidad, sus armas reglamentarias fueron secuestradas para determinar las responsabilidades penales. El caso quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N.º 13 del Departamento Judicial San Nicolás, especializada en Violencia Institucional y a cargo de Darío Giagnorio. Según pudo saber LA NACION de fuentes con acceso a la causa caratulada hasta el momento como lesiones graves, la investigación está centrada en recabar pruebas y que se realicen las correspondientes pericias, que deben ser llevadas adelante por otra fuerza de seguridad distinta a la Policía Bonaerense.Según el informe que entonces brindó la municipalidad local, el conductor del Gol —auto en que viajaban las jóvenes con otras cuatro personas— había sido observado realizando maniobras peligrosas y a exceso de velocidad en la zona urbana de la ciudad. Cuando los policías ordenaron la detención del vehículo “utilizando las sirenas y balizas y barral lumínico del patrullero”, agregó el comunicado, el conductor se dio a la fuga, “transitando por algunas calles a contramano”; fue entonces por lo que se inició una persecución.
Fuente: La Nación