Un fiscal pidió que un fotoperiodista vaya a juicio por amenazar a Rayo Vlogs, un youtuber libertario

Un reportero gráfico podría recibir una pena de entre dos y cuatro años de cárcel de ser encontrado culpable en un juicio oral y público. Se trata del fotoperiodista Pablo Cerolini, que está procesado por el delito de amenazas. La víctima de esa acción fue Dylan Lizarro, un joven libertario que en YouTube es conocido como Rayo Vlogs.“Este Ministerio Público Fiscal le atribuye a Cerolini haberle proferido frases amenazantes de corte coercitivo a Lizarro el día 14 de mayo de 2025, alrededor de las 15, cuando permanecía sobre la vereda de un local comercial de nombre Americana, situado en la avenida Callao 83 [a metros del Congreso de la Nación], ocasión en la que Lizarro se encontraba filmando una protesta de jubilados y comentaba la situación de la marcha, con el propósito de obligarlo a que cese su filmación y comentarios de la movilización”, sostuvo el fiscal Leonel Gómez Barbella en el requerimiento de elevación a juicio presentado ante el juez nacional en lo criminal y correccional Martín Yadarola, al que tuvo acceso LA NACION.Ese día, Cerolini, de 63 años y con una amplia trayectoria como reportero gráfico (especialmente en Clarín), cubría la marcha en la que, cada miércoles, los jubilados exigen mejoras en sus haberes.“Vos andate porque te cago a trompadas, vos sos libertario, no digas nada, ¿qué sos? Te digo… no queda nada de vos, no pongas cara de pelotudo", le espetó el fotógrafo al youtuber, entre otros epítetos.El cruce entre Cerolini y Lizarro fue subido al canal de YouTube @rayovlogs-s9h en el informe que hizo el youtuber sobre la marcha.Cuando fue indagado, Cerolini sostuvo: “Corresponde aclarar que las expresiones vertidas hacia el denunciante, si bien pudieron haber generado en este una percepción negativa o intimidatoria, deben ser interpretadas en el contexto en el cual fueron pronunciadas. En efecto, soy reportero gráfico y en el momento de los hechos me encontraba cubriendo la movilización de jubilados llevada a cabo frente al Congreso de la Nación, en un escenario caracterizado por un alto grado de conflictividad entre manifestantes y fuerzas de seguridad”.Según consta en el expediente judicial, Cerolini también recordó que “el hecho ocurrió tiempo después de sucedido el episodio sufrido por su colega Pablo Grillo [fotógrafo que fue herido de gravedad por un proyectil disparado por un integrante de la Gendarmería Nacional que participaba del operativo de seguridad en una movilización de jubilados], lo que aumentó el clima de tensión existente en el lugar; es que en ese marco se produjeron las manifestaciones que se le atribuyen, las cuales ‘de ningún modo tuvieron por finalidad amenazar, intimidar ni exteriorizar la intención de ocasionar un mal futuro al denunciante’”. Agregó que, después de lo sucedido, le habría ofrecido a Lizarro las disculpas correspondientes, evidenciando —según su criterio— “la ausencia de cualquier voluntad real de amedrentamiento o agresión”. La investigación comenzó tras la denuncia presentada por el citado youtuber. “La versión del damnificado encuentra anclaje en las filmaciones que lucen en el legajo y fueron publicadas en la plataforma YouTube, y contradice a la del imputado”, sostuvo el representante del Ministerio Público Fiscal en el citado dictamen.El cruceEn el requerimiento de elevación a juicio se hizo una transcripción del tenso cruce entre Cerolini y Lizarro, que fue el siguiente:-Cerolini: Vos andate porque te cago a trompadas, porque vos sos libertario, ¿sí?… ¿no, qué sos? —Lizarro: Vengo a documentar un poco, vengo a documentar... —Cerolini: Te digo, no queda nada de vos, ¿eh? Sí, no pongas cara de pelotudo, no pongas cara de pelotudo. —Lizarro: No, no tengo cara de pelotudo, vengo a comentar, nomás, vengo a documentar.—Cerolini: Bueno, cuidá lo que comentás, cuidá.—Lizarro: No comento nada, podés ver mis videos.—Cerolini: Sí, sí, te conozco. —Lizarro: Podés ver mi video. —Cerolini: Sí, voy a ver el video. ¿Qué vas a decir, que los de la policía son asesinos?—Lizarro: Ahora estoy grabando, nomás. Estoy documentando lo que está pasando. —Cerolini: ¿No estás diciendo nada?—Lizarro: No estoy diciendo nada. —Cerolini: ¡No, no vas a decir nada! ¡Andate! ¡Te juro! ¡Andate! —Lizarro: No, tranqui, voy a seguir grabando un poquito; gracias. —Cerolini: ¿Gracias a qué, pelotudo? ¡No me digas gracias!—Lizarro: ¡Pero por el aviso! —Cerolini: ¿Qué aviso? ¡Porque sos un fascista, boludo! —Lizarro: No, no... —Cerolini: Sí, sí, un libertario del orto.Para el fiscal Gómez Barbella, “las frases proferidas por Cerolini, analizadas en su contexto, revelan una finalidad inequívocamente coactiva; no se trató de expresiones aisladas o meros exabruptos de enojo, sino de un patrón reiterado de intimidación en el marco de la marcha que el damnificado cubría para un canal de Youtube dirigido a forzar una conducta concreta: que no filmase ni comentase lo que allí se llevaba a cabo. El tenor de las frases, la referencia directa a Lizarro, el tono amenazante y la persistencia de sus frases intimidatorias evidencian la idoneidad objetiva de las amenazas para infundir temor y condicionar su libertad de acción”.El abogado Agustín Cassiau, representante de la querella, también solicitó que la causa sea elevada a la etapa de juicio, según informaron a LA NACION fuentes judiciales.

Fuente: La Nación