Bruce Willis vendió su dúplex frente a Central Park por US$17,75 millones y se mudó a un departamento de la mitad del tamaño

En febrero de 2018, Bruce Willis y su esposa, Emma Heming, decidieron vender su lujoso dúplex frente a Central Park, en Manhattan, Nueva York, para comprar un departamento de aproximadamente la mitad del tamaño. La pareja eligió una propiedad en el edificio One West End, que se ofrecía por US$7,9 millones, después de haber obtenido US$17,75 millones por su residencia anterior. ¿Por qué Bruce Willis decidió mudarse a un apartamento mucho más pequeño en Nueva York?La decisión de Willis y Heming respondió a un cambio en las necesidades de la familia. Aunque su residencia anterior tenía una ubicación privilegiada frente a Central Park, el matrimonio no la utilizaba tanto como había previsto cuando la compró.Según Observer, la agente inmobiliaria Ann Cutbill Lenane, de Douglas Elliman, explicó que la pareja pasaba menos tiempo del esperado en el dúplex de Manhattan. Por ese motivo, había decidido buscar una alternativa que se adaptara mejor a su rutina.Willis también quería conservar una vivienda en el Upper West Side, una zona de Nueva York con la que mantenía un vínculo desde hacía años. La elección de One West End permitió cumplir ese objetivo sin conservar una propiedad tan grande como la anterior.El matrimonio firmó el contrato de compra del nuevo departamento el 15 de febrero de 2018, según publicó Town & Country. La ubicación también ofrecía una ventaja: el edificio se encontraba cerca de West Side Highway, una vía que facilitaba el traslado hacia la vivienda que la pareja tenía entonces en Bedford Hills, en el condado de Westchester.Las diferencias entre las dos propiedades de Bruce Willis en ManhattanLa residencia anterior de Bruce Willis estaba ubicada en el 271 de Central Park West. Se trataba de un dúplex de aproximadamente 557 metros cuadrados, distribuido en dos plantas, con seis dormitorios y cuatro baños y medio.El actor y su esposa habían adquirido esa propiedad en marzo de 2015 por una suma cercana a los US$17 millones. En enero de 2018 decidieron ponerla a la venta por US$17,75 millones.La operación despertó rápidamente el interés del mercado inmobiliario. De acuerdo con Observer, el departamento quedó bajo contrato apenas ocho días después de su publicación.En abril de ese año, Architectural Digest informó que la propiedad finalmente se había vendido por los US$17,75 millones solicitados. La nueva vivienda, ubicada en One West End, era considerablemente más pequeña. Tenía aproximadamente 284 metros cuadrados y contaba con cuatro dormitorios y cuatro baños y medio.Aunque el departamento se había ofrecido por US$7,9 millones, las primeras publicaciones sobre la operación aclaraban que no se había difundido el monto exacto acordado por los compradores. El edificio residencial, situado cerca del Lincoln Center, tenía una fachada de vidrio y departamentos con vistas a distintos sectores de Manhattan.¿Cómo es el departamento de US$7,9 millones que compró Bruce Willis?Uno de los atributos más destacados del departamento de Bruce Willis era la luminosidad de sus ambientes. La unidad estaba ubicada en el piso 37 de One West End y tenía ventanales de piso a techo que permitían observar el paisaje urbano de Nueva York.Los espacios interiores contaban con techos de aproximadamente 3,2 metros de altura y pisos de madera de nogal. La distribución incluía un área de estar y comedor, además de una cocina equipada con materiales de alta gama.Según detalló Architectural Digest, entre las características del departamento se encontraban gabinetes de madera de nogal, encimeras de mármol y accesorios cromados. La cocina fue uno de los sectores que más interesaron a la pareja. El ambiente tenía superficies amplias para preparar alimentos y una distribución que permitía aprovechar mejor el espacio.Por su parte, el dormitorio principal contaba con un vestidor y un baño equipado con pisos de mármol, ducha independiente y bañera. La unidad también disponía de otros tres dormitorios, cada uno con su propio baño, una distribución que ofrecía espacios individuales para los integrantes de la familia.Las instalaciones que convencieron a Bruce Willis y Emma HemingAdemás de las características del departamento, One West End ofrecía diferentes servicios y espacios comunes que resultaban atractivos para una familia con hijos. Entre las principales comodidades del edificio se encontraban:Una piscina cubierta de aproximadamente 23 metros de largo.Una sala de juegos infantiles.Un gimnasio equipado para distintas actividades físicas.Espacios destinados a entrenamientos individuales con profesores particulares.¿Dónde vive Bruce Willis actualmente y cuál es su estado de salud?La situación residencial de Bruce Willis cambió con el paso de los años, especialmente después de los problemas de salud que llevaron al actor a retirarse de su carrera cinematográfica.En 2022, su familia anunció públicamente que padecía afasia, una alteración que afecta la capacidad de comunicación. En febrero de 2023, sus familiares informaron que había recibido un diagnóstico de demencia frontotemporal. Esta es una enfermedad neurodegenerativa que puede provocar cambios en el comportamiento, el lenguaje y otras funciones cognitivas.Durante una entrevista con Diane Sawyer para el especial Emma & Bruce Willis: The Unexpected Journey, emitido el 26 de agosto de 2025, Heming explicó que su esposo había pasado a vivir en una residencia independiente, donde recibía asistencia profesional permanente. Según publicó ABC News, la decisión buscó ofrecerle un entorno más tranquilo y seguro, adaptado a sus necesidades, y preservar al mismo tiempo la rutina familiar de sus hijas, Mabel y Evelyn.El 9 de septiembre de 2025, durante una entrevista con Good Morning America, la modelo defendió la decisión frente a las críticas que había recibido.Al año siguiente, Heming volvió a compartir información sobre la salud del actor. En una entrevista recogida por Entertainment Weekly, aseguró que Willis continuaba muy presente en la vida familiar y que, a pesar de las dificultades de comunicación provocadas por la enfermedad, todavía compartían momentos de alegría y conexión.

Fuente: La Nación