Liberan una pitón de casi 5 metros y 67 kilos, mientras Florida revela estrategia con drones para rastrear serpientes

Una enorme serpiente invasora fue devuelta deliberadamente a los humedales de Florida después de que investigadores le colocaran un dispositivo de seguimiento por radio. La decisión, que puede parecer contradictoria en una región que lleva años en el intento de reducir la población de estos reptiles, forma parte de una estrategia científica que busca aprovechar los movimientos de un ejemplar para localizar a otros y mejorar los métodos de control.Florida liberó una pitón de casi 5 metros para rastrear serpientes con dronesLa protagonista del experimento es una hembra de pitón birmana que mide 16 pies (4,88 metros) y pesa 147,9 libras (67,1 kilos). En lugar de retirarla definitivamente del ecosistema, los investigadores decidieron devolverla al ambiente natural después de instalarle un transmisor de radio. El objetivo es seguir sus desplazamientos mediante tecnología aérea y obtener información que ayude a detectar otros ejemplares de esta especie invasora en los extensos humedales del sur de Florida.Según informó el Centro de Ciencias de Fort Collins del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) el 23 de septiembre, la liberación fue realizada por pasantes de la Universidad de Florida, mientras que los biólogos del organismo científico operaban un pequeño dron sobre el área. La aeronave forma parte de una serie de pruebas para evaluar si los sistemas aéreos no tripulados pueden mejorar el seguimiento de las serpientes en terrenos de difícil acceso.Por qué los científicos utilizan una pitón para encontrar a otrasEl programa de seguimiento del USGS funciona durante todo el año y se basa en la selección de ejemplares machos y hembras a los que se les colocan transmisores. Estos animales, conocidos como exploradores, son monitoreados de manera continua por investigadores del organismo y pasantes de la Universidad de Florida.La lógica del método consiste en aprovechar el comportamiento de una especie cuya presencia resulta difícil de detectar mediante búsquedas convencionales. Las pitones pueden desplazarse por ambientes extensos, cubiertos de vegetación y atravesados por zonas pantanosas, donde la visibilidad es limitada. Seguirlas a pie exige tiempo y recursos, y no siempre permite identificar con precisión los lugares en los que se encuentran.Los ejemplares equipados con transmisores ofrecen una alternativa. Cuando se aproxima la temporada reproductiva, sus desplazamientos pueden conducir a los investigadores hasta agrupaciones de serpientes que de otro modo pasarían inadvertidas. También pueden ayudar a localizar nidos, un punto especialmente importante para las tareas de control porque permite intervenir sobre los huevos y reducir la incorporación de nuevos individuos a la población.De acuerdo con la información del USGS sobre su programa de investigación de pitones birmanas, el seguimiento también sirve para identificar otros animales que pueden incorporarse al estudio. De esta manera, los científicos amplían la cantidad de ejemplares monitoreados y reúnen información sobre su supervivencia, crecimiento, reproducción y utilización del espacio.La invasión de la pitón birmana amenaza a la fauna nativa de FloridaEsta especie invasora se estableció en la región del Gran Everglades durante aproximadamente las últimas cuatro décadas y representa una amenaza para numerosos animales nativos.Originaria de Asia, la pitón birmana es una serpiente constrictora de gran tamaño que puede superar los 17 pies (5,18 metros) de longitud. Las hembras también tienen una elevada capacidad reproductiva: se documentaron puestas de entre 11 y 111 huevos, una característica que complica los esfuerzos destinados a reducir su población.Una investigación publicada en 2012 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) encontró una caída pronunciada en los avistamientos de varios mamíferos en las zonas más remotas del Parque Nacional de los Everglades, en comparación con los registros de la década de 1990.Los datos mostraron que los avistamientos de mapaches habían disminuido un 99,3%, mientras que los de zarigüeyas habían caído un 98,9%. El USGS identifica a las pitones como uno de los factores clave asociados con el marcado descenso de las poblaciones de mamíferos en la región.

Fuente: La Nación