Cayó un rayo en el Jockey Club de San Isidro: murieron cuatro yeguas de polo

Cuatro yeguas de polo murieron este miércoles por la mañana tras ser alcanzadas por un rayo que impactó en la cancha del Jockey Club de San Isidro, según informaron fuentes cercanas al caso a LA NACION. El predio funciona dentro del lugar en donde se encuentra el Hipódromo de San Isidro, administrado por el Jockey Club.Los animales —propiedad de Alejandro Checchi, según pudo confirmar LA NACION— estaban atados a un poste a la espera de comenzar su entrenamiento cuando la descarga de electricidad, que se generó de forma aislada en el marco del tiempo inestable, impactó sobre un cable de acero y los mató en el acto. Según indicaron a este medio, no hubo personas heridas. En las imágenes, que se volvieron virales rápidamente, se puede observar cómo uno de los peones se acerca a la zona en donde se encuentran los caballos, en donde también hay restos de telas y madera que se desprendieron producto del viento. El hombre le toca los tobillos a los animales, muestra cómo están heridos producto de la descarga y hace un paneo general en el que se ve a las yeguas en el piso. Los cuatro animales estaban en la cancha 6, una de las que está ubicada en el centro de la pista del Hipódromo. Producto de la fuerte descarga, uno de los petiseros —como se denomina a la persona encargada del cuidado, la alimentación, la higiene y el entrenamiento diario de los caballos— sufrió una leve descompensación y fue trasladado a un centro de salud para ser atendido.AntecedenteLos accidentes con rayos no son habituales debido a la proliferación de uso de pararrayos y antenas; sin embargo hay algunos antecedentes al de este miércoles.En medio un temporal en el interior de la provincia de Chaco, en la zona rural de Charata, un rayo impactó en un alambrado y murieron 31 vacas que estaban en contacto con el metal. Los animales fueron encontrados por peones tras la tormenta.El personal del Departamento de Seguridad Rural se acercó al lugar y constató la muerte. El propietario del establecimiento, Juan Carlos Sequencia, de 66 años, decidió donar los animales muertos al Complejo Ecológico Municipal de Presidencia Roque Sáenz Peña, para alimentar a los animales.

Fuente: La Nación