El presidente del IPCVA, Georges Breitschmitt, contó a Bichos de Campo su balance de la feria Sial de Paris y anticipó lo que se vienen en cuanto a la promoción de la carne vacuna en los mercados internacionales.
“Fue una feria muy concurrida con respecto a otros años. El stand argentino fue uno de los más grandes de toda la exposición y estuvo acompañado por 30 empresas exportadoras, que también recibieron muchas visitas”, resumió Breitschmitt. Según señaló, hubo contactos con compradores europeos y de otras regiones, mientras que las empresas frigoríficas percibieron una demanda firme.
El dirigente también destacó la recuperación del protagonismo de las proteínas animales frente a las alternativas vegetales. En ese sentido, consideró que la menor presencia de propuestas de carnes alternativas respecto de otras ediciones refleja un cambio en la percepción del mercado.
Europa continúa siendo un destino de alto valor para la carne argentina, especialmente para los cortes de calidad que se comercializan enfriados. Breitschmitt remarcó que una de las fortalezas del país es la capacidad de integrar la media res y colocar cada corte en distintos destinos, entre ellos Estados Unidos, China e Israel.
“Históricamente, Europa es un mercado de calidad y esa demanda se mantiene firme”, afirmó. La diversificación de mercados permite aprovechar mejor los distintos productos del animal, aunque reconoció que resulta difícil determinar cuánto más puede absorber el mercado europeo.
Uno de los principales asuntos abordados durante la feria fue el reglamento europeo contra la deforestación y la necesidad de garantizar la trazabilidad de los animales. El IPCVA mantuvo reuniones con importadores y autoridades, y recibió a más de 50 compradores para explicar cómo trabaja la cadena argentina y qué herramientas desarrolla para cumplir con las nuevas exigencias.
“Si queremos seguir vendiendo a Europa, tenemos que cumplir con lo que nos están pidiendo; si no, vamos a tener que buscar otro mercado”, advirtió Breitschmitt.
El presidente del IPCVA defendió el sistema VISEC Carne y rechazó las sospechas sobre supuestos intereses ocultos detrás de su implementación. Aclaró que no se trata de una certificación, que no tiene costo para el productor y que la adhesión es voluntaria. El mecanismo busca demostrar que los animales destinados al mercado europeo cumplen con los requisitos de trazabilidad exigidos.
“Estamos mostrando qué es lo que hacemos para asegurar que van a tener un animal trazado”, explicó. Sin embargo, advirtió que la decisión de no participar puede tener consecuencias comerciales: los frigoríficos que exporten a Europa necesitarán hacienda que cumpla con esas condiciones.
“Hay gente que dice que no nos inscribamos en el VISEC y que no le vendamos a Europa, pero hay que explicarle al productor qué va a pasar con la hacienda que está produciendo”, planteó. Si esos animales no reúnen los requisitos, deberán buscar otros destinos, potencialmente de menor valor.
La agenda del instituto continuará en noviembre en la SIAL de China, otro escenario central para la promoción de la carne argentina. Breitschmitt reconoció que el mercado atraviesa cambios por las medidas de salvaguardia, que dejaron a algunos frigoríficos fuera de ese destino, y por las dificultades comerciales y logísticas para aprovechar plenamente las oportunidades disponibles.
Además, destacó que el crecimiento de Estados Unidos como comprador modificó el peso relativo de China dentro de las exportaciones argentinas. De todos modos, remarcó que el gigante asiático sigue siendo el principal mercado para determinados tipos de animales y cortes.
“China sigue siendo nuestro mercado principal para ciertos tipos de animales”, concluyó, con la expectativa de sostener la presencia argentina en un destino clave mientras se profundiza la diversificación comercial.
Agro & Campo
“El stand argentino fue uno de los más grandes de toda la exposición”: Georges Breitschmitt, presidente del IPCVA, hizo su balance de la Sial de Paris y defendió el trabajo para cumplir con las exigencias de Europa
Fuente: Bichos de Campo