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La chicana de Rodríguez Larreta a Jorge Macri por el furcio sobre Borges: “Ay José”
El exjefe de Gobierno Horacio Rodriguez Larreta chicaneó este martes al alcalde porteño, Jorge Macri, después de que el mandatario local confundiera el nombre del escritor argentino Jorge Luis Borges y lo llamara “José”.“Ay José Macri”, provocó Rodríguez Larreta, desde sus redes, al hacerse eco del furcio de Jorge Macri, quien lo sucedió en el cargo y con quien, por lo demás, mantiene un fuerte enfrentamiento político.Por la mañana, Jorge Macri llamó en dos ocasiones “José Luis Borges” a al esctitor, durante la lectura de un discurso en ocasión del acto de ingreso en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, en Madrid, de valiosas piezas borgeanas. Macri dijo, además, que María Victoria y Mariana Kodama eran “miembras” de la Fundación Internacional “José” Luis Borges. El furcio de Jorge MacriAtento a los tropiezos de la gestión actual del PRO, Rodríguez Larreta no perdió el tiempo y publicó, en tono irónico, una foto de Borges con los ojos cerrados junto al nombre cambiado del actual jefe de Gobierno.Errores comunes con BorgesJorge Macri no fue el único dirigente político que cometió furcios a la hora de referirse al escritor. Presidentes como Carlos Menem, Mauricio Macri y Alberto Fernández también recayeron en errores.Menem dijo que había leído sus novelas (que jamás escribió porque Borges fue cuentista, ensayista y poeta); Macri también lo llamó“José Luis” y Fernández también reconoció haber leído las inexistentes “novelas” del autor de Ficciones. Este mismo año, el secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, lo llamó “Bórgeres” al pronunciar un discurso en el acto de apertura de la Feria del Libro.La pulseada de LarretaDesde su banca como legislador porteño de Volvamos Buenos Aires, Rodríguez Larrea busca impulsarse para volver a hacer pie en el distrito. Ante la posibilidad de que Pro y La Libertad Avanza (LLA) sellen un acuerdo para 2027, el exjefe de Gobierno, el PJ y la UCR exploran conversaciones preliminares para armar un gran frente electoral opositor.Los diálogos son “súper preliminares” e “informales” y están lejos de cerrar un acuerdo, pero la posibilidad de converger está puesta sobre la mesa.En ese escenario de incipientes conversaciones ya asoma un actor que incomoda a varios de los involucrados: La Cámpora. Aunque tiene un peso menor en la Capital –comparado con su fortaleza a nivel nacional–, la presencia de la organización en una eventual alianza crispa a los sectores que integraron coaliciones como Cambiemos.
Fuente: La Nación