“Paro turístico”: la reacción del Gobierno frente al anuncio de la cuarta semana de paro de un gremio universitario

La Federación Nacional de Docentes Universitatios (Conadu) convocó a un nuevo paro docente de una semana desde el 26 al 30 de mayo en reclamo por la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario. “La universidad pública no es un gasto”, reza la convocatoria, en la que piden por la aplicación de la ley y la actualización salarial “ya”. Se trata de la cuarta semana completa que realizan esta medida de fuerza. Después de la semana de paro que marcó el inicio del cuatrimestre a mediados de marzo, sumaron otra semana completa entre el 30 de marzo y el 3 de abril, y otra desde el 27 de abril hasta el 1° de mayo. “Ahora mismo convocan al 4º paro turístico, empalmando el feriado largo con la medida de fuerza logran 9 días corridos. No quieren dar clases: para ellos, la educación es solo otra forma de militancia política, y actúan en consecuencia”, los cruzó el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, en su cuenta de la red X. Subió, además, el discurso de la secretaria general de Conadu, Clara Chevalier, en donde decía: “Creo que este consenso que hoy estamos construyendo en torno a la universidad pública, en torno a la educación pública, es el camino para que empiece el fin del gobierno de Javier Milei, que se tiene que ir, que tiene que cumplir las leyes y que si no puede gobernar para el pueblo argentino, se tiene que ir de la Casa Rosada”.“Este discurso, el día de la ‘marcha’, que misteriosamente los medios masivos omitieron transmitir pese a tratarse de la secretaria general de la Conadu, es muy esclarecedor sobre los verdaderos objetivos de las marchas y los paros”, opinó Álvarez. Este discurso (ver video), el día de la “marcha”, que misteriosamente los medios masivos omitieron transmitir pese a tratarse de la Secretaria General de la CONADU, es muy esclarecedor sobre los verdaderos objetivos de las marchas y los paros.Ahora mismo convocan al 4.º paro… pic.twitter.com/65i3IZ6mMA— Alejandro Alvarez (@AleCiroAlvarez) May 21, 2026Después de la semana de paro que marcó el inicio del cuatrimestre, los gremios universitarios comenzaron a delinear distintas medidas de fuerza en reclamo salarial. Cada uno avanzó con estrategias propias, y el panorama de clases fue heterogéneo. La Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, por ejemplo, es una de las universidades en donde menos clases hubo. Hay dos carreras, Ciencias de Datos y Ciencias de la Computación, que tal como publicó el diario Clarín, todavía no comenzaron el ciclo lectivo.Volvieron a coincidir el 31 de marzo en una jornada que incluyó clases públicas frente a la casa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La Conadu paró las semanas ya mencionadas y la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera) sumó una jornada de protesta el 1° de abril.El sector no docente nucleado en la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (Fatun) resolvió entonces un esquema escalonado con un día de paro por semana el 8, 17 y 23 de abril. Hace tiempo que algunos gremios planteaban la necesidad de visibilizar el conflicto de otra manera, sin apelar a las medidas de fuerza que ya no tienen impacto ni son bien vistas. Bajo esa idea llegó la jornada de “La universidad no se apaga”, el 15 de abril, en la que las casas de estudios superiores nacionales se mantuvieron abiertas durante 24 horas con diferentes actividades académicas, culturales y científicas. La Universidad de Buenos Aires (UBA) salió a la calle con los camiones de “UBA en Acción”, el programa de extensión que brinda asistencia comunitaria, salud y capacitación gratuita en barrios vulnerables del área metropolitana de Buenos Aires. Ofrecieron servicios gratuitos de prótesis de endodoncia, odontología, cirugía, veterinaria, podología. Atendieron a aproximadamente 150 personas por hora. “El presupuesto baja, nuestro compromiso sube”, resumía la convocatoria en busca de contrarrestar el discurso del Gobierno que remarca que la educación se defiende en las aulas. El principal reclamo es la actualización de los salarios que está previsto en la ley que está judicializada y por la que deberá expedirse la Corte Suprema. De acuerdo al último informe difundido por la Federación de Docentes de la Universidades (Fedun), los salarios universitarios cayeron 34,2% en términos reales desde noviembre de 2023. Llevan 18 meses consecutivos de caída. Para recuperar lo perdido haría falta un 52,1% de aumento, es decir, más que duplicarlos. “Insistimos en la necesidad de que el gobierno nacional convoque a paritaria de manera urgente, que es la institución consagrada en la ley para resolver la profunda pérdida del poder adquisitivo de nuestros salarios”, dijeron el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de Universidades Nacionales en un comunicado difundido hoy. Pidieron por “la apertura inmediata de una instancia de diálogo institucional para avanzar en el cumplimiento integral de la ley”, que incluya la actualización de las becas estudiantiles y fondos ciencia y técnica. Recordaron también la situación de los hospitales que dependen de los fondos universitarios y pidieron “la urgente distribución fe los fondos ya previstos en el presupuesto 2026″.
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