General
Una hurona de patas negras murió en 1988 y sus clones tuvieron crías 36 años después: la ciencia detrás del milagro
Descubre cómo el ADN congelado de una hurona que murió en 1988 permitió crear clones que hoy ayudan a salvar una especie en extinción
En 1988 murió Willa, una hurona de patas negras cuyo ADN se mantuvo congelado por años y hoy es la clave para rescatar su especie en peligro de extinción. Además, abre la puerta a futuras investigaciones.Una línea celular congelada facilitó la clonación de huronesLos hurones de patas negras están considerados entre los mamíferos más amenazados de Norteamérica. Sin embargo, la clonación abrió una nueva esperanza para su preservación.Según explicó Popular Mechanics, en 2020 nació Elizabeth Ann, un clon de hurón creado a partir del ADN congelado de Willa, que murió en 1988.Elizabeth Ann no se reprodujo, pero en 2024 los científicos hicieron un nuevo intento con las células de Willa y esta vez tuvieron éxito con el nacimiento de Antonia, que más tarde dio a luz a tres crías, dos de las cuales sobrevivieron. Para la temporada reproductiva de 2025, de acuerdo con los científicos del Instituto Smithsoniano y el Centro Nacional de Conservación del Hurón de Patas Negras, ya había cuatro camadas y 12 crías vinculadas al linaje clonado.Aunque los resultados son prometedores, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos aclaró que por ahora no se planea liberar a los clones ni a sus descendientes mientras continúan las evaluaciones de recuperación. El Frozen Zoo que representa una esperanza para la conservación de especiesEl experimento pudo lograrse gracias a que, en 1988, científicos decidieron enviar las muestras celulares de la hurona Willa al Frozen Zoo de la Alianza para la Vida Silvestre del Zoológico de San Diego.Allí se mantiene una de las seis subcolecciones del Banco de Biodiversidad de Vida Silvestre, es decir, un repositorio de líneas celulares vivas y gametos criopreservados. Según el sitio oficial del laboratorio, fue establecido en 1975 cuando todavía no se comprendían los usos potenciales del material genético, pero hoy cuenta con la colección más extensa en su tipo.Por qué la clonación de hurones puede salvar especiesAunque el caso de los hurones de patas negras llamó la atención debido a que se trata de un linaje obtenido mediante clonación, el experimento busca ir más allá.Ben Novak, científico principal de la organización sin fines de lucro Revive & Restore, que lideró el proyecto del hurón de patas negras, dijo en declaraciones citadas por Popular Mechanics que la clonación en sí misma no es una técnica de vanguardia: “Lo verdaderamente innovador de nuestro trabajo es que hemos retrocedido en el tiempo para recuperar algo que se había perdido”.Explicó que en el caso del hurón de patas negras y de otras especies en peligro de extinción el mayor reto es la pérdida de diversidad genética, es decir, la capacidad de adaptarse o resistir factores ambientales adversos como enfermedades, pérdida de hábitat y cambio climático.Cuando las especies no logran adaptarse, generan problemas de fertilidad, lo que deriva en una menor descendencia y menor diversidad genética. El rescate genético, en cambio, puede ayudar en los esfuerzos de preservación.Incluso, según el especialista, los avances en ingeniería genética podrían permitir algún día revivir especies extintas. Revive & Restore trabaja con el genoma del elefante asiático en proyectos vinculados con rasgos del mamut lanudo.Novak aclaró que no todas las especies en peligro de extinción cuentan con tejido conservado disponible para llevar a cabo procesos de clonación.