Economía
La pregunta más incómoda: qué hay detrás del cierre de empresas en la Argentina
En tiempos de “masterclass” permanentes en la órbita del oficialismo, el Gobierno decidió ofrecer una respuesta a la pregunta más antipática del momento. ¿Qué hay detrás del fenómeno de las empresas que cierran? Primero lo primero: los datos. En el primer trimestre de este año, el Gobierno reconoce que hay 4287 empresas con trabajadores registrados menos con relación al trimestre pasado. En ese período cayeron 34.000 trabajos.Las novedades en el análisis oficial son dos: esos expulsados del mercado laboral no salen de las empresas que cierran, sino de aquellas que ajustan, pero que aún existen. En segundo lugar, que el problema estructural es más bien la poca cantidad (y el tamaño) de firmas que abren desde, por lo menos, 2011, y no aquellas que cierran. Todo por falta de crecimiento económico. Esta lectura, vale aclararlo, está acotada específicamente a estos primeros tres meses de 2026, ya que, en el tercer y cuarto trimestre del año pasado, según reconoce el propio Gobierno en un documento, la magnitud de la pérdida de empleos por cierres de empresas resultó “sustancialmente mayor”. El informe de la Secretaría de Trabajo sobre la dinámica de empresas y flujos de empleo en el primer trimestre de 2026 calculó, como se mencionó, que el stock total de empresas con trabajadores registrados se redujo en 4287 unidades (-0,7%), sobre un universo de aproximadamente 579.000 firmas. En tanto, el empleo asalariado registrado en el sector privado registró una caída neta de 34.005 puestos de trabajo (-0,5%) en comparación con el trimestre anterior en la medición que contempla valores sin estacionalidad. La información oficial publicada hoy fue procesada por el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) de la Dirección Nacional de Estudios y Estadísticas Laborales en la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Ministerio de Capital Humano. Todo, claro está, sobre la base de números del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) de ARCA. Qué pasó con las empresasSegún la información oficial, se abrieron 14.405 empresas (2,5% del total) en el primer trimestre del año, generando 41.567 puestos de trabajo (0,6% del empleo total). En tanto, cerraron 18.692 (3,2% del total), lo que destruyó 42.381 puestos (0,6% del total). En ese sentido, según los cálculos que hace el oficialismo, la demografía empresarial -aperturas contra cierres de empresas- tuvo un impacto neutro en el empleo, dejando un saldo 800 puestos netos menos en el período estudiado. La conclusión de los técnicos es que la contracción agregada del empleo no fue causada principalmente por el cierre de empresas, sino por la conducta de las firmas preexistentes o continuadoras. Se ofrecen datos al respecto. El mapa muestra empresas “en expansión”. Allí hay 58.982 firmas que aumentaron su personal y crearon, en el primer trimestre del año, 197.114 empleos. También hay compañías en contracción. Son 71.652 firmas, que redujeron su plantilla y destruyeron 230.305 empleos en el mismo período. Este movimiento significó una pérdida de 33.191 puestos de trabajo netos en los primeros tres meses del año, según Trabajo. El 67,7% de las empresas está entre las “estables”, o sea, aquellas que no retocaron su plantilla. “La evolución del primer trimestre de 2026 contrasta significativamente con el tercer y cuarto trimestre de 2025. En estos últimos trimestres, la reducción neta de empresas fue de similar magnitud a la del primer trimestre de 2026 (entre 4000 y 5600); sin embargo, la pérdida de empleo asalariado resultó sustancialmente mayor: alrededor de 9400 puestos (frente a los 800 perdidos en el trimestre actual)”, reconocen en Trabajo. “La reducida influencia de la rotación de empresas en la variación neta del empleo constituye una característica estructural de la economía argentina, que también se observa en otras economías para las que se dispone de información sobre la demografía de empresas”, indicaron en el Gobierno y agregaron como dato diferencial: “No obstante, un hecho a destacar es que en la dinámica de los últimos años se advierte una tendencia a la baja del impacto de las aperturas y de los cierres sobre la evolución neta del empleo. En el primer trimestre de 2026, la incidencia de las empresas que abrieron y que cerraron en el empleo total registra el mínimo histórico, excluyendo los datos atípicos que van del segundo trimestre de 2020 hasta el segundo trimestre de 2021 (momento en el que se dispusieron las medidas de aislamiento social por la pandemia de Covid)”. Señalaron además que la creación de empresas en Argentina se vio afectada por la falta de un ciclo sostenido de crecimiento económico desde 2011. Agregaron que, aunque desde 2024 aumentó el tamaño promedio de las empresas que ingresan al mercado, este avance no alcanzó para compensar la menor contribución de las nuevas aperturas al empleo total. “La ausencia de un crecimiento económico sostenido y la recurrencia de ciclos recesivos se han asociado con una menor tasa de creación de firmas y con un menor tamaño promedio de los nuevos emprendimientos, limitando su capacidad de contribuir a la recuperación del empleo formal”, concluyeron los especialistas que responden a Capital Humano. Un contexto complejo El desempleo, según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, tuvo una leve suba en el segundo trimestre y llegó al 7,9% (+0,3). Ese mismo informe reportó que la tasa de actividad llegó a 48,9% (+0,8 puntos) y la de empleo, a 45% (sin cambios significativos). La semana pasada, la Secretaría de Trabajo informó, en base a los datos del SIPA, que en julio hubo 12.716 empleos registrados menos y la baja suma 266.000 en la gestión Milei. El empleo privado en blanco acumuló 14 meses de caída. Según el informe de “Cuenta de generación del ingreso e insumo de mano de obra” sobre el segundo trimestre de 2026, en ese período se registraron un total de 22.566.000 puestos de trabajo, un leve crecimiento del 0,5% interanual. La cantidad de puestos de trabajo asalariados totales llegó en el segundo trimestre a 16.480.000 (73% del total), lo que implicó una caída del 0,8% interanual. Dentro de ese rubro, quienes cobran un salario en blanco son 10.880.000 puestos (un 48% del total), una baja anual de 1,4%. Los puestos de trabajo informales llegaron a 5.601.000 (25% del total), lo que implicó un avance de 0,5% frente al mismo período del año pasado. Pero los puestos de trabajo no asalariados —cuentapropistas y patrones— sumaron 6.085.000 (27%), con una fuerte alza de 3,9% interanual. Este fue el crecimiento que empujó todo el promedio a un terreno positivo. Según la SRT, en el último año, la pérdida acumulada de empresas -según el stock total- llega a 15.475 firmas (-3,1%). Si se mide la evolución frente a diciembre, los cierres en lo que va de 2026 suman 9682 unidades empleadoras. A fines de noviembre de 2023, había 512.357 empresas registradas. La baja absoluta acumulada en la gestión de Milei suma 32.290.
Fuente: La Nación