Economía
Juan Capozzolo, productor de Reconquista, evacúa vacas de las islas: “Si empieza a llover, va a ser muy dramático”
Entre Fortín Olmos y Reconquista hay unos cien kilómetros. En ese recorrido del norte santafesino existen dos preocupaciones latentes: por un lado, están los campos que necesitan lluvia y, por otro, los productores que ya retiran su hacienda de las islas ante el avance del Paraná. Juan Capozzolo (76) está entre estos últimos: hace aproximadamente una semana comenzó a retirar de urgencia sus animales de un establecimiento ubicado frente a Reconquista, entre el Paraná Grande y el Correntoso, por la crecida del río. Se estima que hay alrededor de 5000 animales en esa región. “Tengo la ventaja de salir también con barco y estar bien ubicado”, contó. Esa ubicación le da algo de alivio, aunque no lo deja al margen de la crecida. Su preocupación está en el interior de las islas, donde el ingreso del agua puede acelerarse y reducir el tiempo disponible para retirar la hacienda.Horas decisivas: la fecha límite que obliga a una región a sacar 11.000 vacas en medio de la urgencia por la crecida del ParanáSegún describió a LA NACION, el avance tiene dos momentos. Al principio, el agua entra de a poco y, después, cuando supera los sectores que contienen su paso y encuentra por dónde extenderse, los campos se llenan rápidamente. Esa transición obliga a anticipar las salidas. Juan Capozzolo hace aproximadamente una semana comenzó a retirar de urgencia sus animales de un establecimiento ubicado frente a Reconquista“El agua va entrando de a poco, cuando supera el caudal y encuentra libertad se llena rápido. Está en esta etapa. Por suerte, no ha llovido lo pronosticado por El Niño y si eso empieza a suceder va a ser muy dramático”, explicó. La advertencia expresa su preocupación por la posibilidad de que coincidan el agua que llega desde aguas arriba y las lluvias sobre la zona.En su caso, la posibilidad de embarcar los animales facilita el movimiento. Otros productores dependen del arreo para sacarlos de las islas, una tarea que, con agua y hacienda en movimiento, exige experiencia.En rigor, esta amenaza llega, además, en medio de un contraste que el productor observó en su propia región. Mientras en las islas frente a Reconquista se evacúan animales por la inundación, hacia Fortín Olmos y los Bajos Submeridionales hay sectores que, según señaló, volvieron a entrar en una situación de sequía. “La zona de plena sequía entró en seca de nuevo. Es decir, en este momento hay zonas agrícolas que están en seca”, remarcó. La falta de agua en esos lugares condiciona los cultivos. Para el productor, esa diferencia también explica por qué la crecida todavía no se combina con un aporte importante de lluvias locales.“El agua que hay es todo lo que viene de Brasil”, sostuvo y agregó que se espera un nuevo pulso de creciente, que llegaría a su zona en aproximadamente cinco días. En rigor, para el productor, la inquietud no se limita a cuánto puede subir el río, sino que también depende de lo que ocurra con las precipitaciones. Su temor es que, si comienzan las lluvias intensas, los arroyos sumen agua a un sistema que ya está creciendo. “El agua entra muy rápido por los arroyos secundarios, y esos arroyos, en el caso de lluvias, van a mandar agua para el Paraná. El peligro es que empiece a llover tal cual habían pronosticado”, precisó. Brutal ataque a una yegua: entraron a un campo, le cortaron la cara y le fracturaron el hocicoHasta ahora, según su relato, las precipitaciones que esperaba no se produjeron con esa intensidad. Esa circunstancia dio un margen para organizar los movimientos de hacienda, aunque la situación dentro de los campos sigue siendo complicada. El productor explicó que “la ausencia de lluvias torrenciales permitió avanzar hacia el verano sin que se superpusieran ambos aportes de agua”. Espera, además, que el calor favorezca el crecimiento del pasto y ayude a morigerar el impacto sobre la actividad ganadera. La salida de los animales, sin embargo, ya comenzó. “Cuando tenés que manejar hacienda, hay que saber cómo manejarla”, señaló. Según su evaluación, durante las inundaciones ingresaron a las islas personas sin experiencia suficiente para desenvolverse en ese ambiente. Menciona, entre las dificultades, no saber nadar o no utilizar chalecos salvavidas.Enumeró episodios con víctimas y personas desaparecidas en la región. Según su relato, una persona murió ahogada en Villa Ocampo, otras dos estaban desaparecidas en Bella Vista y una más cerca de Corrientes. El productor vinculó estos casos con las dificultades para manejar hacienda en el agua y la falta de experiencia para desenvolverse en las islas.Según la Sociedad Rural de San Javier, los productores se preparan para retirar unas 15.000 cabezas de ganado de las islas frente al departamento San Javier, en Santa Fe. La entidad informó que alrededor de 1500 animales ya fueron trasladados a nado.
Fuente: La Nación