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Meloni prepara medidas drásticas contra una nueva ola de violencia juvenil
ROMA.- Después de un fin de semana marcado por protestas en diversas ciudades italianas, desmanes e incluso saqueos -sobre todo en Milán-, la primera ministra, Giorgia Meloni, presidió este lunes una reunión de su gabinete para enfrentarse a la nueva crisis de orden público. “El Estado dará una respuesta firme”, trascendió al término de la reunión, en la que se analizaron nuevas medidas de seguridad “contra quienes siembran el caos”, como había adelantado Meloni. Las iniciativas podrían incorporarse a un decreto ley previsto para este martes.Se registraron saqueos, destrozos y enfrentamientos con la Policía en el centro de MilánSegún el Corriere della Sera, estas podrían incluir la ampliación de la prisión preventiva para menores, acciones para combatir a las “bandas de jóvenes” (o “maranza”, como las denomina el partido La Liga) y la prohibición de reunirse para aquellos individuos responsables de actos de violencia grupal y destrucción.También se estaría considerando la posibilidad de aplicar un “arresto diferido” a quienes participen en daños a la propiedad cometidos en grupo. Además, penas de prisión de hasta cinco años y multas de 15.000 euros en casos de daños causados por un grupo.Asimismo, se abordará el refuerzo de la operación “Calles Seguras” en Milán, mediante un incremento en el número de efectivos del Ejército desplegados. Por otra parte, el gobierno tiene la intención de endurecer las penas por el bloqueo de carreteras.Justo cuando también en Francia y Albania arrecian protestas de alcance mucho mayor y preocupante, este domingo hubo nuevas escenas de guerrilla urbana en Milán. Allí, en el centro histórico, en escenas que dejaron a todos boquiabiertos, jóvenes encapuchados no sólo saquearon un supermercado, sino también rompieron vidrieras y saquearon tiendas de lujo, tanto es así que, ante el temor de nuevos asaltos, algunas decidieron este lunes mantener sus persianas bajas.Lo más preocupante es que de aproximadamente 200 jóvenes detenidos, el 80% resultaron menores de edad, que se autoconvocaron a través de TikTok, sin pertenencia política y sin antecedentes.No por nada el diario La Repubblica tituló este lunes a toda página con “La guerra de los ‘ragazzini’ (los chicos)”. “Vimos la transmisión en directa en TikTok y vinimos”, explicaron dos menores de trece años a la prensa local. “Si rompen todo, ¿quién soy yo para no hacerlo?”, se preguntó otro.Como ya sucedió en el pasado cuando otras protestas degeneraron en incidentes y actos de vandalismo, la derecha acusa a la oposición de izquierda de no condenar lo suficiente la violencia. BREAKING:Inspired by France, young second and third-generation migrants started looting stores in Milan, Italy around 2 hours ago.International mainstream media isn’t showing just how bad things are in Europe. pic.twitter.com/ngDVLvDpj2— Visegrád 24 (@visegrad24) October 18, 2026Mientras que la izquierda, que condena esos hechos de violencia, advierte que tampoco deben limitarse los derechos legítimos a protestar ni deben minimizarse los motivos de malestar social latentes. Las manifestaciones, que fueron convocadas en principio el sábado por diversos sindicatos en varias ciudades del país, tuvieron como objetivo protestar en contra del costo de vida, los alquileres altos y los salarios bajos. Ya el sábado muchas de las protestas, en principio pacíficas, degeneraron en desmanes y caos en diversas ciudades. Pero lo que ocurrió al día siguiente en Milán, con escenas de vandalismo y guerrilla urbana, con enfrentamientos entre encapuchados y agentes, fue más allá.Tanto es así que hubo un fuerte intercambio entre el alcalde de Milán, Giuseppe Sala, de centroizquierda y el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, cercano a la Liga. Sala acusó a Piantedosi de haber subestimado la situación, dejando la ciudad con menos agentes de los necesarios. Y el titular de Interior retrucó acusando a Sala de ser referente de una “izquierda caviar”.Lo cierto es que el Ministerio del Interior quedó totalmente descolocado con los nuevos disturbios, sobre todo porque de repente debe lidiar con un adversario “sin cabeza”. No hay líderes con quienes tratar, organizaciones para monitorear, sino que se trata de chicos, muchos menores de edad, que se dan una cita a través de las redes sociales para encontrarse en algún punto y romper todo. “Es esta la novedad que le preocupa a los aparatos de seguridad italianos: la imposibilidad de aplicar los instrumentos tradicionales de prevención”, escribió el diario La Repubblica.En un clima de tensión, el vicepremier y ministro de Transporte, Matteo Salvini, líder de la Liga, reflotó la idea de no otorgarle la ciudadanía italiana a quienes participan de actos de vandalismo y violencia. Non-Italians create total chaos outside Milan Cathedral. This is an attack on Christian faith. pic.twitter.com/z50r98FJz7— RadioGenoa (@RadioGenoa) October 19, 2026“No hay que darle la ciudadanía a quien en estos días ha sido identificado en las plazas italianas en enfrentamientos”, dijo. “Hay también italianos imbéciles y delincuentes, pero estos los tenemos que soportar, pero los que querrían volverse italianos nunca más deberán poder hacerlo”, adelantó. Nacer en Italia no implica obtener la ciudadanía italiana si uno es hijo de extranjeros porque no rige el “ius solis”, y recién se puede empezar el trámite después de haber residido en forma ininterrumpida en el país y cumplido 18 años.
Fuente: La Nación