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Kid Frazada, el perdedor más respetado de la historia del boxeo argentino
Kid Frazada fue un boxeador real. De carne y hueso. Militó en el profesionalismo entre 1970 y 1985 registrando en su carrera un antecedente único e inigualable en la historia del pugilismo argentino: ser el púgil con más derrotas comprobadas en un récord pugilístico, 76 reveses sobre un total de 111 combates. Y con una medalla de honor: sólo un traspié fue antes del límite. Santiago Mercedes López, tal su nombre original, nació el 25 de julio de 1945 en Villa Berthet, Chaco. Recopilar su campaña requirió trabajar con lupa y “goma de borrar” sobre las viejas fichas de cartón en las cuales José Cardona y Julio Ernesto Vila inmortalizaban a todos los obreros del ring como él que dignificaron este oficio bajo una consigna: la valía de perder por puntos ante los mejores. El calefactor del Luna ParkEl mítico y desaparecido gimnasio del Luna Park, con ingreso por la esquina de Lavalle y Bouchard, se caracterizaba por la música producida por los puching-balls, las bolsas de arena y el rebote de las sogas, saltada por los púgiles sobre su piso de madera. En una de sus paredes, relucía un viejo y gigante calefactor que siempre estaba prendido. En invierno o en verano. Con heladas o temperaturas sofocantes. Y diariamente, sentado junto al mismo, resaltaba la figura de Santiago López totalmente transpirado, cubierto por una vieja frazada azul, de lana pesada, que se convertía en su balanza perfecta oscilante entre los 58 y 62 kg, según demandara la propuesta. ¿Como era Frazada? Simpático, retacón, peinado con jopo al agua. Pupilo de José González “Gonzalito”. Querido por sus colegas. Experto en la venta y el armado de las escobas. De vestimenta humilde pero pulcra y siempre con zapatillas Flecha de color blanco. ¿Y en el ring? Era rajador, se entrenaba con guantes de peso pesado para cubrirse y bloquear los golpes de sus colegas; iba permanentemente a las cuerdas y visteaba a lo Nicolino Locche, quien alguna vez -compartiendo los rings del gimnasio- lo alentaba a la distancia: “Así, Frazada… Así se hace”. La flaquita y su historia de amor El notable narrador argentino Enrique Martín publicó en su libro Abeja negra, de 1997, un relato breve sobre Santiago López y su modo de enamorar a su prometida. Extrajimos lo siguiente: “La flaquita estaba linda, y además me miró. Tengo buen golpe de vista”. ¿La levantaste? “Sí, pero me costó un rato largo convencerla. Yo estaba arriba de mi carro, vendiendo escobas y seguido por cuatro perros que no paraban de ladrar. Ella tardó como media hora en decidirse y eso que yo le hablaba bien. Sólo pasear hasta la ciudad, sin tocarla. ¡Yo no sacaba mucho las manos! Y eso me lo criticaron siempre los entrenadores… Pero, ¿cómo terminó el cuento con la flaquita? Bien, la piba subió al carro y en una hora nos fuimos del Chaco para siempre y formamos una hermosa familia de cuatro hijos… Hasta un día volvimos a Villa Berthet y su parentela, que me buscaba para lincharme, se enorgullecieron de nosotros y los pibes. Así es la vida”. Una victoria fatídica Tito Lectoure creía que el chaqueño Ramón Moncho Domínguez tenía tantas probabilidades como Sergio Palma de llegar al campeonato mundial en esos momentos. Sin embargo, Moncho oficiaba como sparring de Sergio, con una ubicación de privilegio en el ranking mundial en esa época, y ello postergaba su carrera. Lectoure pudo mediar con los dirigentes de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), que prometieron clasificar a Dominguez a la brevedad en el máximo escalafón. Sólo necesitaba ganar una serie de peleas para conseguir ese objetivo. Su primer combate apuntado fue ante Kid Frazada, el 10 de febrero de 1979, en Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco. Y pasó lo que no tenía que pasar: Santiago Mercedes López ganó por puntos y causó conmoción en la interna del box nacional. La resignación de la cúpula del Luna Park fue absoluta. Al lunes siguiente, Kid Frazada, ingresó al gimnasio con todos los decoros posibles, pero se encontró con una ingrata realidad: la frazada que siempre estaba junto al calefactor había desaparecido. Se dijo que Tito Lectoure, en un ataque de ira, ordenó quemarla por cuestiones sanitarias. En fin, nunca se comprobó. Estadísticas en rojo Santiago López combatió como profesional entre 1970 y 1985. Su campaña totaliza 111 peleas. Ganó 13 (1 KO), perdió 76 y empató 22. Sólo Armando Bustos le ganó antes del límite, por un corte en su rostro, en 1975, en Rosario. Dos de sus victorias fueron importantísimas: Ramón Domínguez y Carlos Martinetti. Perdió con los mejores campeones de su época: Juan D. Malvares, Lorenzo García, Oscar Cachín Méndez, Rubén Riani y Faustino Barrios. También se enfrentó en Montevideo con los campeones uruguayos Gualberto Valdéz y Hugo Melgarejo. De a poco se fue perdiendo del boxeo. Dijeron que estuvo muy mal por efecto de la bebida, que resucitó de la muerte tras un incendio hogareño y que la Iglesia Evangélica lo salvó. Desapareció de los lugares que solía frecuentar hace casi cuarenta años. Nadie sabe nada de su vida. Si se convirtió en un lindo recuerdo o si anda todavía por ahí, tratando de explicar cómo se gana respeto entre sus pares más allá de ser el perdedor más grande de la historia del boxeo nacional.
Fuente: La Nación Deportes