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Boca le ganó a Talleres, está primero en la Tabla Anual y toma impulso para lo que más le importa
El triunfo apunta al futuro. Por un lado, la Tabla Anual: Boca está primero, lo que no es poco. En la efervescencia de títulos para todos que propone nuestro fútbol, es una posibilidad cierta. Por otro lado, viaja hacia este martes: el desquite de las semifinales de la Copa Sudamericana, frente a Vasco da Gama, en Brasil. Nada mejor que una victoria doméstica, para maquillar aquel inesperado 0-1 en casa. La actuación fue tibia y gris, como ofrece la geografía de este tiempo en nuestro país. Con mayoría de titulares, ante Talleres, el último de la zona, cumplió con el deber: un 2-1 imprescindible como el agua. Tiene al pibe Leonel Flores, siempre una carta ganadora, y Miguel Merentiel siempre tiene algo para aportar. “Dale, dale Bo... queremos la copa. La hinchada está loca”, entona la gente, en el final. Está clara la prioridad: está a un paso de la final de una copa internacional. Nada menos.No deber ser nada fácil hacer la tarea doméstica y urgente, con la cabeza en la internacional, la más importante. Jugar en la Bombonera, ante uno de los peores equipos de nuestro medio, con una mayoría de titulares y unos pocos suplentes, en un viernes a la noche que no tiene la trascendencia de la revancha de este martes de las semifinales de la Copa Sudamericana. Ni por asomo.¿Cómo se hace? Después del descolorido paso de Jorge Sampaoli, la “T” trata de reconstruirse de atrás hacia adelante, con Omar De Felippe en la conducción. Tiene varios buenos intérpretes, como Ezequiel Unsain, el arquero, Román Riquelme (el defensor), Federico Fattori, Rick, entre otros. Boca tenía un rival a medida, la necesidad de clasificarse cuanto antes rumbo al tramo final y, sobre todo, la Tabla Anual, ya que está bien arriba. Sin embargo, todos los síntomas derivan en Vasco da Gama. Sobre todo, luego del inesperado 0-1 en su propia casa.Varios titulares y algunas sorpresas, como el regreso de Rodrigo Battaglia, la confirmación de Ayrton Costa y la inclusión de Angel Romero. El resto, nombres de fuste en la era Rodolfo Arruabarrena. Era todo de Boca: el dominio, la pelota, el contexto general, hasta el golazo de Matías Galarza. Un bombazo, bien arriba y esquinado, imposible para el gigante Montero. No le salió nadie: toda una curiosidad. Y una más: el volante central era uno de los objetivos de los dirigentes xeneizes, apenas un puñado de meses atrás.El impacto fue mayúsculo, un mazazo. Sin embargo, apenas asomó la cabeza, el local consiguió la igualdad, con una fórmula infalible: asistencia de Lautaro Blanco, definición de Miguel Merentiel. De a poco, la gente, primero y el equipo, más tarde, tomaron nota del desafío: se trataba de un partido vital en la lucha por la Tabla Anual. Si ganaba, quedaba arriba de todos (así fue). Aunque en este caso puede pasar cualquier cosa: hay ocho equipos arriba comprimidos en seis puntos. Una locura de paridad, una muestra de nuestro fútbol.La imagen de Leandro Paredes (¿jugará en Brasil?) tomando mate en un palco, acompañado por el pibe Aranda, también lesionado, era una tentación recurrente para todos. El director de cámara, los hinchas en la cancha. La ausencia del capitán (y de algún modo del 10, aunque en este caso ya se sabe que no volverá hasta 2027) es un tema central en la conversación xeneize de este mes.Con la campera de Boca y a puro mate, Leandro Paredes sigue atento el duelo de ida vs. Vasco da Gama desde el palco de La Bombonera. pic.twitter.com/G8LojJNpp3— SportsCenter (@SC_ESPN) October 14, 2026En ese sentido, decía el Vasco: “Sabemos lo que significa Leandro para nosotros, Leandro y Tomi (Aranda, también lesionado) nos dan esa pausa que necesitamos. Tenemos una idea, y esta vez nos aceleramos o estuvimos imprecisos. La categoría de Leandro no la voy a descubrir yo. Pero tenemos jugadores con los que podemos jugar mejor. No ha sido nuestra mejor versión, en la presión también nos ha costado. Del ímpetu, las ganas, el ir a buscar, no me voy a quejar nunca. Me hubiese gustado un resultado más favorable, restan 90 minutos, somos Boca, vamos a ir a buscarlo. Pero antes tenemos a Talleres”.Con esa cabeza, con esas piernas, jugó contra el equipo cordobés, frágil en defensa, débil en ataque, principalmente respaldado por Galarza, volante con juego, quite, personalidad y medias bajas. Flores y Costa chocaron con Unsain, en esas ráfagas xeneizes que aparecían de tanto en tanto. Un pelotazo de Gabriel Báez descubrió una seria falla de sincronización entre Ayrton Costa y Lautaro Di Lollo, que aprpvechó Agustín Alvarez, el 9 uruguayo de la “T”. El disparo chocó contra un palo, en otra muestra de que Boca no estaba lo suficientemente metido en esta historia. Fue lo último del primer tiempo. La fortuna juega, claro que sí.Con mayor ímpetu, Boca tomó nota rápidamente del aquí y el ahora, en el arranque del segundo capítulo. El pibe Flores (siempre el pibe Flores) entró entre amagos en el área y definió contra un palo. Golazo.Se abrieron las aguas en la parte final: la “T” insistía con un irregular Valoyes y Boca disponía de pradera libre a disposición. Ascacibar, en una contra, casi sella el tercero tras un centro desde la derecha de Angel Romero que dejó pasar inteligentemente Merentiel. Al final, fue un triunfo tan desabrido como necesario. La Tabla Anual lo mira desde el cielo y Río de Janeiro asoma como un desafío de esos que le gustan tanto, que lo acercan a lo mejor de su historia.Lo mejor del partido
Fuente: La Nación Deportes