Economía
La consultora de un exministro aconseja a las empresas que no esperen al resultado de las elecciones para invertir
Volver a una economía cerrada sería cada vez más costoso, pero esperar a que pase la elección de 2027 también puede tener un precio para las empresas. Con esa premisa, Mariana Camino y Dante Sica, de Abeceb, buscan convencer a los empresarios de que la incertidumbre política no debería paralizar las decisiones de inversión. Su diagnóstico combina una menor probabilidad de revertir el rumbo económico con una advertencia: las oportunidades pueden quedar en manos de quienes se muevan primero.“Todo lo que una empresa no hace, lo hace otra empresa. Esa es la apertura”, afirmó Camino, presidenta y CEO de la consultora, en una conversación con periodistas junto con Sica, socio fundador y exministro de Producción y Trabajo. El planteo será uno de los ejes del 16° Foro Abeceb, que se realizará el 5 de noviembre bajo el lema “RADAR: del ruido a la señal”.La discusión atraviesa el proceso de apertura comercial impulsado por Javier Milei, que expone a las empresas locales a una mayor competencia de productos importados. Para la consultora, ese cambio obliga a revisar costos, ganar productividad y buscar mercados, aun cuando persisten dificultades para competir desde la Argentina.La apuesta no supone que el cambio sea irreversible ni que todas las compañías puedan acelerar. Para Abeceb, las inversiones ejecutadas, la infraestructura y los compromisos contractuales generan incentivos para sostener parte de las nuevas reglas, incluso ante una eventual alternancia política.“El costo de reversión es mayor al costo de mantener el modelo que se consolida”, sostuvo Sica en el comunicado de presentación del encuentro. En la charla, explicó que los contratos y los compromisos de largo plazo reducen el margen de discrecionalidad. “Tanto más que te integrás al mundo, menos grado de discrecionalidad tenés en la ejecución de tu política”, señaló.Camino lo ilustró con los gasoductos instalados, el capital comprometido y los ingresos que la actividad genera para las provincias. “Hay inversiones que ya están ocurriendo. Desinvertir tiene un costo también”, dijo. Un futuro gobierno, de cualquier color político, encontraría incentivos para mantener los negocios que generan exportaciones, divisas y regalías.Para respaldar ese diagnóstico, la consultora elaboró el Índice de Reversión del Modelo (IRM), que combina 22 series en cuatro dimensiones: macroeconómica, político-social, institucional-legal y microeconomía y negocios. El indicador bajó de 53 puntos en el cuarto trimestre de 2023 a 42 en el tercero de 2026, según datos preliminares. La escala va de cero a 100: cuanto mayor es el valor, mayor es el riesgo de reversión. No es un pronóstico electoral ni una probabilidad expresada en porcentaje.La mejora se explicó casi por completo por el componente macroeconómico, que pasó de 75 a 30 puntos, impulsado por la desinflación, la reducción de la brecha cambiaria y la acumulación de reservas, según Abeceb. Los focos de riesgo se trasladaron hacia el malestar social y las dificultades de las empresas para adaptarse.Camino describió una apertura “casi sin anestesia, con un costo argentino alto”. Incluso consideró insuficiente hablar de dos velocidades y distinguió “cinco Argentinas”: la exportadora, la industrial, la del consumo privado, la de los servicios y la vinculada a la apertura. Contrapuso el dinamismo exportador con las dificultades industriales y señaló que el consumo masivo se deteriora aun dentro de un consumo privado que crece poco.Entre las empresas, distinguió tres grupos: las que se defienden o evalúan salir del mercado, las que cambian su modelo de negocio y las que pueden acelerar. Invertir no siempre significa comprar maquinaria o ampliar una planta: puede implicar certificar productos para exportar, incorporar tecnología, asociarse o adquirir otra compañía para ganar escala. Resguardar la caja frente a la volatilidad electoral puede ser necesario, explicó Camino, “pero no reemplaza una estrategia de crecimiento.Ese debate llegará el 5 de noviembre al Faena Art Center, donde el foro combinará geopolítica, flujos de capital y cadenas de valor con productividad e inteligencia artificial. La agenda anunciada incluye a Gary Litman, de la Cámara de Comercio de Estados Unidos; Luis de Guindos; Paulo Guedes; Mariano Rajoy y Martha Lucía Ramírez. También prevé las participaciones de Mauricio Macri, Federico Sturzenegger, Miguel Galuccio y Pierpaolo Barbieri.
Fuente: La Nación