En el último cuarto de siglo el Estado argentino extrajo del agro recursos equivalentes al valor inmobiliario de 13 millones de hectáreas de la zona núcleo pampeana. Eso explica la disparidad de valores presente en el país con respecto a sus vecinos.
“En la Argentina cierran empresas porque no existe infraestructura logística que permita operar de manera eficiente”, indicó hoy Lucas Palma, presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), durante la jornada anual realizada por esa entidad.
Palma destacó que Brasil preparó un plan de desarrollo del sector agroindustrial, mientras que Paraguay y Uruguay cuentan con políticas activas diseñadas para promover al sector agropecuario. No es el caso de la Argentina.
“Tenemos una Hidrovía del Paraná que está desaprovechada porque el régimen fiscal hace inviable la operación con barcazas. Paraguay, por ejemplo, subsidia el combustible de uso naviero, además de tener costos laborales mucho más bajos que los argentinos. El resultado es que la mayor parte de las empresas armadoras de barcazas están registradas en Paraguay, incluso las de capital argentino. Somos los administradores de la Hidrovía del Paraná, pero los que menos la usamos. Es increíble”, remarcó.
El presidente de CAIR dijo además que la Argentina es el país de la región que, en términos relativos, es el que menos inversión extranjera directa recibe en función del tamaño de su economía.
Palma mostró una imagen de la zona de Alvear, Corrientes, donde el valor de la tierra se encuentra en torno a los 1500 u$s/ha, mientras que en la zona vecina de Itaqui, Rio Grande do Sul, Brasil, el valor es de 6000 u$s/ha.
“Si bien la calidad de suelos es la misma, del lado brasileño hay ciudades más grandes con campos todos desarrollados. En la zona correntina de Monte Caseros se repite ese patrón con valores de 2000 u$s/ha, mientras que en la zona vecina brasileña de Barra de Quarai el precio es tres veces mayor”, destacó.
“Si comparamos la situación de Formosa con la del sur de Paraguay, vemos un contraste enorme de situaciones. Los que estamos en este sector, sabemos bien el efecto multiplicador que tiene un establecimiento agropecuario desarrollado versus un campo nativo”, agregó.
Palma aseguró que en la Argentina la extracción neta promedio anual para el agro es de 190 u$s/ha. “Estamos en el podio de la presión impositiva a nivel regional”, afirmó.
“Desde el año 2002 a la fecha, el agro aportó unos 160.000 millones de dólares al Estado en concepto de derechos de exportación. Si le sumamos el impacto del cepo cambiario, la cifra total es del orden de 270.000 millones de dólares. Se trata de una cifra equivalente a 13 millones de hectáreas de la zona núcleo pampeana; eso es más de una pampa húmeda entera”, señaló.
El problema es que esos recursos no se invirtieron en mejorar la infraestructura productiva del país, sino que mayormente se despilfarró.
“Acá está lo que le falta de valor al campo en la Argentina, por eso es que vale mucho menos. Teniendo los mejores campos de la región, tenemos los menores valores por hectárea”, resumió Palma.
Agro & Campo
Contrastes que duelen: Argentina tiene los mejores campos del Mercosur, pero con valores inmobiliarios africanos, gracias a la voracidad e ineptitud del Estado
Fuente: Bichos de Campo