Según datos presentados durante la Mesa Ovina de la Provincia de Buenos Aires, la cantidad total de frigoríficos ovinos en territorio bonaerense casi se duplicó en los últimos seis años, pasando de los 15 que existían en 2019 a 29 plantas a fines del año pasado.
La apertura y ampliación de establecimientos habilitados para la faena de ovinos se convirtió así en uno de los principales ejes de la política provincial para esa cadena productiva en lo que va de la gestión de Axel Kicillof, en sintonía con el reclamo que suele escucharse de parte de los productores respecto de la falta de puntos cercanos de faena, lo cual los obliga a cierta informalidad y a la venta de corderos de bajo peso.
El dato sobre la aparición de nuevos frigoríficos lo brindó el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, en el marco de una nueva reunión de la Mesa Ovina Provincial. Allí se actualizó otro dato relevante: Buenos Aires cuenta actualmente con 1.542.772 cabezas ovinas y 20.326 unidades productivas, lo que la convierte en la provincia con mayor cantidad de ovejeros en el país.
“Para nosotros la cadena ovina es una cadena muy importante, que implica mucho desarrollo local, movimiento de productores y movimiento regional. Por eso la valoramos, la consideramos y la ponemos siempre en un lugar importante”, sostuvo Rodríguez.
Tras revelar la expansión de los lugares de faena, el funcionario contó que ése fue uno de los primeros desafíos identificados por el Ministerio al comenzar la gestión: “El primer problema que diagnosticamos en 2019 era que los productores tenían que hacer 200 kilómetros para conseguir un frigorífico”.
El crecimiento de la infraestructura de faena -en muchos casos las nuevas plantas contaron con apoyo estatal- se complementó con políticas destinadas a promover el consumo de carne ovina y fortalecer los distintos eslabones de la cadena.
El anhelo de Los Mayines: Productores ovinos de San Cayetano se unieron para mejorar la comercialización de su carne ovina y hacerle un lugar en la dieta nacional
Durante el encuentro también se repasaron y fortalecieron las herramientas de financiamiento específicas para el sector, con una actualización de los montos disponibles bajo la modalidad a valor producto y tasa cero. Actualmente el ministerio cuenta con una línea para capital de trabajo, destinada a la adquisición de animales, genética y productos zoofitosanitarios, y otra para infraestructura intrapredial, que contempla inversiones en corrales, comederos, aguadas, galpones y alambrados. Ambas líneas incluyen financiamiento a tasa fija y a valor producto.
En el caso de la modalidad a valor producto, la tasa es 0% y el capital se actualiza según el índice de precios de referencia correspondiente a la producción, con mecanismos vinculados tanto a la producción de fibra textil como a la carne ovina.
En agosto de 2026, el valor de referencia de la lana Corriedale producida en la Provincia registró una baja interanual del 6,1%, otro de los elementos que fueron incorporados al diagnóstico de la cadena durante la reunión. En este sentido, el ministro destacó el rol que pueden cumplir las chacras experimentales del Ministerio en el desarrollo y validación de nuevas alternativas productivas.
Por eso, otro de los ejes planteados durante el encuentro fue la necesidad de ampliar los destinos de la producción de lana y generar nuevas alternativas de agregado de valor. En ese marco, se analizaron proyectos vinculados a la utilización de lana para aislantes térmicos y biofertilizantes. “Cuenten con nosotros, tanto con el proyecto de aislantes térmicos como con este proyecto de biofertilizantes. Me parece que hay que buscarle otras alternativas a la lana”, prometió Rodríguez.
Agro & Campo
En la gestión de Kicillof se duplicó la cantidad de frigoríficos de ovinos en la Provincia de Buenos Aires
Fuente: Bichos de Campo