Tras el caso de Brasil, Irlanda vuelve a la carga contra la carne del Mercosur: Ahora apunta a la Argentina por el uso de antimicrobianos

La ofensiva de los productores europeos contra el acuerdo UE-Mercosur sumó un nuevo capítulo y esta vez tiene a la carne argentina en la mira.
La Irish Farmers’ Association (IFA) reclamó a la Comisión Europea que aplique a la Argentina restricciones similares a las que recientemente afectaron a Brasil, a partir de un estudio científico que detectó residuos de antimicrobianos en suelos de 27 feedlots argentinos. Esa detección no fue en la carne, sino en el material recogido del suelo de los feedlots, es decir, en la mezcla de barro y bosta.
El pedido fue realizado por el presidente de la entidad, Francie Gorman. La organización sostiene que los resultados deberían llevar a Bruselas a revisar las condiciones de ingreso de la carne argentina al mercado comunitario, en el marco de las nuevas reglas europeas sobre el uso de antimicrobianos y la resistencia a estos medicamentos.

“Argentina debería ser examinada bajo los mismos criterios que Brasil”, planteó Gorman, según la publicación irlandesa, en referencia a las medidas adoptadas por la Unión Europea con las importaciones brasileñas.
Hace pocas semanas, Brasil quedó fuera de ese mercado porque no pudo dar certezas sobre la ausencia de antimicrobianos en la producción ganadera. Para Brasil, la Unión Europea representa solo el 5% de sus exportaciones, pero para la Argentina es un mercado mucho más importante.
El cambio de escenario está relacionado con la entrada en aplicación, el 3 de septiembre, del artículo 118 del Reglamento europeo 2019/6. Esa norma establece que los países que exportan animales y productos de origen animal a la UE deben garantizar que no utilizan antimicrobianos como promotores del crecimiento o del rendimiento, ni determinados medicamentos reservados en Europa para tratamientos humanos.
La Unión Europea confirmó que suspenderá sus importaciones de carne vacuna, aviar, y otros productos animales de Brasil por el uso de antimicrobianos

La decisión europea sobre Brasil abrió una puerta para que los productores irlandeses reclamen que el mismo criterio se aplique a los demás proveedores del Mercosur. Y esto ocurre mientras el sector agropecuario europeo mantiene una fuerte resistencia al acuerdo comercial con el bloque sudamericano, firmado después de años de negociaciones.
A esta nueva barrera sanitaria se suma otro frente: el Reglamento Europeo sobre Deforestación, que comenzará a exigir controles y trazabilidad sobre las materias primas y productos vinculados con zonas deforestadas. Para la carne vacuna, el desafío será demostrar que los animales provienen de establecimientos que cumplen con las condiciones exigidas por Bruselas.
El escenario genera especial atención en Uruguay. Mientras Argentina y Brasil cuentan con un mercado interno de carne de mayor volumen y una cartera más amplia de destinos internacionales, Uruguay depende en mayor medida de sus exportaciones. Por eso, una eventual multiplicación de requisitos europeos o el cierre de mercados podría tener un impacto particularmente sensible sobre su cadena ganadera.
Clima de celebración entre los productores europeos que apoyan la suspensión de las importaciones de carne y otros productos de origen animal desde Brasil

La discusión que se abre ahora no es solamente sanitaria. Detrás de cada nueva exigencia europea aparece también una disputa comercial: los productores de la UE buscan evitar que una mayor oferta de carne del Mercosur incremente la competencia dentro del mercado comunitario. Ya dejaron fuera de carrera a la carne brasileña. Esa victoria les dio empuje para ir por más. Ahora Argentina deberá responder con evidencia sobre sus sistemas de control y trazabilidad para evitar que los cuestionamientos sectoriales europeos se transformen en nuevas trabas comerciales.

Fuente: Bichos de Campo