General
Xi presionará a Trump para que Estados Unidos deje de venderle armas a Taiwán
WASHINGTON.- El presidente chino, Xi Jinping, buscará que Donald Trump detenga la venta de armas estadounidenses a Taiwán durante la cumbre que ambos mantendrán esta semana en Washington, en un nuevo intento de Pekín por colocar el futuro de la isla en el centro de su relación con Estados Unidos. China también pretende que la Casa Blanca frene las entregas de armamento que Taipéi ya encargó.Tres fuentes familiarizadas con las conversaciones preparatorias entre Estados Unidos y China señalaron que Xi planteará el reclamo durante su visita a Washington. El mandatario chino llegará el miércoles, mantendrá las conversaciones formales con Trump el jueves y el viernes podría visitar los Archivos Nacionales de Estados Unidos.A cambio de una modificación de la postura estadounidense sobre Taiwán, China ofrecería mayor cooperación para presionar a Irán en relación con la guerra en Medio Oriente, según las fuentes. La cuestión taiwanesa aparece así entre los asuntos más delicados de una cumbre en la que Trump deberá definir hasta dónde está dispuesto a negociar sobre una política que Washington mantiene desde hace décadas.Pekín considera a Taiwán parte de su territorio y ha reclamado en reiteradas ocasiones que Estados Unidos ponga fin a sus ventas de armas a la isla. El gobierno taiwanés, que funciona bajo un sistema democrático, rechaza las reivindicaciones de soberanía de China. Washington, por su parte, no mantiene relaciones diplomáticas formales con Taipéi, pero está obligado por ley a proporcionarle los medios necesarios para su defensa.El argumento que Xi llevaría a la mesa se remonta a 1982. Según las fuentes, Pekín prevé invocar el tercero de los tres “comunicados conjuntos” firmados entre China y Estados Unidos. En aquel documento, Washington declaró su intención de reducir gradualmente las ventas de armas a Taiwán y señaló que no pretendía mantenerlas a largo plazo.Pero aquel compromiso tuvo una salvedad fundamental. En un memorando adjunto, el entonces presidente norteamericano, Ronald Reagan, estableció que la disposición estadounidense a reducir esas ventas estaba “condicionada absolutamente al compromiso continuo de China con la solución pacífica” de sus diferencias con Taiwán.Ese punto adquiere especial relevancia ante el aumento de la presión militar china sobre la isla. Durante los últimos cinco años, China intensificó considerablemente sus actividades militares alrededor de Taiwán, con maniobras que incluyeron pruebas con misiles reales. Sus fuerzas armadas operan actualmente en torno a la isla casi todos los días.Washington también cuenta con otro antecedente de 1982: las denominadas “Seis Garantías” a Taiwán, desclasificadas en 2020. Allí Estados Unidos estableció que no había fijado una fecha para terminar con las ventas de armas a Taipéi ni había aceptado consultar previamente con Pekín sobre esas operaciones.La discusión llega además en un momento clave para el abastecimiento militar taiwanés. En diciembre, el gobierno de Trump aprobó un paquete de armas por US$11.000 millones, el mayor de la historia. Sin embargo, otro paquete, valuado en aproximadamente US$14.000 millones, permanece suspendido desde hace meses.Después de una cumbre con Xi celebrada en mayo en Pekín, Trump confirmó que mantenía ese segundo paquete en suspenso y lo describió como “una baza negociadora muy buena”. Un funcionario de la Casa Blanca señaló ahora que el presidente tomará una decisión sobre esas nuevas ventas en un plazo “bastante breve”.Durante su primer mandato, Trump aprobó más ventas de armas a Taiwán que cualquier otro presidente estadounidense, según un funcionario de la Casa Blanca. En el primer año de su segundo mandato, autorizó además un volumen superior al aprobado durante los cuatro años de la presidencia de Joe Biden, añadió la misma fuente.Dentro del Partido Republicano, algunas figuras ya reclamaron que Trump mantenga la posición estadounidense. El senador Pete Ricketts, presidente de la subcomisión de Relaciones Exteriores del Senado para Asia Oriental, sostuvo la semana pasada que Washington debe dejar claro que su política sobre Taiwán no cambió. “Tenemos que seguir haciéndoles saber una vez más que no se les permitirá tomar Taiwán por la fuerza”, afirmó.En la misma línea, John Moolenaar, presidente republicano de la Comisión Especial de la Cámara de Representantes sobre China, pidió en una carta a Trump que las objeciones de Pekín a las ventas de armas y a la cooperación estadounidense en materia de seguridad con Taiwán y sus aliados asiáticos sean “rechazadas de plano”.El exasesor adjunto de Seguridad Nacional de Trump Matt Pottinger anticipó, sin embargo, que no espera resultados “sustanciales” sobre Taiwán durante las reuniones. “Apuesto a que Xi Jinping va a dar una larga charla al presidente Trump sobre Taiwán, tal y como ha hecho en las últimas reuniones y como ha hecho con otros presidentes”, dijo el sábado durante un foro de defensa en Taipéi.El Ministerio de Relaciones Exteriores taiwanés señaló que sigue de cerca los contactos de alto nivel entre Washington y Pekín y que mantiene una “comunicación sólida” con Estados Unidos. El Diario del Pueblo, órgano oficial chino, advirtió por su parte que una gestión inadecuada de la cuestión taiwanesa podría llevar las relaciones entre las dos potencias “hacia una situación muy peligrosa”.Agencias Reuters y ANSA
Fuente: La Nación