Brilló en los 80 y marcó a una generación: los secretos de Sandra Smith, el “ángel del escenario”

Sandra Smith ocupa un lugar destacado en el imaginario popular argentino. Su salto a la fama ocurrió en los años 80 como integrante de Los Ángeles de Smith, trío musical inspirado en la serie estadounidense Los Ángeles de Charlie. Aquel proyecto, ideado por Francis Smith, transformó la carrera de la artista rosarina. Hace algún tiempo, en diálogo con LA NACION, Smith rememoró aquellos inicios con entusiasmo y subrayó la importancia del trabajo constante desde su juventud. A los 65 años, la actriz mantiene su vocación intacta y analiza las etapas de una vida dedicada al espectáculo y a las grandes figuras del medio.La intérprete destacó su formación rigurosa. A los 15 años obtuvo su título de profesora de danzas y montó un conservatorio doméstico en su hogar familiar. Su padre, Carlos Badía, apoyó su vocación con dedicación. La carrera profesional de Sandra comenzó tras una breve incursión como secretaria en una empresa cerealera, empleo que abandonó rápido al recibir una propuesta para la película El Fausto criollo. El vínculo con la producción televisiva llegó de la mano de Alejandro Romay, quien la convocó para el ciclo Sábados de la bondad. Posteriormente, su labor actoral incluyó programas emblemáticos como Poliladron, Gasoleros, Son Amores y Campeones, además de su trabajo junto a figuras como Tato Bores, Mario Sapag y Adrián Suar.El plano personal resultó fundamental en su narrativa vital. Sandra recordó su matrimonio con Francis Smith, quien la impulsó artísticamente y con quien compartió una década de convivencia. Tras esa etapa, vivió una historia profunda junto a Santiago Olmedo, cuya partida repentina en 2015 marcó un punto de inflexión en su vida. Ante la pregunta sobre la maternidad, Smith afirmó que su rol como madraza trascendió el hecho biológico, al valorar el vínculo estrecho que mantiene con los hijos de su exmarido y su círculo afectivo cercano.Sandra Smith conserva el brillo de sus inicios y siempre espera nuevos desafíos en la pantalla grande o pequeña. La actriz insistió en que el teatro representa su hogar permanente, el espacio donde comenzó todo y al cual regresa siempre con la misma energía de sus 20 años. La artista sostuvo una mirada crítica y a la vez esperanzada sobre el futuro de su profesión en un entorno mediático que ella observa con distancia y, a veces, cierta melancolía por los años dorados de la televisión nacional argentina.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA a partir de un artículo firmado por Miguel Braillard.

Fuente: La Nación