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Es actor, compró un Mustang en plena filmación, lo mandó a arreglar a un taller y un día se preguntó: ¿dónde está?
Cuando buena parte de la carrera consiste en esquivar disparos láser como Obi-Wan Kenobi, cantar en un cabaret parisino en Moulin Rouge! y recorrer medio planeta en moto, algunos asuntos terrenales pueden quedar fuera de agenda. Y si el garaje reúne varios vehículos clásicos repartidos entre dos continentes, puede ocurrir algo todavía más extraño como olvidarse de que uno es dueño de un Ford Mustang.Cuáles son los autos chinos que se pueden conseguir en el país por menos de US$35.000Eso le pasó a Ewan McGregor, el actor escocés conocido por su papel en la trilogía de las precuelas de Star Wars, Trainspotting (1996) y Moulin Rouge! (2001), entre otras. Durante varios años perdió de vista un Mustang 289 Convertible de 1965 que había comprado impulsivamente y que ahora decidió poner a la venta.Cuando quiso dar con el auto, el modelo clásico americano seguía en el lugar al que él mismo lo había enviado, un taller de Londres para arreglar un problema en los frenos. “Suena como lo más privilegiado que he dicho en mi vida”, reconoció McGregor al contar la historia en una entrevista con The Times.Una compra de películaLa relación comenzó en Australia, durante el rodaje de Moulin Rouge! a comienzos de 2000. Un integrante del equipo llevaba al set un Mustang Mach 1 de 1972 que quería vender. A McGregor le llamó la atención pero terminó buscando otro ejemplar.Así encontró cerca de Sídney un convertible de 1965, pintado en blanco marfil, con interior celeste y capota del mismo color. Equipado con un motor V8, había sido convertido para conducir con el volante a la derecha. Lo compró y posteriormente lo trasladó al Reino Unido. Durante los años siguientes lo utilizó para viajar desde Londres hasta el sur de Francia y también para recorrer la costa oeste de Escocia con dos de sus hijas. El Mustang permaneció en Inglaterra incluso cuando McGregor vivía en Los Ángeles. Una empresa dedicada al alquiler de vehículos lo guardaba y lo preparaba cada vez que el actor regresaba al país.Hasta que, hace siete u ocho años, los frenos comenzaron a fallar y el auto fue enviado a otro taller para repararlos. McGregor volvió a Estados Unidos y el Mustang quedó atrás.“¿Dónde está mi auto?”Fueron pasando los meses hasta que el actor recordó que faltaba algo en su colección. No tenía noticias de su Mustang desde hace años.Cuando consiguió localizarlo descubrió que el trabajo había avanzado bastante más que una reparación de frenos. Según su relato, el mecánico había encontrado óxido debajo del alojamiento del capot, había desarmado por completo el vehículo y comenzado una restauración integral por más que no haya recibido las instrucciones para hacerlo.Después de resolver la situación con el taller y aceptar que tendría que pagar el trabajo pendiente, McGregor recuperó un auto restaurado, sin óxido y con un aspecto muy cercano al que tenía cuando lo compró.La historia podría haber terminado con un reencuentro feliz, pero el actor se mudó a Perthshire, en Escocia, donde el clima no es amigable con los convertibles y el espacio disponible en su garaje ya está ocupado. Además, conserva un Morgan que cumple la función de clásico descapotable.A la venta después de 26 añosEl Mustang será subastado el 19 de septiembre por Bonhams durante el Goodwood Revival. La casa estima que alcanzará un precio de entre 30.000 y 40.000 libras esterlinas, equivalentes a entre US$40.000 y US$54.000, aproximadamente. McGregor avisó que no estará presente cuando cambie de dueño, ya que planea encontrarse navegando desde Escocia hacia Río de Janeiro como parte de un nuevo documental. El actor admitió que es lo mejor, ya que si asistiera a la subasta, podría terminar comprando nuevamente el auto que había olvidado.Después de 26 años, varios viajes familiares, una larga estadía en un taller y una restauración no autorizada, el Mustang vuelve al mercado. Esta vez, al menos, McGregor sabe exactamente dónde está su auto.
Fuente: La Nación