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¿Vivir en un Dolce & Gabbana? La marca italiana de lujo tendrá su torre de US$160 millones en Puerto Madero
Si algo se aprendió con el tiempo es que ya el lujo no solo se lleva puesto, también se vive. Las marcas que durante décadas pusieron su sello en autos, carteras, relojes, ropa o perfumes avanzan cada vez más sobre un negocio que hasta hace algunos años les resultaba ajeno: el real estate y Buenos Aires cada vez gana más lugar en ese mapa.Sobre un terreno de 2800 m², Dolce & Gabbana dará un nuevo paso en la Argentina con la participación directa de Domenico Dolce en su concepción estética en una nueva torre residencial en Puerto Madero -más precisamente en Dique 4-. Será un proyecto de viviendas que demandará una inversión estimada de US$160 millones y tendrá 150 metros de altura.La novedad se conoce apenas unos meses después de que la firma italiana desembarcara oficialmente en el mercado local con la apertura, en junio, de su primera tienda en la Argentina, en Patio Bullrich.Pero ahora, se formalizó la firma del contrato para iniciar la construcción de Dolce & Gabbana Residences Buenos Aires que se levantará en el barrio con el m2 más caro de la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto será desarrollado por Nizuc Developments, mientras que IEB Construcciones estará a cargo de la obra. Ambas compañías se encuentran vinculadas a Grupo IEB. A partir de la firma del contrato, los trabajos comenzarán de manera inmediata, mientras que el lanzamiento comercial oficial está previsto para enero de 2027.Las branded residences ocupan cada vez más lugar en el mercadoEl proyecto porteño se inserta en un fenómeno que crece con fuerza en los grandes mercados inmobiliarios internacionales: las llamadas branded residences. En los últimos años firmas de sectores tan distintos como Armani, Fendi, Porsche, Aston Martin, Mercedes-Benz o Ritz-Carlton avanzaron sobre este negocio. La lógica es sencilla: llevar al departamento el universo y el prestigio que el comprador ya reconoce en una marca.En el caso de una de las casas de lujo italianas más reconocidas del mundo, la intención es que la relación con la marca no termine en un logo en la entrada del edificio, sino que su identidad atraviese el producto, con la participación directa de Domenico Dolce.De acuerdo a la información, la propuesta “busca inaugurar una nueva categoría dentro del mercado residencial de Puerto Madero: el ultra luxury, un segmento consolidado en las principales capitales y destinos internacionales, caracterizado por integrar arquitectura, diseño, materiales, servicios, exclusividad y marcas globales dentro de una experiencia residencial integral”.Uno de los antecedentes de marcas de lujo en el real estate argentino es justamente el del vínculo de la marca italiana Armani en Palermo con Decó Polo furnished by Armani/Casa, frente al Campo Argentino de Polo, en la manzana delimitada por Clay, Báez y Dorrego, un desarrollo de dos torres de 30 pisos con residencias que llegan hasta los 890 m².El proyecto, con sus más de 6500 m² de amenities, tendrá departamentos de entre 160 y 280 m², semipisos de 400 m² y penthouses de hasta 890 m². “Buscamos revitalizar la zona de Las Cañitas con un nuevo parque verde, además de una arquitectura de vanguardia que combina ubicación, vistas y exclusividad con diseño europeo,” destaca Ioram Amsel, socio de ABV Arquitectos.“La llegada de proyectos como Decó Polo y la urbanización del predio adquirido por Consultatio representan un punto de inflexión. Estos desarrollos no solo potenciarán la integración entre Las Cañitas y Palermo Nuevo, sino que también proyectan una revalorización significativa de ambos barrios”, agrega Gabriela Goldszer, la titular de Ocampo Propiedades, que comercializa el proyecto.Y Puerto Madero también se prepara para otro desembarco internacional, ya que en diciembre de 2025 se anunció que allí se construirá el primer edificio exclusivamente residencial de Sofitel en el mundo: una torre de 43 pisos y 188 departamentos proyectada para el dique cuatro, con servicios y estándares vinculados a la cadena hotelera francesa, en Juana Manso y Trinidad Guevara en el dique 4.
Fuente: La Nación