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El oficialismo del Senado activó el debate de la reforma política, pero lo pasó a otro cuarto intermedio
En un hecho poco frecuente, el Senado retomó esta tarde la discusión en comisión del proyecto de reforma electoral impulsado por el gobierno de Javier Milei, pero poco menos de una hora después pasó el debate a cuarto intermedio sin una fecha concreta y con la anuencia silenciosa del resto de las fuerzas políticas.Así, la reunión de la comisión de Asuntos Constitucionales termino convirtiéndose en una puesta en escena del oficialismo para conformar a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que pretende dar señales de fortaleza política tratando de forzar el tratamiento del proyecto que la Casa Rosada envió al Senado a fines de abril último.Pero lo cierto es que el oficialismo no tiene los votos para aprobar la eliminación de las elecciones primarias abiertas simultáneas obligatorias (PASO), auténtico corazón político de la iniciativa y casi única medida que le interesa al Gobierno del total de 79 artículos que contiene el proyecto.Esa ausencia de votos quedó demostrada cuando en el final de su intervención, en la que destacó las bondades del proyecto, la presidenta de la bancada oficialista, Patricia Bullrich (Capital), planteó pasar el debate a cuarto intermedio “para ir acercando posiciones para tratar de tener una reforma electoral integral”.La propuesta de la senadora libertaria fue tomada casi de inmediato por el kirchnerismo, que por el momento rechaza la posibilidad de eliminar las PASO, y se sumó a la idea de comenzar a buscar acuerdos en aquellos temas en los que no haya controversias y postergar aquellos que no reúnan consenso, tal la propuesta formulada por Jorge Capitanich (Chaco).Durante la breve reunión se escucharon algunos tibios reclamos por el tratamiento por separado de una serie de proyectos de ley que promueven la implementación del concepto de ficha limpia, que implica prohibir la participación para cargos electivos de aquellas personas con una condena confirmada en segunda instancia por delitos dolosos.El que propuso separar ficha limpia del resto de la reforma fue el jefe del bloque Pro, Martín Goerling (Misiones), que justificó su pedido en “la importancia de este proyecto, que es de la sociedad”.“Estamos representando un clamor de la sociedad por un proyecto que el año pasado se cayó en el recinto del Senado, todo el mundo sabe qué paso, si no hoy sería ley”, dijo Goerling, recordando el voto en contra de los provinciales de Misiones, aliados de la Casa Rosada, que en 2025 impidió la sanción del proyecto de ficha limpia que había conseguido la aprobación de la Cámara de Diputados.Sumó su voz la radical Mariana Juri (Mendoza), quien consideró una “muy buena noticia” que se estuviera hablando de Ficha Limpia y recordó que “este Senado estuvo a un voto” de sancionarlo.“Tenemos que hacer entre todos el esfuerzo de conseguirlo, que esto pueda ser ley lo antes posible”, agregó Juri, quien abogó por ampliar a la posibilidad de ocupar cargos en el Poder Ejecutivo y en la administración pública la prohibición para aquellas personas con una condena judicial confirmada en segunda instancia.Siempre reacio al concepto de ficha limpia, el kirchnerismo planteó sus objeciones. Lo hizo a través de Fernando Salino (San Luis), quien manifestó sus reservas a tratar el tema por separado y aprovechó, de paso, para criticar la estrategia legislativa del Gobierno.“Si sacamos ficha limpia de lo que hoy es un proyecto de reforma política estamos adoptando un criterio absolutamente diferente del que viene sosteniendo el Gobierno, por lo menos desde 2023 para acá, que es la incluir muchos temas en un mismo proyecto y tratarlos todos juntos”, se quejó el puntano.Casi en el final de la reunión tomó la palabra Bullrich. La jefa de la bancada oficialista hizo una descripción de los diferentes temas y cambios que propone el proyecto a lo largo de sus siete capítulos.En ese sentido, tomó el guante y destacó como uno de los temas importantes la inclusión de ficha limpia en la iniciativa, concepto que, dijo, “reivindica el principio constitucional de idoneidad en el ejercicio de la función pública”. Sin embargo, no se hizo cargo del pedido de Goerling de tratar el tema por separado para sacarlo del pantano en el que se encuentra la reforma por la falta de apoyo a la eliminación de las elecciones primarias.Sin hacer mención a las dificultades políticas que encuentra el tema en el Senado, la legisladora habló sobre las PASO no sin antes reconocer que “es difícil saber qué sistema electoral es el que nos resuelve el problema”.No obstante, cuestionó el sistema al afirmar que “le saca tiempo al Gobierno para gobernar”. Y continuó desarrollando las desventajas de las PASO al afirmar que con su implementación “empieza el año electoral prácticamente en el mes de mayo y se presenta una situación donde la competencia aparece como una capiti diminutio con relación a los que no los tienen”, en alusión a que generan una idea en el votante de que hay divisiones internas en aquella fuerza que utiliza la primaria.Por último, Bullrich recordó que la advertencia de la Justicia sobre cuáles son los plazos razonables para tratar una reforma política. “La Cámara Electoral nos conminó a hacerla este año y no el año próximo donde los tiempos empiezan a correr y la incertidumbre nos generaría unos problemas enormes”, remató.
Fuente: La Nación