Alcanzó la fama mundial con Star Wars, enfrentó graves problemas de salud mental y hoy luce irreconocible a sus 37 años

Jake Lloyd alcanzó la fama mundial cuando todavía era un niño. En 1999 interpretó al pequeño Anakin Skywalker en Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma, la primera entrega de la trilogía de precuelas creada por George Lucas.Con apenas 10 años, su rostro quedó asociado para siempre con uno de los personajes más importantes de la franquicia. En la película, Anakin era presentado como un niño con habilidades extraordinarias que, con el paso del tiempo, terminaría convirtiéndose en Darth Vader.Pese al éxito alcanzado, abandonó la actuación en 2001 y se mantuvo alejado de la industria del entretenimiento. En gran parte, este abrupto distanciamiento se debió a sus complicaciones médicas. Durante la secundaria, comenzó a presentar problemas de salud mental que se profundizaron al ingresar a la universidad. En 2008 recibió un diagnóstico de esquizofrenia, según explicó su madre, Lisa Lloyd, en una entrevista con Scripps News.El exactor también atravesó anosognosia, una condición neurológica que puede impedir que una persona reconozca su propia enfermedad. Esto complicó su tratamiento temprano. “Él no creía que necesitara tomar medicamentos porque no estaba enfermo. No pensaba que tuviera que ir a terapia porque no le pasaba nada”, relató su madre al recordar aquellos años.Toda esta situación le provocó una gran depresión y, posteriormente, grandes problemas con la ley. A este complejo proceso se sumó la muerte de su hermana menor, Madison, quien falleció en 2018 a los 26 años. Desconsolado, en 2023 Jake sufrió un episodio psicótico mientras viajaba en un auto con su madre. Después de recibir atención hospitalaria, ingresó en un centro de rehabilitación, donde pudo comenzar con su cuidado médico y, según su familia, tener grandes avances en su cuadro. Desde esta última información, poco se sabía de su vida y no se conocían imágenes actualizadas de su aspecto físico. Pero el misterio se rompió en los últimos días, cuando el intérprete decidió invitar a su casa al escritor Clayton Sandell, quien le realizó una entrevista íntima. Durante la conversación, Jake habló de su evolución y destacó las herramientas que adquirió mediante el tratamiento. “Estoy en el lugar correcto. Se aseguran de que uno se vaya con herramientas útiles. La sanación, ante todo, es un mecanismo de afrontamiento, así que eso es genial, y puedo tomar el tratamiento de terapia y socializar de una manera sana y productiva”, afirmó.Al referirse a su futuro, descartó por el momento un regreso a la actuación y señaló que sus prioridades son continuar con la medicación y el acompañamiento profesional. “Medicación, terapia y no hacerle perder el tiempo a nadie”, resumió sus objetivos. El fanatismo de Jake Lloyd por los videojuegos Además de seguir al pie de la letra su tratamiento, Jake Lloyd disfruta en su tiempo libre de jugar videojuegos. Su nuevo proyecto profesional estaría relacionado con los deportes electrónicos. “Estuve entre los 500 mejores de Call of Duty: Modern Warfare cuando salió, y aunque no puedo jugar tanto como debería debido al tratamiento, ahora estoy en el 4% superior en eliminaciones de Call of Duty, y lo uso como currículum”, dijo, esperanzado con poder unirse a algún equipo gaming. Los juegos también lo hicieron volver a conectar con Star Wars, ya que, según reconoció, nunca vio las nuevas películas y series que salieron. “La verdad es que no tengo tiempo para ver las nuevas series y películas de Star Wars. No veo la tele. Pero lo compenso lo mejor que puedo con los videojuegos, para ser un vago y ganarme la vida con eso, a ver si le sirve de algo a alguien más… Sí, sin duda tengo muchas ganas de ver más Star Wars. Estoy intentando volver a pasarme esos juegos", concluyó.

Fuente: La Nación