“Surgió de mi propia experiencia”: tiene espina bífida y creó una app de citas inclusiva que no deja de crecer

Tomás Berthet tiene 25 años y es estudiante de marketing de la Universidad de Palermo. Nació y se crió en Palermo, estudió en el colegio Lenguas Vivas y, durante el último año, trabajó en el desarrollo de una app de citas que lanzó el 7 de agosto pasado y que, desde entonces, no para de crecer. Su plataforma busca crear un punto de encuentro inclusivo, donde participen personas con ganas de conocerse, tengan o no alguna discapacidad.“La idea surgió un poco de mi propia experiencia”, cuenta Tomás, que nació con espina bífida. “Yo ando en silla de ruedas y siempre me pasó que las barreras sociales vinculadas a la discapacidad hasta ahora me han resultado una dificultad para tener novia o formar pareja. Y no soy el único. Esto es algo que se repite entre las personas con diferentes capacidades. Es una realidad de muchos. Y en las aplicaciones de citas tradicionales te encontrás con una dificultad: si no decís nada, para la persona es una sorpresa; si lo decís, estás anteponiendo el diagnóstico a tu historia, a quién sos. Por eso me pareció que hacía falta una app de citas como esta y, como no existía, decidí crearla”, cuenta Tomás.A apenas tres semanas de su lanzamiento oficial, LinkUp ya cuenta con unos 1200 usuarios activos. “En ningún momento, la app te va a pedir que pongas tu diagnóstico. En cambio, sí ofrece distintas opciones y configuraciones de accesibilidad, como, por ejemplo, lector de pantalla o uso de letra grande, entre otras posibilidades. También te permite subir una foto y te da un espacio para contar quién sos, qué te gusta y qué esperás. Lo lindo es que podamos conocer las historias, más allá de los diagnósticos o de las capacidades”, dice Tomás.La accesibilidad digital que ofrece el sitio es uno de los puntos fuertes de la app de citas, ya que permite diferentes tipos de comunicación, explica Berthet. También permite elegir en la configuración de la accesibilidad lo que se requiere para las citas. Por ejemplo, la persona puede elegir si prefiere que esté cerca del transporte público; que haya un baño adaptado, si el lugar cuenta con personal formado en lenguaje de señas o si necesita un espacio para concurrir con un perro de asistencia. “Siempre me las arreglé para seguir adelante” El diagnóstico de Tomás sorprendió a sus padres al nacer: su hijo tenía espina bífida. A partir de allí arrancó un largo camino de lucha. “Me operaron desde que nací hasta mi adolescencia. Esa fue mi vida”, cuenta Tomás. “Tener espina bífida no es sencillo. Pero siempre me las arreglé para seguir adelante con todo y no aflojar. Pude hacer el colegio en el tiempo que me correspondía, más allá de las operaciones que me obligaban a faltar algún tiempo. Siempre fui buen alumno”, cuenta. Hace cuatro años, sus papás le propusieron ir al Mundial de Qatar. Tomás se entusiasmó con la idea de conocer un país tan distinto, pero lejos estaba de imaginar que iba a tener esa suerte. El día del partido contra Australia, estaba en los alrededores del estadio cuando unas personas de la FIFA se le acercaron y le preguntaron si quería cantar el himno con los jugadores de Argentina. Dos horas más tarde, estaba en la cancha con la Scaloneta; lo mismo se repitió en el partido frente a Holanda. “No me olvido más de esa sensación de salir con ellos por el túnel”, dice. El deporte es algo que lo apasiona. Tenis, natación, equitación, esquí adaptado son algunas de las disciplinas que suele practicar. Ahora no tiene mucho tiempo, dice, porque se está por recibir. Por ahora, la nueva aplicación es su trabajo a tiempo completo. “Hasta ahora nunca tuve un trabajo en relación de dependencia. No es muy sencillo, pero me encantaría. Igual, ahora estoy muy comprometido con esto”, dice. View this post on Instagram “Para mí, se convirtió en un desafío personal. Un poco a partir de mi experiencia, entendí que hay muchas otras personas como yo con ganas de conocer gente que buscan un espacio inclusivo, como este. Al principio, me contacté con personas que iban a hacer el desarrollo que yo proponía. Pero después decidí explorar por mi cuenta y empecé a trabajar con una inteligencia artificial que permite desarrollar apps personalizadas. Trabajé un año en el ida y vuelta y finalmente logramos una app que sea realmente inclusiva”, dice.Las repercusiones lo sorprendieron en cierto sentido, pero no tanto. “Confirmaron lo que yo sabía, que hay muchas personas que, como yo, quieren conectar con otros, más allá de las barreras sociales”, dice. View this post on Instagram La aplicación es gratuita y está disponible en Google Play y en App store. Que sea inclusiva, explica Berthet, significa que pueden registrarse personas más allá de si tienen o no un diagnóstico o una discapacidad. “Estamos teniendo muy buenas repercusiones. Las opiniones son buenas. Que sea una espacio inclusivo saca la presión sobre tener que decir o informar tu diagnóstico. Sabés que las personas que están ahí quieren interactuar. Por ejemplo, en mi foto de perfil aparezco en silla de ruedas. En otras apps, me pasaba que no me hablaban. Acá, en cambio, lo que hace amigable mi persona es mi historia. Eso lo cambia todo”, dice Tomás.

Fuente: La Nación