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Italia volvió a prorrogar por 15 días la suspensión del acuerdo de libre circulación con España
ROMA.- No cede sino que escala la crisis entre Italia y España, en cortocircuito desde el estallido de la crisis migratoria en Ceuta, cuando a fin de julio en pocas horas cruzaron al enclave español en el norte de África 70.000 migrantes, en imágenes que dieron la vuelta al mundo y pusieron en aprietos al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.Aunque no tiene frontera con España, el gobierno de derecha de Giorgia Meloni volvió a prorrogar este martes, por quince días más, su decisión de suspender con este país el acuerdo de libre circulación de Schengen de la Unión Europea (UE), que comenzó el 1° de agosto y que ya había aplazado el 31 de agosto. El Ministerio del Interior italiano explicó que la prórroga de los controles a las fronteras aéreas y marítimas con España debió tomarse después de evaluaciones que indicaron que “se mantienen elevados riesgos de seguridad interna, sin contar un posible peligro vinculado a eventuales infiltraciones terroristas”.La prórroga por parte de Italia de los controles a pasajeros provenientes de España determinó que, en represalia, Madrid también decidió extender sus controles a viajeros provenientes de Italia en puertos y aeropuertos españoles, hasta el 8 de octubre. La nueva vuelta de tuerca, considerada por la oposición una movida interna con fines de propaganda electoral, provocó, además, una reacción airada del canciller español, José Manuel Albares, que consideró la medida “vergonzosa” y a Meloni y a su canciller, Antonio Tajani, “no a la altura”.“Es absurdo, es inútil y es una vergüenza porque mina el espíritu y la filosofía de lo que significa ser socios europeos”, clamó, según la prensa española. Al hablar ante los medios en el Senado Albares hizo saber que le pidió tanto al Partido Popular, aliado de Forza Italia (socio de la coalición de Meloni), como a Vox (partido aliado de Hermanos de Italia, de la premier), de hacerles saber que la nueva prórroga “es una vergüenza, algo absurdo y ridículo”. Antes, al referirse a la crisis en Ceuta ante el Senado, aseguró que en 48 horas su gobierno socialista “ha retornado más irregulares que prácticamente toda la UE junta en 2025, y que el 90% retornó en las primeras 48 horas”.📺 TV en DIRECTO | Albares, ministro de Exteriores, sobre la crisis en Ceuta: "En 48 horas, este Gobierno ha retornado más irregulares que prácticamente toda la Unión Europea junta en 2025. El 90% retornó en las primeras 48 horas" https://t.co/26Bql27xBe pic.twitter.com/MfcVqjcH47— EL PAÍS (@el_pais) September 15, 2026Albares subrayó, además, que actualmente Italia tiene “el doble de los ingresos irregulares con respecto a España” y recordó que, en 2023, cuando el gobierno italiano no logró manejar una llegada masiva de migrantes a la isla de Lampedusa, “no sólo hemos ofrecido nuestra solidaridad, como hemos hecho en muchas otras situaciones, sino que hasta hemos recibido a migrantes irregulares en España”.“Entiendo que el gobierno italiano actúa por motivos de política interna, pero es vergonzoso y representa claramente un ataque directo a la dignidad del pueblo español y a la unidad y a la solidaridad de los europeos”, insistió, al remarcar que “Europa no puede existir sin solidaridad”.La palabras del canciller español elevaron la tensión bilateral. Su par italiano, Tajani, en un posteo en su cuenta de X recordó que “Italia aplica las reglas y los Tratados europeos con el único objetivo de defender la seguridad de las fronteras y de sus ciudadanos”. Y tildó a la reacción del gobierno socialista español a la decisión italiana de seguir con la suspensión de Schengen como “fuera de lugar, inapropiada e inútilmente agresiva”.L’Italia applica le regole e i Trattati europei con l’unico obiettivo di difendere la sicurezza delle frontiere e dei propri cittadini. La reazione del governo spagnolo alla decisione italiana di proseguire con la sospensione di Schengen appare quindi fuori luogo, inappropriata…— Antonio Tajani (@Antonio_Tajani) September 15, 2026La oposición de centroizquierda, que desde el principio de esta inédita pulseada con España acusó a Meloni de moverse más bien por fines electorales internos, en vista de las elecciones que tendrá lugar el año que viene, en tanto, volvió a cuestionar su decisión de prórroga.“Ante una crisis como la de Ceuta, la solidaridad europea debería haberse activado de inmediato. Sin embargo, ocurrió lo contrario: fue Italia la que reintrodujo los controles fronterizos con España, obligando posteriormente a Madrid a hacer lo mismo respecto a Italia. De este modo, se levantaron muros dentro de Europa. Esto es exactamente lo opuesto a la idea de Europa y al espíritu de Schengen”, dijo Sandro Ruotolo, europarlamentario del Partido Democrático (PD), el principal de la oposición de centroizquierda, durante un debate plenario sobre Ceuta en Bruselas.“Este verano, en Ceuta, vimos lo que sucede cuando Europa olvida que es una comunidad. Decenas de miles de personas intentaron entrar en el enclave español desde Marruecos; hubo muertos y heridos. España se vio ante una emergencia sin precedentes. ¿Hubo un esfuerzo coordinado detrás de esto? Creemos que sí. Muchos quieren una Europa dividida”, agregó el diputado, antes de dirigirse a Meloni y preguntar: “¿Qué estamos haciendo? ¿Pedimos solidaridad europea cuando la emergencia afecta a Lampedusa, pero la negamos cuando se trata de Ceuta? Eso es demasiado interesado. La solidaridad no puede aplicarse de forma selectiva, y la falta de solidaridad debilita a Europa. Por eso, mi solidaridad está con España y con el gobierno de Pedro Sánchez. Ante esta crisis, ‘hoy somos todos españoles’”, concluyó, según ANSA.“Ya no hay límites para el ridículo para los ministros del gobierno de Meloni: prorrogar la suspensión del acuerdo de Schengen con España es irracional e inútil. Sólo sirve para hacer propaganda barata”, acusó, por su parte, Nicola Fratoianni, de Alianza Verdes e Izquierda.Según datos del Ministerio del Interior publicados por el diario Il Fatto Quotidiano, durante el primer mes de suspensión del acuerdo de Schengen con España, en agosto, tras el control de unas 500.000 personas, Italia rechazó el ingreso a sus fronteras de 31 personas, entre ellas ocho marroquíes, ninguno proveniente de Ceuta.
Fuente: La Nación