Los inversores que operan en el CME Group (“Chicago”) tenían muy buena “info” en maíz y esta semana lograron generar importantes utilidades. La gran pregunta ahora es si las “apuestas” alcistas que están realizando en soja terminarán consolidándose.
El martes pasado la posición neta especulativa en contratos futuros y opciones de maíz en el CME Group (“Chicago”) subió un 38% en términos intersemanales, mientras que en soja esa alza fue del 34%, según datos publicados ayer viernes por la Commodity Futures Trading Commission.
Las posiciones netas surgen de la diferencia entre las posiciones compradas (“long”, que fijan un precio techo y por ende apuestan a un mercado alcista) y las posiciones vendidas (“short”, que fijan un precio piso y por lo tanto apuestan a un mercado bajista). Tales registros se difunden con algunos días de retraso para evitar que la información impacte en las cotizaciones de granos.
La consultora agrícola estadounidense Pro Farmer, al finalizar su tradicional gira por la zona núcleo agrícola de EE.UU., proyectó que la cosecha de maíz en esa nación sería de 389,5 millones de toneladas, una cifra 16,9 millones menor a la proyectada por el USDA en su último informe mensual.
Pro Farmer “blanqueó” la verdadera situación del cultivo de maíz en EE.UU., el cual registró restricciones hídricas moderadas a severas en diferentes sectores del oeste y norte de la zona núcleo estadounidense (Midwest).
La previsión de Pro Farmer representa un catalizador alcista de proporciones ciclópeas porque, con la estimación realizada por la consultora, la relación stock/consumo de maíz en EE.UU. caería por debajo de los niveles registrados durante la sequía histórica del año 2012.
Si bien en términos productivos la situación productiva no es tan dramática como la registrada en 2012/23, la demanda de maíz ha crecido tanto desde entonces que los grandes exportadores del cereal no pueden darse el “lujo” de experimentar un fracaso productivo.
En lo que respecta a soja, Pro Farmer proyectó una cosecha récord estadounidense de 124,4 millones de toneladas, una cifra que supera las 123,0 millones estimadas por el USDA y que sorprendió porque la oleaginosa logró sortear con éxito los déficits hídricos.
Sin embargo, los precios de la soja, lejos de caer con esa noticia, subieron en línea con una fuerte demanda internacional –liderada por China– y el temor a un problema productivo en Sudamérica ante la inminente llegada de una fase ENSO “El Niño” de una intensidad jamás relevada hasta el momento.
En la zona del Cerrado brasileño, el fenómeno ENSO “El Niño” está asociado a restricciones hídricas que suelen impedir que gran parte de la superficie programada de soja se siembre en la fecha óptima, lo que repercute de manera negativa en los rendimientos del cultivo.
En la zona núcleo pampeana argentina, en tanto, ese evento climático podría promover lluvias torrenciales en esa región clave durante el período de siembra de la soja, lo que podría promover complicaciones logísticas derivadas de eventuales anegamientos e inundaciones.
Agro & Campo
Los fondos agrícolas tenían muy buena “info” en maíz y ganaron toneladas de dinero ¿Podrán hacer lo mismo con la soja?
Fuente: Bichos de Campo