General
Evo Morales denuncia un supuesto complot entre el gobierno de Paz y EE.UU. para matarlo
LA PAZ.- El expresidente boliviano Evo Morales denunció este jueves que el gobierno de Rodrigo Paz prepara un nuevo operativo en el Trópico de Cochabamba y afirmó que el objetivo no sería detenerlo, sino “acabar con su vida”, una acusación de extrema gravedad que, por el momento, no cuenta con corroboración independiente.Quiero denunciar, ante el pueblo boliviano, la comunidad internacional y organismos de derechos humanos, que por información de militares y policías patriotas tomamos conocimiento de un nuevo operativo que pretenden ejecutar en el tropico de Cochabamba por instrucción de Rodrigo…— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) August 20, 2026“Me advierten que no habrá captura”, escribió Morales en X. Según el exmandatario, militares y policías a los que calificó de “patriotas” le transmitieron información sobre una supuesta orden para actuar contra él con “uniformados y sicarios”. “Si algo llega a pasar, el responsable es el presidente y su ministro de Defensa”, afirmó, en alusión a Paz y Ernesto Justiniano.Morales también involucró a Estados Unidos. Aseguró que Justiniano permaneció “alrededor de dos semanas” en ese país y que allí habría coordinado la operación con autoridades norteamericanas. No presentó pruebas que respalden esa afirmación. Sí está confirmado que el ministro participó la semana pasada en Panamá de la Coalición de las Américas contra los Cárteles, una iniciativa impulsada por Washington para fortalecer la cooperación regional contra el crimen organizado. Allí coincidió con el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth.La denuncia aparece, además, en medio del escándalo que rodea al consultor político argentino Fernando Cerimedo, vinculado tanto a Javier Milei como a Paz y detenido esta semana en Bolivia tras el ataque a tiros contra la abogada y analista Nadia Beller. La mujer recibió tres disparos y sobrevivió. La Fiscalía boliviana imputó a Cerimedo por feminicidio en grado de tentativa, mientras su defensa rechazó las acusaciones.Desde el hospital, Beller lanzó además graves denuncias sobre presuntos hechos de corrupción y aseguró que Cerimedo tenía influencia dentro del gobierno de Paz. Entre otras afirmaciones, sostuvo que el argentino estaba vinculado con un grupo que buscaba capturar a Morales. El gobierno boliviano negó que Cerimedo ocupe un cargo oficial, aunque reconoció que prestó asesoramiento externo.En su mensaje de este jueves, Morales retomó esas acusaciones y afirmó que la pareja de un asesor presidencial había declarado que Cerimedo estuvo este mes en Estados Unidos para coordinar “apoyo logístico” destinado a una intervención en el Trópico. “Todo coincide”, escribió. Tampoco existe hasta ahora confirmación independiente de ese supuesto esquema.El gobierno de Paz ya expresó públicamente su intención de detener a Morales. En junio, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, anunció un plan conjunto con las Fuerzas Armadas y la Policía para ingresar al Trópico de Cochabamba, donde el exmandatario permanece protegido por organizaciones cocaleras. Días después, Justiniano afirmó que Morales “debe ser detenido y llevado ante la justicia”, aunque se negó a revelar cuándo o cómo se ejecutaría la orden por razones de seguridad.Morales permanece desde 2024 en Lauca Ñ, uno de sus bastiones políticos, protegido por seguidores de las seis federaciones de productores de coca. Los intentos por ejecutar la primera orden de captura fracasaron ante el riesgo de enfrentamientos. La tensión creció durante los bloqueos de mayo y junio, que dejaron muertos, desabastecimiento y rutas cerradas durante más de 50 días.Sobre Morales pesan actualmente dos órdenes de aprehensión. Una corresponde a una causa iniciada en 2024 por un caso relacionado con una menor de edad; la otra fue emitida a fines de julio por seis delitos, entre ellos terrorismo y alzamiento armado, por su presunta participación en las protestas y bloqueos de mayo y junio. Morales rechaza las acusaciones y sostiene que es víctima de persecución política.No es la primera vez que el expresidente denuncia un supuesto plan para matarlo. El 15 de mayo ya había acusado a Estados Unidos y al gobierno de Paz de preparar una operación con participación de la DEA y el Comando Sur para “detenerme o matarme”. Este jueves volvió a elevar el tono: “No vamos a asustarnos ni rendirnos”, afirmó.Agencia AFP
Fuente: La Nación