¿Ahora sí podemos decir que entró a Argentina? Tras su paso por la isla Martín García, detectaron al picudo rojo en Entre Ríos y el Senasa activó su plan de contingencia

La alerta se encendió durante las últimas horas en una estancia ubicada a 7 kilómetros de Colonia Elía, en la costa entrerriana que limita con el Río Uruguay. Desde allí, la detección de ejemplares del picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) confirmó que la temida plaga finalmente selló su pasaporte e ingresó al país.
En realidad, ingresó al territorio continental, ya que estaba presente en suelo argentino hace, al menos, seis meses. Los últimos registros del picudo rojo habían sido en la isla Martín García que, aunque las comunicaciones del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) evitaban catalogarlo ya como un ingreso oficial, lo era.
Ahora, por si aún quedaban dudas, el insecto capaz de afectar a unas 35 especies de palmeras y que ya ha provocado mucho daño en Uruguay, oficializó su llegada a Argentina y en una zona cercana a las costas del país oriental.
El picudo rojo de las palmeras llegó a la isla Martín García: ¿Podemos decir que ya está en Argentina o sigue siendo un problema uruguayo?

Según informaron desde el Senasa, el hallazgo se produjo en presencia del insecto en una palmera canaria (Phoenix canariensis), que presentaba síntomas compatibles con el daño que puede causar la plaga. Es de destacar que el picudo rojo suele provocar perforaciones en la base de las hojas, tornar a estas amarillentas o marchitas, dejar restos de fibras vegetales masticadas y, en casos graves, la inclinación o el desplome total de la copa.
Ante las sospecha de que se trataba de un “caso cero”, técnicos del Organismo sanitario tomaron las muestras y erradicaron la palmera afectada. Posteriormente, los análisis realizados por el Laboratorio de Chajarí del Senasa confirmaron la presencia de Rhynchophorus ferrugineus y activaron el plan de contingencia para evitar a que el picudo siga viajando por el país.
Para no repetir la experiencia uruguaya, el Senasa endureció los protocolos contra el picudo rojo y busca evitar que la plaga se disperse mientras se la combate

Recientemente, el organismo sanitario había introducido varios cambios a los protocolos vigentes, ante la sospecha de que, con la notable dispersión de la plaga en territorio uruguayo, y la llegada a la isla Martín García, era cuestión de tiempo de que se activaran las alarmas en suelo continental.
“Entre las principales acciones del plan se destaca la intensificación del monitoreo en la zona para detectar de forma temprana cualquier síntoma sospechoso de la plaga y la inmovilización de material vegetal que pudiera dispersar distintos estadios del insecto”, informaron.
Esta plaga oriunda del sudeste asiático se caracteriza por su coloración rojiza o anaranjada, con manchas negras, y su pico largo y delgado. Un ejemplar adulto puede alcanzar los 5 centímetros de longitud. En caso de observar un indicio de su presencia, el Senasa solicita “no movilizar insectos, palmeras, restos vegetales, ni otros materiales provenientes del lugar” y dar aviso inmediato al organismo.
Se prorroga la alerta fitosanitaria para la plaga del picudo rojo de las palmeras: Regirá hasta julio del 2028

Asimismo, también rige hasta 2028, la alerta fitosanitaria, que obliga al Senasa a trabajar de manera articulada con el gobierno de la provincia de Entre Ríos, los municipios de la zona y la Administración de Parques Nacionales (APN), según destacan, “en acciones de prevención, monitoreo, concientización y preparación ante una incursión de la plaga en la región”.
Ahora, el título es, finalmente, inevitable: la plaga incursionó en la región e ingresó al país. Y deberán actuar todos aquellos mecanismos para evitar que se convierta en un problema como sí ocurrió en territorio vecino.

Fuente: Bichos de Campo