Las últimas semanas volvió a estar en agenda la iniciativa que busca sacar provecho de las zonas adyacentes a las rutas para sembrar allí y generar ingresos extra. Ahora, se suma también una idea que puede, sin lugar a dudas, ser complementaria: que se habilite a producir, incluso, en los caminos rurales en desuso.
Es una propuesta que surge desde las entrañas del peronismo bonaerense, en medio de los fuertes cuestionamientos por la poca atención e inversión que recibe la red vial, y los cambios a los que asiste el mapa rural, donde hay vías que caen en desuso a fuerza del nulo mantenimiento y la baja utilidad.
Lo llaman “Registro Municipal de Caminos Rurales en Desuso de Hecho o con Baja Funcionalidad Vial”, y es una iniciativa para relevar las trazas, clasificarlas e identificar a las que eventualmente podrían admitir “un uso alternativo”.
La idea fue presentada por la senadora de Fuerza Patria María Inés Laurini, representante de la Séptima sección por el partido de Azul. No casualmente una localidad donde los caminos rurales han generado importantes cruces judiciales.
En su proyecto, Laurini propone crear un régimen provincial de adhesión que permita a los municipios bonaerenses disponer de los caminos rurales en desuso y habilitar allí ciertas actividades productivas, como el pastoreo, la instalación de colmenas y el desarrollo de huertas comunitarias.
Según explicó la legisladora, la iniciativa no cambia el carácter de bien público que tiene cualquiera de los caminos rurales, pero habilita que puedan firmarse permisos, concesiones o convenios con un objetivo doble: por un lado, evitar posibles ocupaciones o apropiaciones privadas de esas trazas en desuso y, por el otro, generar un ingreso extra para administraciones que cada vez recaudan menos por un servicio en constante tensión.
Es otra de las iniciativas que, al igual que los proyectos debatidos para sembrar en las banquinas de las rutas,
El kirchnerismo y el PRO coinciden en que se puedan sembrar unas 50 mil hectáreas adyacentes a las rutas, aunque difieren en el destino del dinero recaudado
El eje del proyecto es la creación de un régimen para que cada municipio realice relevamientos catastrales, jurídicos, ambientales, hídricos y territoriales, y clasifique de ese modo los distintos tipos de caminos que tiene a su cargo. En el fondo, es un proceso que naturalmente debería hacer cualquier administración.
En todo caso, esa clasificación es la que deberá determinar la ubicación y extensión de los caminos, su estado de conservación y la eventual existencia de ocupaciones, cierres u obstáculos. Se podrá así identificar las vías que necesitan recuperación y las que, por el contrario, podrían ser utilizadas con fines productivos.
“Ee entenderá por camino municipal rural en desuso de hecho o con baja funcionalidad vial a todo tramo integrante de la red vial municipal cuya utilización pública actual resulte inexistente, mínima, discontinua o notoriamente reducida, sin que ello implique pérdida de su carácter público ni desafectación de su destino”, expresa el proyecto presentado.
Para su aprovechamiento, mediante actividades apícolas, de pastoreo u hortícola, contempla la habilitación de “usos especiales compatibles”. Los mismos serán “temporarios, precarios y revocables” y no deberán alterar la traza, impedir su preservación, custodia, eventual recuperación o reapertura. Tampoco otorgarán derechos de propiedad o posesión sobre la tierra ni generarán derecho a una indemnización.
“En definitiva, la Provincia brinda a los municipios un marco legal que les permite actuar de manera preventiva, planificada y transparente sobre trazas públicas que, por su desuso, no deben quedar expuestas a ocupaciones de hecho ni a conflictos evitables”, subrayó Laurini.
El proyecto también retoma los cuestionamientos derivados del estado de los caminos rurales en el interior bonaerense, ya que establece que los recursos obtenidos deberán destinarse prioritariamente al mantenimiento y mejoramiento de la red vial municipal. También podrán financiar obras y servicios rurales, infraestructura comunitaria, ordenamiento territorial y tareas vinculadas con la gestión hídrica.
Asimismo, aclara que cualquier uso alternativo deberá permitir que el Estado recupere el camino cuando resulte necesario. Así, una traza podría volver a utilizarse para circulación vehicular, transporte escolar, acceso sanitario, manejo hídrico u otras necesidades vinculadas al interés público.
Foto: Diputados Bonaerenses
Agro & Campo
Ya no sólo en las banquinas, ahora también en los caminos rurales: El proyecto que permitiría a los municipios bonaerenses “alquilar” trazas en desuso para pastoreo, colmenas y huertas
Fuente: Bichos de Campo