Para conocer detalles sobre la crisis que atraviesa la fábrica de maquinaria agrícola Metalfor, una aproximación importante es la información que está obligada a revelar ante sus inversores, por haber emitido alguna vez instrumentos bursátiles.
Así es que la empresa cordobesa, líder en el segmento de pulverizadoras, subió en las últimas horas su información contable correspondiente al segundo trimestre del año ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) y allí ofreció gran parte de la información que blanquea la situación muy complicada que sufre la firma presidida por Eduardo Borri, desde Marcos Juárez.
Entre otros aspectos, el documento blanquea una crisis tanto financiera como organizacional, y reconoce que deberá “disminuir significativamente” su estructura, para adaptarse a su nueva realidad productiva y comercial, lo que implica recorte de turnos, horas extra y empleos.
¿POR QUÉ ESTÁ EN CRISIS METALFOR?
En la reseña informativa que resume los estados contables, Metalfor subrayó que “durante 2026 se produjo una aceleración del deterioro de la posición financiera de la empresa”, que se vio, por ejemplo, en que “varias entidades financieras buscaron reducir exposición al mismo tiempo; se limitaron líneas de negociación de valores y capital de trabajo; proveedores restringieron entregas; aumentaron los rechazos de cheques y se profundizó la pérdida de confianza”.
“A ello se sumaron las dificultades vinculadas con la administración y conciliación de cobranzas de los fideicomisos Metalcred y eventos adicionales que congelaron y endurecieron conversaciones de reperfilamiento que se encontraban avanzadas con aproximadamente entidades financieras”, amplió.
En este contexto, el problema adicional fue que “la crisis financiera se transformó luego en una crisis organizacional”, debido a “noticias en diferentes medios que socavaron la confianza de clientes y vendedores; la menor conversión comercial redujo anticipos y cobranzas; la falta de recursos dificultó recomponer materiales y salarios; y esa situación redujo todavía más la producción”.
Al respecto, Metalfor intentó dar una luz de esperanza al asegurar que “tiene demanda potencial y producto, pero hoy necesita restablecer la confianza y el flujo que permiten convertir oportunidades en máquinas entregadas y caja disponible”.
En lo comercial, precisamente, la firma adujo que, si bien durante la Expoagro hubo una importante concreción de negocios, esa tendencia no pudo mantenerse en los meses subsiguientes, incluso durante Agroactiva.
Como parámetro, de 258 vendidas en el primer semestre de 2025, se pasó a 167 en el corriente año.
“Ello, sumado a la restricción financiera comentada, marcó un complejo trimestre con rentabilidad negativa”, enfatizó.
Los números son realmente preocupantes: de un resultado neto positivo de casi $ 12.000 millones en 2025, se cayó a un “rojo” superior a los $ 26.000 millones en la actualidad.
LA “REESTRUCTURACIÓN”DE METALFOR
Ante tal situación, la empresa aseguró que “viene planificando una restructuración para adaptarla a esta nueva realidad operativa y comercial”.
Un primer paso fue un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) que se abrió ante el Ministerio de Trabajo que no tuvo avances, con el gremio de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) ejerciendo una fuerte presión.
El resultado es que el PPC, según Metalfor, “impidió realizar la reestructuración rápidamente y esto también generó un perjuicio adicional muy fuerte por que generó costos improductivos”.
De esta manera, “en el contexto mencionado, y habiéndose cerrado el PPC sin ninguna medida aprobada, la empresa planea disminuir significativamente su estructura, durante el mes de agosto y retomar una senda productiva acorde a las posibilidades tanto comerciales como financieras”, anticipó.
La clave es que “esta reorganización laboral y operativa debe disminuir sustancialmente el punto de equilibrio”, lo que supone “adecuar dotaciones, turnos, sectores y adicionales salariales; concentrar la producción en modelos de mayor rotación y margen; discontinuar temporalmente actividades sin retorno inmediato; monetizar inventarios y máquinas usadas; y preservar ingeniería, posventa, repuestos y fabricación crítica”. Es decir, un ajuste amplio y profundo.
“La reducción de estructura no es un fin en sí mismo: debe dejar una empresa menor, pero capaz de producir, entregar y crecer sin volver a consumir caja por debajo de su punto de equilibrio”, completó.
Y cerró: “La Dirección considera que estas acciones que se irán implementando permitirán lograr una empresa más sana y acorde a la actual realidad, formando bases más sólidas para ingresar en una etapa de crecimiento en los siguientes ejercicios”.
Agro & Campo
Metalfor reconoce una crisis “financiera y organizacional” y planea “disminuir significativamente” su estructura
Fuente: InfoCampo